Jue. 19. Set 2019, Santa Fe - Argentina
Notas

LO DE LIBIA ES OTRO CRIMEN DE LAS POTENCIAS OCCIDENTALES

LO DE LIBIA ES OTRO CRIMEN DE LAS POTENCIAS OCCIDENTALES

Los intereses occidentales mantienen una guerra...

PALERMO-ITALIA  (por Giovanni Rosso, PrensaMare)  Sigue la ofensiva de Khalifa Hafther, que iniciara el 4 de abril sobre Trípoli. Busca conquistar la capital libia, donde se asienta el Gobierno del Acuerdo Nacional (GNA), impuesto por las Naciones Unidas.

Quienes imaginaron una toma sencilla y rápida, se equivocaron. “Algo” le ha fallado a este personaje que se autocalifica ‘mariscal’, y que en sus antecedentes pesa su traición a Muammar Gadaffi. Un hecho que pocos conocen, como que tras ello, dejó Libia y se radicó por 35 años (¡) en Langley (Virginia, EEUU)… muy cerca del cuartel general de la… CIA.

Mientras tanto, el GNA y su Primer Ministro, Fayez al-Sarraj, resiste al embate de las tropas del Ejército Nacional Libio (LNA), liderado por a Hafther.

Este último ha logrado controlar con sus efectivos, algunos suburbios del sur de la capital, nada más.

Enfrente tiene (a los leales o defensores del gobierno) a una fuerza que está conformada por  milicias “autónomas”. O bandas mercenarias que se manejan por odio o por dinero. Se trata de grupos locales (de Tripoli), como de Mistara y Zintán.

Ya le han asestado un inesperado golpe y derrota a las tropas de Hafther, en la estratégica ciudad de Gharyan (situada a 90 kilómetros al sur de Trípoli). Era el sitio que el ‘mariscal’ había elegido para establecer su comando que monitorearía el avance sobre la capital. Un sitio que posee campos petroleros y gasíferos.

Como era de esperar, EEUU apuesta a los dos lados de la contienda. Tanto es así que pilotos de ese país operaban al servicio del GNA que defiende Tripoli…

El ataque a Gharyan fue inesperado para Hafther, que perdió no solo el control de dicha ciudad, sino torpas que pasaron a ser prisioneros, armas, equipamiento, municiones, y toda la información que existía en el Comando (¡). Tras la huida, las tropas leales al GNA hallaron material militar proveniente de… EEUU.

La información obtenida en dicho Comando de Hafther debería haber desencadenado un escándalo mundial; pero los juegos de la guerra y el servilismo comunicacional de la prensa occidental lo impideron. Ocurre que entre la información (secreta) allí depositada estaban: planos, material satelital, Informes militares del enemigo, Movimientos militares del enemigo, y hasta la nómina de oficiales extranjeros que “colaboran” con la causa del ‘mariscal’ (¡).

Mientras tanto, la acida de la ciudad de Gharyan dificulta de manera importante el abastecimiento de víveres, armamento, municiones y medicamentos para las tropas de Hafther. Por lo que muchos esperan que el paso del tiempo será crucial para su derrota.

Lo cierto es que la ofensiva iniciada por Hafther en abril de 2019 le asestó un durísimo golpe a la estratgia de la ONU para reforzar al GNA en Tripoli. De allí que las potencias occidentales que confían en que esta era la ‘mejor solución’, consideran que es “necesario” que Hafther sea derrotado. El tema es qu este ‘mariscal’, posee estrechísimos lazos con el poder de Washington y otras potencias europeas.

En este sentido, se asiste en suelo libio a un dura disputa entre Italia y Francia por quedarse con el mayor control posible del petróleo y el gas del país (sin importar quien gobierna, ni mucho menos las víctimas). Pero además, Europa mira de mala manera a Libia, pues desde dichas costas siguen partiendo barcazas con inmigrantes que buscan llegar a Europa, para tratar de escapar del drama que en Libia, le provocan EEUU y los europeos…

A todo ello, Fayez al-Sarraj apuesta –dice- por la unidad libia; mientras que Khalifa Hafther emerge como “lo nuevo” llegado desde el poder edificado en el este libio.

Para que se comprenda qué está en juego en la Libia post-Gaddafi, digamos que Hafther cuenta con el respaldo de EEUU, Egipto, Arabia Saudita, y Emiratos Árabes Unidos; pero también lazos que llegan a Francia y Rusia.

Quienes se alegran por su derrota (parcial) y apuestan a que triunfe el GNA (impuesto por la ONU con el apoyo de las potencias occidentales), se encuentran Catar, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, y Turquía.

El tema es tan escandaloso y con tal desparpajo, que el mismísimo Donald Trump se comunicó telefónicamente con… Hafther (¡). Al que “apoyó”.

Otros apoyos de peso fueron el del Consejero de Seguridad Nacional John Bolton, y de la misión estadounidense en la ONU (oponiéndose al pedido del Reino Unido para poner fin a la ofensiva de Hafther).

A todo ello, Libia se desangra, en medio del silencio de la prensa occidental, que por años tanto se ‘preocupó’ por Muammar Gadaffi. Esta lucha interna fue generada por la ambición geopolítica y petro-gasífera de EEUU y Europa. Es bueno tenerlo presente.