Dom. 17. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

“ROBÓ, ESCAPÓ Y LO PESCARON”…

“ROBÓ, ESCAPÓ Y LO PESCARON”…

SANTA FE-ARGENTINA  (Editorial PrensaMare)  El título de esa popular película de décadas pasadas, es –quizás- la mejor síntesis del gobierno de Mauricio Macri.

Lo de “robó” se puede entender (solo por ahora…) como un saqueo a la Nación. Lo de “escapó” puede ser su anuncio de convertirse en el líder (¿?) de la oposición, aunque también se especula con que se instalaría a vivir en Europa. Y en cuanto a que lo “pescaron”, puede considerarse que es lo que le sucedió tras casi 4 años de gestión, donde amplios sectores de la sociedad ‘descubrieron’ lo que realmente era como presidente.

Para comprener un poco más el daño causado al país, y a las generaciones futurras de las que tanto hablaba en sus discursos, debe analizarse el tema de la deuda del país.

Analizar o simplemente comparar que en noviembre de 2015 el ratio de la deuda pública sobre el PBI  era del 37,6%, y que hoy Macri lo llevó al… 119,9% (¡), con un país paralizado y en crisi económica es la mejor muestra del desastre al que llevó el país.

Se trató de una decisión y política planificada que desarrolló durantes sus años de gestión, pero que se incrementó escandalosamente a partir de haber acordado con el FMI.

Macri, no solo hiper-endeudó al país como ningún otro país lo hizo en 4 años en el mundo (¡), sino que hipotecó el futuro. Le dejó el campo minado a Alberto Fernández. Una actitud que demuestra su irresponsabilidad y desinteres por el país, más allá de sus discursos de la eterna campaña electoral.

Está claro que la maquiavélica política macrista, fue la de pensar que si perdía la presidencial (como ocurrió), le dejaría al sucesor un país totalmente atado de pies y manos. Condicionado y con bombas a explotar de manera escalonada a partir del inicio del 2020.

Lo hizo con total irresponsabilidad, con la “tranquilidad” que si era él el ganador (reelecto), esas bombas no le iban a explotar, pues el poder económico-financiero mundial lo “ayudaría”. Se lo habían demostrado desde que asumió y particularmente con el respaldo que el FMI le brindó en el 2018 y 2019.

Porque tanto él como ese poder mundial estaban al corriente que Macri pagaría. Porque todavía quieren “cobrarle” a Argentina con la reforma previsional, la reforma laboral, más privatizaciones, el involucramiento militar en la región, la instalación de bases militares en el país…

Macri y sus colaboradores (“el mejor equipo de los últimos 50 años”…) planificó una exagerada toma de deuda externa, con vencimientos que constituyen la muestra de la más contundente irracionalidad.

Porque Macri tomó una deuda carísima, innecesaria y con vencimientos desaconsejados. Dinero que deben pagar todos los argentinos, y que sirvió –como fuga de capitales- para el enriquecimiento de sus amigos, sus funcionarios, y los sectores locales e internacionales que representaba.

No debe olvidarse que Macri recibió un país desendeudado, con vencimientos controlados y llevó al país al default.

Macri apostó por la oferta de crédito internacional; le pagó (irresponsablemente) a los fondos buitres; abrió la economía exponiéndola ante las economías de potencias occidentales; benefició a sus amigos que controlaban las empresas de energía; destruyó las relaciones de precios; aniquilñó el crédito interno; destruyó el mercado interno; llevó al rojo la balanza comercial; y adormeció la capacidad productiva.

Apostó por el endeudamiento público; benefició al complejo agroexportador; privilegió el negocio financiero. Creó en el país una espiral de altísimas tasas; dolarizó la economía.

Un paln que desarrollaron desde diciembre de 2015 a abril de 2018. Porque en esa última fecha, en EEUU les informaron a los funcionarios macristas que se había acabado el financiamiento. El poder financiero mundial entendía que Argentina había entrado en una situación de ‘inviabilidad’.

Fue allí cuando los ‘genios’ macristas entendieron que debían recurrir a la “ayuda” del FMI. Y lo hicieron; y cómo

Firmaron un acuerdo que a poco de ponerse en vigencia no pudo ser cumplido. Y el FMI los perdonó y “ayudó” nuevamente. Porque deseaban que llegara bien a la reelección; total el costo lo pagarían los argentinos.

Feu una muestra más del escandaloso intervencionismo del poder occidental en la política interna de un país. No necesitaron tanques ni terroristas amigos, como en Siria. Les alcanzó con un gerente como Macri.

Lo concreo ha sido que a octubre de 2019 Argentina se encuentra imposibilitada de responder a los vencimientos. Está en cesación de pagos hacia el exterior. No se puede afrontar la deuda interna. No pudo controlar la inflación; existe devaluación diaria, y no se detiene el retiro de fondos en dólares y en pesos.

Macri no pudo aumentar la recaudación de dólares por sus exportaciones (no iba a ser el país, “el supermercado del mundo”…?). El pago de deuda generó déficit y con ello una presión para que aumente el valor del dólar (devaluación alentada desde el gobierno cuando el presidente y sus funcionarios tienen su dinero depositado en el exterior en… dólares). Toda esta fiesta financiera se desarrollaba alegremente mientras se tomaba deuda a intereses escandalosos.

La irresponsabilidad de Macri hizo que el país en sus 4 años de gestión incremente la deuda pública en… 87.990 millones de dólares (informe ODE).

Respecto al Producto Bruto Interno (PBI), en octubre de 2015 la deuda era el 37,3%. A fin de 2019 llegará al… 119,9%. Con una fuga de capitales (más lo que se fue por turismo al exterior) de 114.127 millones de dólares. Y si a esa suma se le agregan los intereses de la deuda la salida de dólares llega a los… 152.050 millones de dólares.

Dentro de este festival, la provincia de Buenos Aires tiene reservado un sitio especialísimo, si se tiene en cuenta que Maria Eugenia Vidal llevó la deuda provincial (la mayoría en moneda extranjera: el 83,2%) a los… 5.332 millones de dólares. Vidal le dejó a su sucesor (en este caso Axel Kicillof) vencimientos por 10.030 millones de dólares (para el período 2002-2023).

Macri hizo en sus 4 años que el endeudamiento con los privados se multiplicara por 4. De no deber nada al FMI, el mandatario saliente hizo que le debamos 57.000 millones de dólares. Con el escandaloso hecho de injerencismo político que el último desembolso (de 5.400 millones de dólares) se produjera el 16 de julio; a solo 3 semanas antes de las PASO.