Mar. 13. Nov 2018, Santa Fe - Argentina
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SANTA FE Y UN INMUEBLE HISTÓRICO

SANTA FE Y UN INMUEBLE HISTÓRICO

La Casa de Sor Josefa Díaz y Clucellas ha sido la mejor muestra del poco interés por 'lo cultural' de gobernadores e intendentes...

SANTA FE-ARGENTINA  En la mañana del 6 de septiembre, el inmueble de la casa de Sor Josefa Díaz y Clucellas pasó a quedar –de manera efectiva- nuevamente en poder de la provincia.

El gobierno provincial tomó posesión del inmueble ubicado en la esquina de La Rioja y San Luis (foto diario El Litoral), que había sido entregado en comodato a la Municipalidad de Santa Fe para su restauración.

Sin embargo, el manifiesto desinterés de los intendentes, llevaron al inmueble a un estado de abandono y destrucción. Esa inacción municipal forzó a que desde la provincia decidieran rescindir el contrato de comodato.

A partir de ahora –se espera- que se lleve adelante la restauración de la vivienda que es monumento histórico provincial.

La destrucción es prácticamente total, según una primera revisión ocular.

Se ubica frente a la Plaza Colón, donde existe el histórico Palomar, y frente al puerto santafesino.

En dicho inmueble vivió Sor Josefa Díaz y Clucellas (nacida en Santa Fe, el 13 de abril de 1852, y fallecida en la Villa del Rosario, el 24 de septiembre de 1917, a los 65 años). Sus cercanos la llamaban Pepa, y ha sido considerada la primera pintora con firma del continente latinoamericano. De allí que el Museo Municipal de Artes Visuales (cito en la peatonal San Martín 2068) lleva en honor su nombre.

Lo único que hizo la gestión municipal de José Corral es la de permitir colocar grandes cartelones para contener anuncios publicitarios…

Es decir que no solo no recuperó el inmueble, sino que permitió que terceros lucraran ocultando el inmueble.

Eso sí: antes de devolver el inmueble el intendente dispuso que el mismo fuera “aseado”. De allí que lo barrieron, retiraron las malezas, trasladaron los residuos que había en las habitaciones. Corral entregó un inmueble histórico, abandonado pero… limpito (¡).

En 1998 la casona fue declarada -por ley- Monumento Histórico Provincial. En 2002, un decreto municipal la declaró edificio de interés cultural de la ciudad.

En 2006, la provincia inició la expropiación del inmueble mediante una ley. La norma había establecido dos pagos a los herederos, pero nunca se cumplió y se debió recurrir a que la Legislatura aprobara una prórroga del pago. Finalmente, en el 2009 la provincia compró la casa. 

Tras ello, se suscribió entre la provincia y el municipio un convenio de uso de la propiedad, y en 2011 se licitaron las obras de restauración y puesta en valor del edificio. Se dijo que las ofertas fueron superiores al presupuesto y la restauración jamás se llevó adelante.

En 2013 (2 años después…) se hicieron nuevos pliegos, y la nueva licitación, prevista para febrero de 2014. El nuevo proyecto consideraba incluir un… emprendimiento privado “compatible” (¿?) con ese espacio cultural. La licitación quedó desierta.

Fue posible que a ninguna empresa en el 2013 le haya interesado realizar una obra y ganar dinero…? Algo falló.

Así se llegó a que transcurrieron varios años entre 2007 y 2018. Los gobernadores Hermes Binner, Antonio Bonfatti y (el actual) Miguel Lifschitz; y los intendentes Mario Barletta y José Corral. Todos pertenecientes al mismo espacio político, por lo que no pueden endilgarle a “la oposición”, las evidentes muestras de incapacidad que ellos demostraron.