Lun. 14. Oct 2019, Santa Fe - Argentina
Notas

EL INFORME QUE LE TOMA EL PELO A LOS ESPAÑOLES

EL INFORME QUE LE TOMA EL PELO A LOS ESPAÑOLES

Una "explicación " que solo siembre dudas...

BARCELONA-ESPAÑA  (por Vindi Roa Ruíz, PrensaMare)  Oficialmente se ha explicado (¿?) que una herramienta de 15 centímetros, olvidada en el motor derecho, produjo el accidente que, el 17 de octubre de 2017 (apenas despegó de la base de Torrejón de Ardoz, Madrid), sufrió un caza F-18.

Luego de investigar por casi 18 meses, la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) concluyó que el accidente que provocó la muerte del teniente Fernando Pérez Serrano, se debió  a ese “olvido” (¿?).

Al poner en en marcha el avión, el mecánico lanzador advirtió un ruido raro en el motor derecho. Un piloto que estaba en el hangar también lo oyó. Existía un ruido anómalo que desaparecía al subir revoluciones. El caza empezó a rodar hacia la cabecera de la pista y el ruido continuó.

Tras el accidente, y observando los restos del avión (¿?), hallaron que los álabes (paleta curva de una turbomáquina) del rotor del motor derecho estaban destrozados. Dentro del compresor se encontró, partido en dos pedazos, un maneral de acero, una llave con cabezal intercambiable. Querían saber si alguien se había olvidado una herramienta…

Ahí recordaron que 2 días antes del accidente, el avión abortó una misión por un fallo en el motor derecho, que obligó a cambiar el generador.

En el motor derecho se hallaron también trozos de cordón verde como el que utilizan los pilotos para sujetar la herramienta al traje antiG (antigravedad), que amortigua el efecto de la aceleración. El en accidente, el piloto Fernando Pérez no intentó saltar, aunque pudo hacerlo; es más: debió hacerlo. El manual del F-18 señala que, si se pierde el control del avión por debajo de 7.000 pies (2.133 metros), lo indicado es eyectarse.

El F-18 inició su carrera de despegue apurando la totalidad de la pista ya que (contrariando lo que dispone el manual), solo puso un motor a máxima potencia, el izquierdo. Durante la carrera, el teniente tuvo que corregir la tendencia del avión a girar a un lado. Solo al final metió el motor derecho y allí la herramienta, lo destrozó por dentro.

El piloto descartó abortar el despegue y se echó al aire con un solo motor (¿?). Debía iniciar un ascenso suave, y sin embargo elevó en exceso el morro. Unos 40 segundos después de despegar, el avión quedó fuera de control y se estrelló dentro de la base.

Nadie sabe porqué Fernando Pérez (26 años) que era el piloto n° 1 de su promoción, realizó semejante maniobra. Había estudiado Ingeniería. Había estado 4 meses en la africana Yibuti (en 2016) como traductor de francés para el contingente militar español. Para él ese destino fue una maniobra para entorpecer su carrera.

El 4 de octubre de 2017 fue sancionado por cambiar el turno con un compañero en el servicio de alerta sin consultar con el mando. El 10 de octubre (una semana antes del accidente), alegando un problema de indisposición, se negó a realizar un vuelo nocturno.

La mañana del accidente, arribó al F-18 con 15 minutos de retraso. Su vuelo era de reconocimiento sobre Albacete.

Lo cierto es que el tema de “la herramienta” es poco creíble, y se instalan más sospechas y dudas que certezas. Pero también es cierto que los altos mandos, con este informe final decidieron dar por cerrado el caso (sin respuestas).