Mie. 03. Jun 2020, Santa Fe - Argentina
Política

EL MACRISMO Y EL DESPRECIO EN PLENA PANDEMIA

EL MACRISMO Y EL DESPRECIO EN PLENA PANDEMIA

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  El coronavirus ha puesto sobre el tapete ciertas actitudes que son archiconocidas, pero que en tiempos de odio, resentimiento, desprecio y reinado del gorilismo en los medios y en la política (2015-2019), disimuló como ‘naturales’.

Ahora, en marzo de 2020 con plena problemática nacional, regional y mundial del coronavirus, algunos parecen’descubrirlas’.

Acaso asombra que empresarios violen la cuarentena, paseen en yate, intenten ingresar a una empleada de quehaceres domésticos en el baúl de su auto, o despidan a 1.450 empleados…?

No. Son los mismos empresarios que se enriquecieron a costa de la dictadura (1976-1983), y que respaldaron abiertamente al macrismo

Acaso asombra que políticos y empresarios privatistas tomen la alimentación de niños como un mero elemento para enriquecerse sin ningún miramiento…?

No. Son los mismos empresarios que aprovecharon y aprovechan las “debilidades” de políticos (de variados partidos), para hacer de la alimentación en escuelas, hogares y hospitales públicos, un despreciable clink-caja.

Es así que en nada sorprende que el único distrito electoral de importancia que le ha quedado al PRO (o exCambiemos, y nuevo Juntos por el Cambio) y sus socios, muestre el mayor de los desprecios por el ciudadano indefenso.

Nos referimos a la alimentación en las escuelas. Una situación que ha sido cuestionada desde hace años por docentes y padres porteños, sin que en nada conmueva a Horacio Rodríguez Larreta y sus colaboradores.

Ocurre que se parte de dos concepciones ideológicas contrapuestas. La de los macristas que entienden a los comedores escolares son simples espacios con la alimentación privatizada. De allí que los políticos validen a empresarios que buscan reducir al máximo sus costos para maximizar sus ganancias.

Frente a esa posición existe otra que considera que la alimentación –buena- debe estar garantizada, porque es un derecho.

La prensa especializada y los políticos de diferentes pensamientos, no se dan por enterados. Ni siquiera les causa vergüenza que el distrito más rico del país, que dispone de más recursos, les entrega a los educandos una lamentable y deficiente comida. Ella –ha sido denunciada-, no alcanza el valor nutricional necesario para niños en edad escolar.

Tanto es así que año tras año, el poder macrista lejos de buscar mejorar sus deficiencias, ajusta y entrega raciones más pequeñas con la irónica ‘justificación’ se realizarse bajo criterios de “alimentación saludable” (¿?).

Se reduce la cantidad de carnes y hasta se han producido en este 2020 varios hechos de intoxicación por comida en mal estado en diferentes escuelas.

Tras el inicio de la cuarentena, el Gobierno de Rodríguez Larreta anunció un ‘feriado’ el 24 de marzo por la noche, para una “reorganización” (¿?) en la entrega de viandas. Ello no fue correctamente informado, lo que generó agrupamiento irresponsable de familiares tratando de obtener las viandas. Eso generó –además- que muchas familias ni siquiera accediran a la comida por varios días.

Uno de los hechos denunciados por los docentes fue que en el Distrito Escolar 15 (Barrio de Villa Urquiza), el alimento fue entregado en la Escuela n° 15 y la leche en la Escuela n° 22. Sin tener en cuenta que una de otra se encuentran a… 15 cuadras de distancia (¡). Por otra, existen escuelas (como la n° 14, en Parque Chacabuco), que el Gobierno envía planillas donde detalla una entrega superior a la cantidad que verdaderamente se reciben en el lugar.

Pero además se llevan adelante vergonzantes acciones de trampas, para burlarse de los necesitados. Entre ellas, además de enviar menos viandas, que las entregas se harían en otro lugar (lo que en realidad no sucede). Ese supuesto cambio de lugar de entrega, significa que en verdad esas viandas no se entregan nunca. Inclusive se les anuncia cambio de horarios en las entregas, que –pese a la presencia de chicos y padres-, no se efectivizan.

Una muestra de destrato y desprecio, propio de inicios del siglo 20 (aunque ocurre con el macrismo del siglo 21). Cambios sorpresivos en (supuestos) lugares de entrega.

Nada es circunstancial, sino que –se podría considerar- perfectamente planificado, y respondiendo a un claro pensamiento ideológico. Tanto es así que en plena pandemia, y cuando la población en situación de calle es una de las que más riesgos fronta, la gestión de Rodríguez Larreta (y sus socios políticos), la abandona con artimañas similares: reducción de viandas, negación de entrega de leche, cambios inesperados de (supuestos) sitios de entregas…

Ahora el macrismo ha aceptado una reiterada recomendación de docentes y entidades intermedias para proveer de bolsones de mercaderías para quienes lo necesitaran. El tema es que –tras perder varios días en plena pandemia-, nadie sabe cómo se realizará; si se evitarán las aglomeraciones; si se evitará que los necesitados recorran muchas cuadras (exponiéndose al contagio); y mucho menos nadie sabe quien arma tales bolsones y si se tienen en cuenta la calidad y el valor nutricional de la comida.

Para el macrismo, los pobres son una verdadera carga; pueden que no lo digan en forma pública, pero si lo demuestran en sus acciones.

Una correcta alimentación resulta indispensable para la salud en tiempos de pandemia. Ello es un derecho, pero tal pensamiento colisiona con el macrismo que lo entiende simplemente como un negocio.

Pareciera que las grandes inversiones macristas en pautas publicitarias logra blindar este decepcionante e inhumano accionar. Ante ello, lo único que queda es que los necesitados, los docentes, las organizaciones intermedias y aquellos políticos rescatables, puedan llevar adelante políticas de reclamos y rectificaciones.