Dom. 16. Jun 2019, Santa Fe - Argentina
Notas

EL PRESENTE POLÍTICO DE ITALIA

EL PRESENTE POLÍTICO DE ITALIA

Nubarrones durante el día (y futuro?)...

ROMA-ITALIA  (PrensaMare)  A fin de mayo se votó en Europa; fue para elegir parlamentarios al bloque continental. Una elección donde en Italia, la derechista Lega Nord (Liga Norte), se impuso con claridad.

Lo que ha significado un gran golpe político para el ultraderechista líder de ese agrupamiento, el ministro del Interior y vicepremier de Italia, Matteo Salvini. Una situación que ha generado problemas dentro del gobierno, con la otra agrupación asociada, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) liderado por el otro vicepremier, el ministro del Trabajo, Luigi di Maio.

Ocurre que esta última formación, no tiene absolutamente nada que ver con ideas derechistas…

Lo cierto ha sido que el resultado de las parlamentarias ha dejado a un ganador que ya se considera con fuerza suficiente como para desprenderse de sus aliados, y unos socios (circunstanciales) como los del M5S, que cada vez lo soportan menos (a Salvini).

Han quedado expuestos de manera pública sustanciales diferencias que hasta ahora se trataban de disimular. Lo que terminó por ‘paralizar’ al gobierno, llevando al primer ministro Giuseppe Conte a amenazar con pergar un portazo, si ambos sectores no resulven sus diferencias.

El tema es que –al parecer-, Salvini, aprovechando este reciente triunfo estaría apostando a la caída de este gobierno (que él mismo integra), para forzar elecciones anticipadas, en el convencimiento que aprovechando el envió derechista, se impondrá, sin necesidad de asociados.

El sistema político italiano es paralizante; ha sido orquestado para que exista una atomización política, para que prácticamente nada se puede construir, y todo marche sin cambio alguno, y en las manos de quienes son los poderosos de siempre.

Un sistema con un presidente que ‘reina’, pero carece de poder. Porque el mismo radica en el Parlamento. Donde –generalmente- quien posee mayorías en diputados y senadores, debe formar gobierno (por pedido presidencial). Este partido mayoritario es el M5S que, luego de las elecciones italianas de 2018, posee 219 diputados (sobre 630) y 107 senadores (sobre 315). Mientras que sus socios de la Lega Nord tienen 123 diputados y 58 senadores.

Analizando ello, la ultraderecha está en desventaja. Pero si se tiene en cuenta que en la recientes elecciones parlamentarias europea la ultraderecha obtuvo el 34,3 por ciento de los votos (y el M5S: 17,1%), se comprende la apuesta de Salvini.

Confía en repetir un claro triunfo interno y convertir a su fuerza en el primer partido italiano, y con ello asegurarse mayoría en el Parlamento.

Con la tranquilidad que contaría con el acercamiento de los derechistas de Forza Italia de Silvio Berlusconi, que insiste en que se arme un nuevo gobierno derechista (sin los M5S); a ellos se agregarían otros derechistas como los de Fratelli d’Italia, de la derechista Giorgia Meloni. Esta fuerza en la reciente elección llevó como candidato a un bisnieto de Benito Mussolini

En reclamo del premier Conte ha sido claro. Llamó a las dos principales fuerzas a que avancen en temas a los que en su momento, se comprometieron a tratar y resolver. Esto es: Flat tax (un tasa fija del 15% de los ingresos para todos los italianos); no aumento del IVA; licitaciones públicas, la TAV (túnel que comunicaría el norte de Italia con Francia), repatriación de los llamados “inmigrantes ilegales”, el desacuerdo con la Unión Europea sobre las cuentas del estado italiano…

Pero además, existe otro tema delicadísimo, como es que la UE cuestiona y rechaza los ‘números’ de la economía italiana. Las autoridades económicas de Unión Europea no aceptan los desfasajes, y podría aplicar sanciones a Italia. Lo que afectaría a una economía ya golpeda, en forma local e internacional; tanto en lo económico, como financieramente.

Desde hacía semanas antes de la elección parlamentaria europea, que Salvini y Di Maio no mantenían contacto; ni siquiera se llamaban telefónicamente. Lo que sí hicieron en esta segunda semana de junio, tras votarse; una forma de buscar descongelar unas relaciones extremadamente frías.

Dentro de este estado de situación, Di Maio visitó al presidente de la República, Sergio Mattarella, para tratar de desactivar la maniobra de Salvini, afirmándole el compromiso de su M5S de continuar integrando el actual gobierno.

Habrá que ver cual es el siguiente paso del líder ultraderechista...