Jue. 28. Ene 2021, Santa Fe - Argentina
Editorial

EL ODIO DESDE LOS MEDIOS Y LOS MEDIOCRES

EL ODIO DESDE LOS MEDIOS Y LOS MEDIOCRES

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Nadie puede negar que los medios comunicacionales hegemónicos, los grupos Clarín y La Nación, se han convertido en dos fuerzas coincidentes del neoliberalismo económico, la derecha política y el odio antiperonista.

Su poder es tan grande que directamente le marcan la agenda a toda la oposición política; desde el PRO al radicalismo; desde el ARI a la Coalición Cívica; pasando por todos los partidos provinciales (inclusive a muchos, muchísimos ‘tibios’ del peronismo).

Es así que se puede observar que fuera de esos 2 grupos económico-financieros, existen numerosos medios nacionales, regionales, provinciales y hasta locales que no dudan en ser fieles reproductores de dicha agenda. Lo hacen por convencimiento; por oportunismo; por conveniencia o por necesidad (al tener que comprar papel a Papel Prensa –controlada por dichos grupos-; o por negocios referidos a la televisión por cable)…

Es así que se puede observar –desde hace años- el discurso único instalado como la verdad indiscutible. Fijan un relato local, regional y mundial que (supuestamente) sería real, y destratan, ningunean o directamente mienten respecto a quien no coincida con ellos.

Todos se autoalimentan, habiendo logrado el éxito de transformar a Mauricio Macri en presidente en 2015, y siendo los festejantes defensores de sus políticas por 4 años, que llevaron a la destrucción del país, al hiperendeudamiento, y al default.

Pero también a sostener (o se olvidan?) que Macri sería reelecto en 2019 por los “éxitos” (¿?) de su administración.

Es así que el triunfo de Alberto Fernández fue contundente, sin necesidad de segunda vuelta. Recibiendo el peronismo un país aniquilado y sin futuro; al que se agregó la inesperada llegada del coronavirus.

A un año de haber asumido el actual gobierno, las acciones desestabilizadoras de la oposición -o sea políticos, grupos de la economía y medios de comunicación-, han llevado una oposición durísima y hasta criminal incitando a “rebelarse” contra los cuidados ante la pandemia, provocando desde julio en adelante un agravamiento de la situación sanitaria en el país.

Cada 2 o 3 semanas la derecha / neoliberalismo / antiperonismo convoca a marchas, protestas, y salidas callejeras; no es casual. Pues está plenamente demostrado que las consecuencias de tales desatinos se evidencian entre 11 o 15 días después de cometidos (en hospitales y sanatorios).

La planificación de la derecha es agravar la situación sanitaria, y evitar que el gobierno pueda comenzar a llevar a delante su prometido plan de gobierno. Igualmente, dentro de la gravedad de la tierra arrasada dejada por Macri y sus amigotes, y de la pandemia, el gobierno logró renegociar con los acreedores, mantener una inflación más baja (comparada con el gobierno anterior), atender las necesidades sociales y sostener a la pequeña y mediana empresa.

Pero frente a esas respuestas efectivas, aparecen desde diferentes medios de segundo, tercer o cuarto nivel de importancia, el ataque irracional. No solo por la muestra del odio, sino por la incapacidad para entender qué se recibió a fin de 2019 y que se ha concretado desde el gobierno nacional hasta fin de 2020.

Un diario de Rafaela tituló con total irresponsabilidad (destituyente?): “Un binomio presidencial que no suma”. El firmante del artículo, que se presenta como “Licenciado en Economía”, expuso: “Sin un programa que marque un norte en materia económica, con un gabinete descoordinado y medidas que van detrás de los problemas, generar confianza y certidumbres es una misión difícil. Tampoco suman las tensiones, disimuladas o no tanto, entre presidencia y vicepresidencia” (La Opinión, 18-10-2020).

Para dicho ‘experto’, el acordar con los acreedores externos (reduciendo la deuda, bajando los intereses y extendiendo el plazo de pago no cuentan…); el negociar con el FMI; el sostener el consumo interno; el buscar disponer de dólares; el mejorar la balanza comercial (aumentando exportaciones), el impulsar la producción; el defender la pequeña y mediana empresa; el apostar a generar trabajo, parecen que no constituyen un plan económico (¿?).

Otro medio, esta vez rosarino y en manos del Grupo UNO, tituló que “El raid mediático de Macri presiona al ala dialoguista de Cambiemos y le dio un respiro al gobierno”. Agregando al inicio del escrito que “El raid mediático que comenzó Mauricio Macri tras el banderazo del lunes generó efectos tanto en la oposición como en el oficialismo. La administración de Alberto Fernández sigue corriendo de atrás a la realidad pero la reaparición del ex presidente le dio un respiro. Al menos provisorio, hasta el relanzamiento de ayer en la sede de la CGT” (La Capital, 18-10-2020).

Se trata de una idea cercana al delirio (cuasi-macrista?), pretendiendo hacer creer que la iniciativa política en el país la tendría la oposición. Concretamente el gorilismo más rancio, representado justamente, por Macri y Patricia Bullrich.

Inclusive pretendiendo hacer creer que esta reaparición (lamentable) de Macri con acusaciones y ‘análisis’ propios de una persona fuera de sus cabales, constituye un “respiro” u “oxígeno” (¿?) para el gobierno.

Otro medio, mendocino en este caso, pero perteneciente al mismo Grupo UNO afirmó desde un titular: “Aseguran que el gobierno no perdió apoyo” (UNO, 18-10-2020). Una forma indirecta de afirmar que el gobierno perdió respaldos, sin aportar absolutamente ninguna probanza.

La coincidencia entre los tres artículos no solo se da por ser expresiones del más reaccionario de los antiperonismo; no se da por instalar el pesimismo; no se da por des-informar; sino porque ellos coincidieron en aparecer el día 18 de octubre de 2020.

Efectivamente. Al día siguiente que el peronismo conmemoró el Día de la Lealtad, de una forma muy particular (ante el coronavirus), pero que superó todo lo imaginado. No solo desde el gobierno y otros dirigentes peronistas, sino para esa melange de neoliberales, derechistas y antiperonistas.

Inclusive quedaron encerrados en su propio discurso “libertario”, donde defienden las salidas a la calle y las protestas (contra el gobierno nacional). Porque no pudieron salir a ‘condenar’, ni ‘criticar’ ni tomar distancia de las expresiones callejeras.

El peronismo no necesitó de los multimedios y el fogoneo constante desde las redes sociales para manifestarse. Cansados de las acciones que esa oposición viene llevando adelante desde julio, rompió la barrera de recomendaciones del mismo presidente y salió a copar las calles. No fue solo el festejo por el 17 de Octubre, sino una acción de doble necesidad.

Por un lado, para demostrarle a la derecha, neoliberalismo y antiperonismo, que la calle es históricamente el lugar del peronismo. Pero también para recordarle al presidente Fernández, que el mismo pueblo que lo votó va colmando su paciencia.

Así se ha ido el 2020…