Mar. 21. Set 2021, Santa Fe - Argentina
Economía

ECONOMÍA: MENTIRAS DE MACRI Y JUNTOS POR EL CAMBIO

ECONOMÍA: MENTIRAS DE MACRI Y JUNTOS POR EL CAMBIO

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  Durante su gobierno (2015-2019), Mauricio Macri y Cambiemos defendieron la gestión económica. Tras la derrota electoral (2019) e imposibilidad de reelección, y ya pasado a la oposición, tanto el expresidente como el rebautizado Juntos por el Cambio, continuaron defendiendo aquella gestión.

Y no solo eso, sino que han salido en plena campaña electoral (2021) a exponer a su gestión económica como “un modelo” para confrontar con la propuesta del gobierno nacional.

Parece un despropósito y hasta una locura, si se tienen en cuenta lo hecho, el haber dejado un país paralizado, el dejarlo en default, en atarlo a un exorbitante préstamo-electoral del FMI...

Pero bien vale la pena, que mientras el propio Macri y Juntos por el Cambio -con el inestimable apoyo de los medios hegemónicos- mienten, se salga a replicarles y exponerlos.

Comencemos por aclarar y citar algunos datos, que sirven para comprender lo hecho por Macri (deuda bruta en miles de millones de dólares y el porcentaje respecto al PBI):

·         Deuda a diciembre 2015: 234,2 M U$S y 46,5 % del PBI.

·         Deuda a diciembre 2016: 275,4 M U$S y 53,1 % del PBI.

·         Deuda a diciembre 2017: 320,9 M U$S y 56,5 % del PBI.

·         Deuda a diciembre 2018: 332,2 M U$S y 86,4 % del PBI.

·         Deuda a diciembre 2019: 313,3 M U$S y 91,1 % del PBI.

(El primer renglón corresponde a cómo dejó el gobierno Cristina Fernández, y los restantes 4 renglones a la gestión y cómo lo dejó Macri).

El macrismo tomó el tema de la “deuda pública” como un logro propio (2015-2019) para exponerlo en la campaña electoral. Es así que parten de culpar ‘a los otros’ (o Cristina Fernández, en forma concreta), de haberle dejado mal las cuentas y obligarlos a tomar deuda.

De esa forma, buscan exculpase; responsabilizar al peronismo (por “la herencia recibida”); minimizar su responsabilidad; sostener que lo hecho –antes- por Cristina y –ahora –por Alberto Fernández-, sería más grave que sus acciones.

Por cierto, una audacia sin límites...

Entre los “argumentos” de Macri y quienes defienden su gestión, ha sido que “la deuda dejada por ellos, es consecuencia de lo heredado de Cristina".

Claro que para sostener semejante despropósito, el macrismo evita considerar hasta lo que afirma el propio FMI. Que la pandemia ahondó los déficits fiscales de numerosos países (inclusive Argentina). Mientras en Brasil fue del 13,4% y en España del 11,5%, en Argentina llegó al 8,9% por ciento del PIB (datos del FMI). En este sentido resulta importante tener presente que si buena parte de la deuda está en dólares, la devaluación aumenta el monto de la deuda. Tanto es así que en 2018, la deuda pública subió de 56 a 86% del PIB.

Recurren a mentir al afirmar que recibieron un país con el déficit presupuestario de 6 puntos y lo dejaron con déficit 0. Mentira; porque el déficit fiscal creció durante el macrismo.

En promedio anual, el peronismo tuvo entre 2012 y 2015 un déficit de 3,26% del PIB. Frente a ello, entre 2016 y 2019 (con Macri) el déficit fue 5,73%. Más de 2,5% (del PIB).

Al finalizar la gestión macrista, no existió equilibrio fiscal. Hubo un déficit de 4,33% del PIB en 2019. Ello se produjo pese a que se paralizaron obras; se reprogramaron (‘patearon para adelante) vencimientos de la deuda en pesos; y hasta inventaron como “ingresos primarios” la liquidación de activos financieros de la Anses...

Macri no redujo el déficit fiscal. Tanto es así que el 5,2% del PIB fue destinado a pagar intereses en 2019. Es más: aumentó el pago de intereses y redujo el gasto primario (obra pública, salarios, jubilaciones...).

También miente el macrismo al sostener (el propio Macri) que “sólo se tomaron 12 mil millones de dólares en promedio anual”.

La deuda bruta de la Administración Central (al 30-9-2015) era de 806.000 millones de pesos y 166.000 millones de dólares (incluyendo la deuda no presentada al canje). Al tipo de cambio (en ese momento, 1 dólar $ 9,50) la deuda era de 251.000 millones de dólares.

Al abandonar el gobierno Macri (diciembre de 2019), la deuda pública era de 3,8 billones de pesos y 250.000 millones de dólares. Lo que significaba al cambio (en ese momento, 1 dólar $ 60)... 313.000 millones de dólares.

Ello significa que en 4 años, Macri tomó deuda por más de 62.000 millones de dólares (ello surge de restar 313.000 M menos 251.000 M). Así de simple y sencillo... Lo que deja una conclusión de un endeudamiento anual promedio de 15.000 M de dólares.

Pero ese cálculo es erróneo al analizar el crecimiento de la deuda emitida en moneda extranjera y en moneda nacional.

La primera crece de 166.000 a 250.000 millones de dólares (es de 84.000 M).

La segunda creció de 0,8 a 3,8 billones de pesos (un aumento cercano a 100.000 M de dólares. Pero esta cifra no coincide con la citada anteriormente, de 62.000 M de dólares.

Al final del gobierno de Cristina (en septiembre 2015), la deuda pública total era de 252.000 millones de dólares, con el dólar a $ 9,40; y correspondiendo el 35% de ella en pesos.

Pero Macri decidió emitir deuda en pesos y en moneda extranjera; hubo títulos, letras y pagarés del Tesoro. También adelantos del BCRA, préstamos de organismos oficiales y multilaterales. El total de ese financiamiento (a noviembre de 2019) fue de 505.000 M de dólares.

Un monto importante de dicha cantidad fue usado para amortizar vencimientos de deuda. El total de las amortizaciones ascendió a 331.000 M de dólares.

La diferencia entre ambos valores corresponde al “Financiamiento neto”, y esa es la deuda pública que tomó el gobierno de Macri: 174.000 M de dólares.

La ‘diferencia’ proviene en su casi totalidad del “ajuste por valuación”, que le resta 111.000 M de dólares (al stock de deuda final).

Macri llevó el dólar de $ 9,50 a $ 60; que licuaron la deuda emitida en moneda nacional. Es así que el dinero que recibió el gobierno macrista sumó 174.000 M de dólares (un promedio de 42.000 M de dólares por año, y no los 12.000 M de los que habla Macri).

Frente a ello, el gobierno peronista de Alberto Fernández –en plena pandemia-, tomó deuda (la mayor parte en moneda nacional) entre diciembre de 2019 y julio de 2021 fue de 41.7000 M de dólares (promedio anual de 22.700 M; lo que significa que fue de la mitad de lo que tomó Macri –sin pandemia)...

La política de Macri fue hiperendeudar, a la vez que devaluar. Con lo cual la pérdida de valor del peso argentino (ante el dólar) hizo aumentar la deuda emitida en moneda extranjera (medida en pesos), que pasó de 2,4 a 17,9 billones de pesos: creció más del... 650%

El PBI solo aumentó, en pesos corrientes, un 253% y la relación entre la deuda pública y el PBI pasó de 42,5% (septiembre 2015) a 91,1% (noviembre 2019).

Las devaluaciones solo ‘sirvieron’ para elevar la deuda pública de una Argentina endeudada (mayoritariamente en dólares).

Otra de las mentiras esgrimidas por Macri (sin que los medios hegemónicos se preocupen en desmentirlo, pese a que poseen ‘profesionales especialziados en economía), fue que “la deuda del país fue igual cuando ingresó el préstamo del FMI que cuando finalizó el mandato”.

Con esa (engañosa) información, Macri pretende sostener que la deuda pública no varió entre marzo de 2018 (nueva llegada del FMI) y noviembre de 2019. Esa afirmación pretende sostener que ese dinero solo cambió la composición de la deuda (como si no hubiera ingresado).

Pero ello no es verdad. Existió un financiamiento neto de 57.400 M de dólares (entre enero de 2018 y noviembre de 2019). Si se restan 15.000 M de deuda neta que se emitieron antes del acuerdo con el FMI, quedan más de 42.000 M de dólares de financiamiento neto en un año y medio. Dicha cifra se asemeja a la que otorgó el FMI. Entonces: Dónde está? A qué se destinó? Para qué la usó?

Lo cierto es que ese préstamo del FMI solo sirvió para la salida (fuga) de capitales. La torpeza de Macri es tan grande que ‘explicó’: “El Fondo nos prestó para que paguemos las deudas que estaban venciendo y que ya no nos querían renovar los bancos por el miedo de que volviese el kirchnerismo".

Debería saber el exmandatario que tomar un préstamo extranjero es una entrada de capital. También que pagar ese crédito es una salida de capital. Simple.

El FMI no reconoció que financiaba a Argentina para que reembolsara a sus acreedores privados (porque ello está expresamente prohibido por el organismo, en su Artículo VI, Sección 1 del Convenio Constitutivo del FMI).

Para ‘salvar las apariencias’ comunicaron que se trataba de un Stand By de carácter precautorio. Que el dinero estaría disponible para darle credibilidad y confianza a los inversionistas. Todos, tanto en el gobierno macrista, como en el FMI y Donald Trump (que exigió que el organismo otorgara dicho préstamo) sabían que estaban mintiendo.

Sabían que ese dinero sería usado para repago de deudas. Inclusive el FMI “autorizó” la intervención del Banco Central en el mercado cambiario para frenar la caída del peso. Fue así que el Banco entregó divisas (recibidas del FMI) a cambio de pesos, con lo que ‘garantizó’ la fuga de capitales.

Esa fue la gestión económica de Macri en sus 4 años. Posiblemente el préstamo del FMI haya sido “la frutilla del postre” (amarguísimo para los argentinos).

Defender ese accionar de máximo endeudamiento, paralización de obras, achicamiento del mercado interno, pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, apertura de importaciones y devaluación, forma parte de una maniobra de destrucción nacional. Lo de Macri (y Juntos por el Cambio) no ha sido un “error” económico: ha sido una coherente política de destrucción.

(En base a información propia, artículo de Alfredo Calcagno en Pagina 12, y Federico Di Santo).