Lun. 16. Set 2019, Santa Fe - Argentina
Política

JUSTICIA: LA “MIMADA” DE CAMBIEMOS

JUSTICIA: LA “MIMADA” DE CAMBIEMOS

Más manipulación...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  La vapuleada justicia argentina ha dado un nuevo paso para consolidar su desprestigio y servilismo para con un partido político.

Los tribunales federales porteños (juzagdos de primera instancia, de calle Comodoro Py) son 12. Uno de ellos suma a otra mujer (la segunda). Se trata de Maria Eugenia Capuchetti, que sucederá al mediático y jubilado Norberto Oyarbide.

Llega al cargo tras haberse superado el año en que el citado magistrado renuniara, ante numerosas denuncias en su contra (en el Consejo de la Magistratura). Esa salida fue una de las muestras escandalosas de las peleas internas en la alianza gobernante, donde se volvieron a enfrentar el radical-macrista Daniel Angelici, y la radical-macrista Elisa Carrió (ambos en veredas opuestas en términos de influencias judiciales, pero del mismo lado ideológico).

Capuchetti había concursado y su pliego había sido enviado al Senado en noviembre de 2018, por el presidente Mauricio Macri. Fue aprobado el 16 de abril por las bancadas de Cambiemos y del Peronismo Federal. Lógicamente que el sector del peronismo cercano a Cristina Fernández (y sus aliados), votaron en contra.

Capuchetti fue secretaria del juez Federal Sergio Torres (que dejó el juzgado n° 12 para asumir en la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires). Un jue de confianza del macrismo, propuesto por la gobernadora María Eugenia Vidal, respaldado por la Legislatura bonaerense.

Estando Torres al frente del Juzgado de Instrucción 24, Capuchetti era su Secretaria. Cuando Fernando de la Rúa fue presidente, los radicales los impulsaron –en octubre de 2001- y el que posteriormente incendiaría el país y escaparía en helicóptero, puso sus firmas para que Torres y Capuchetti aterrizaran en Comodoro Py.

Como mujer de confianza de radicales y macristas, se fue al Ministerio Público Fiscal porteño (con el Procurador era Martín Ocampo, hombre de confianza de Angelici).

Es así que continuó su carrera, y con el apoyo de Cambiemos (en cabeza del ministro de Justicia, Germán Garavano), y demás ‘operadores’ dentro de la justicia, fue bendecida nuevamente. Resulta que no pudo imponerse en el concurso (fue segunda), pero con la maniobrabilidad de Daniel Angelici, sigue escalando.

Llega a un juzgado donde se encuentra pendiente la decisión de la reapertura (o no) de la causa por presunto enriquecimiento ilícito de la familia Kirchner. Un tema que no pudo llevar adelante el macrismo y sus socios políticos en épocas del juez Oyarbide (lo que le hizo ganar el odio macrista-radical).