Dom. 17. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Editorial

FERNANDEZ BUSCA UN ESPACIO REGIONAL

FERNANDEZ BUSCA UN ESPACIO REGIONAL

Una actitud que -posiblemente- sea opuesta a la de Macri...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  La mejor muestra de lo que sucede en el país, son las actitudes de Mauricio Macri y de Alberto Fernández.

El primero, tras su durísima derrota electoral, con el país paralizado y con creciente inflación, disfruta nuevamente de vacaciones. Y es desde el propio gobierno que lo exponen; porque Macri y su gente son así.

Son la expresión del desinterés, la irresponsabilidad, el desprecio; lo que a nivel popular se suele decir: “los panzonistas”. Los que disfrutan del dinero de otros. En este caso del Estado al que han saqueado y del que se siguen beneficiando.

Del otro lado, Fernández, en México visitando al presidente y buscando un acercamiento político. Ello en razón que –por el momento- va a resultar difícil establecer una buena relación con el Brasil que conduce Jair Bolsonaro.

Es bueno tener en cuenta que Argentina y Brasil mantienen una profunda relación de intereses comerciales. De allí que durante años, sus mandatarios –más allá de sus diferentes visiones de política interna y/o externa pudieran tener-, se mostraron con acercamientos, coincidencias y amabilidades.

Por una cuestión de simple defensa de intereses propios, pero también por una necesidad de mostrar al mundo occidental la existencia de un poderoso mini-bloque regional (Argentina-Brasil).

Lejos de ello, Bolsonaro, un claudicante ante el poder anglosajón e israelí mundial, prefiere la confrontación y el alejamiento. Lo cual es una muestra de su coherencia, en cuanto a que se aleja de sus socios y amigos, para acercarse a sus patrones…

El mandatario electo argentino fue recibido en el aeropuerto por el Secretario de Asuntos Latinoamericanos de la cancillería, Maximiliano Reyes Zúñiga. Una clara muestra de la importancia que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador le otorga a su visita.

Está claro que el encuentro no es una decisión unilateral o un capricho de uno (o ambos), sino el entendimiento del momento histórico donde tienen la misión y deber de construir un nuevo eje regional.

Si en su momento lo hicieron Néstor Kirchner y Lula (junto a Hugo Chávez), y luego buscaron mantener y defenderlo Cristina Fernández, y Dilma Rousseff, el mismo fue aniquilado por dos siniestros personajes como Mauricio Macri y Jair Bolsonaro.

Las condiciones en cada país, como regional y mundialmente han cambiado; pero en medio de ello, debe construirse un eje que permita que ambos países se fortalezcan y re-posicionen, ante el poder neoliberal mundial.

No se trata solo de crear condiciones para mejorar el intercambio comercial, como “analizan” ciertos personajes ante los medios. Se trata de buscar coincidencias en lo político, y en el interés general de ambas naciones.

Horas antes de viajar en una nave de Aeroméxico (un mensaje, para quiene entienda de política), el presidente Donald Trump llamó telefónicamente a Fernández. No fue una simple coincidencia. Fue una clara decisión, recomendada desde la embajada de EEUU en Buenos Aires.

Algo así como que a uno le ‘avisen’ -antes de ir a ver a un amigo-, que tu mayor acreedor te “saluda”…

Se sabe que a Fernández jamás se le ocurriría tratar de armar una política en contra de Estados Unidos. Ni siquiera se le atravesaría por la mente, ni en el peor de sus sueños. Pero desde Washington gustan estar siempre atentos, y enviar contundentes mensajes.

Lo que buscarán –seguramente- López Obrador y Fernández es generar un espacio que les otorgue cierto oxígeno, y a la vez, convertirse en los gestores (a futuro) de una mediación continental constante ante problemas concretos que Washington no puede resolver (ni quiere). El listado de temas es interesante, y en cierta forma habría que ver cómo y bajo qué condiciones se entiende lo de resoluciones según la diplomacia estadounidense.

Allí aparecen la situación y ataque a Venezuela, el destrato a Nicaragua, el pretender desconocer a Evo Morales, la situación ecuatoriana, la eterna crisi peruana, el inesperado incendio chileno, el recrudecimiento político contra Cuba, las graves situaciones en Haití y Puerto Rico, el incumplimiento a los Acuerdos de Paz e inestabilidad colombiana, el uso de bandas criminales en Centroamérica…

Está claro que todo lo que impulsa (o impone?) Washington para los referidos temas, ha fracasado: su diplomacia; la OEA; el Grupo de Lima; mandaderos europeos…

En ese sentido, posiblemente apuesten a re-fortalecer al Grupo de Puebla, del que forman parte una treintena de políticos progresistas, surgido en julio de 2018.