Dom. 23. Set 2018, Santa Fe - Argentina
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LEVE PENA PARA LA ASESINA DEL RUGBIER

LEVE PENA PARA LA ASESINA DEL RUGBIER

La justicia ha dado muestra de una nueva defección...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  Se veía venir… Se preveía… Estaba en el ambiente… Y finalmente sucedió. La señora que asesinó a su novio fue “premiada” con una condena que debería causar vergüenza.

Ya desde el mismo tratamiento que la prensa le daba al tema, iba quedando en evidencia que existía un tratamiento benévolo y hasta desinteresado. La justicia se encargó de ratificarlo, demostrando la mayúscula incidencia que tienen los medios sobre la justicia (por si alguien lo dudaba).

Un tratamiento que hubiera sido totalmente diferente si el asesino hubiera sido un hombre, y la víctima una mujer.

La Justicia condenó a tres años y nueve meses de prisión a Julieta Silva. Le endilgó “homicidio culposo agravado” de su novio, el rugbier Genaro Fortunato, al que mató –atropellándolo con su auto-, a la salida del bar Mona (en San Rafael, Mendoza).

El crimen ocurrió el 9 de septiembre del 2017. De esta forma, Silva, por decisión de los jueces del Tribunal Oral n° 1, seguirá cumpliendo como hasta ahora prisión domiciliaria. Además se le impuso la inhibición para conducir vehículo durante ocho años.

La estrategia de la defensa de la hizo que Julieta Silva -en la audiencia final-, no hablara. Que no expresara su alegato. Tras ello, hubo unanimidad de los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle.

El criminal suceso se produjo en la madrugada del 5 de septiembre de 2017, cuando Silva y Fortunato salieron a bailar en San Rafael. Al retirarse del Mona bar (llovía y eran alrededor de las 5 de la madrugada), las cámaras de seguridad y la investigación determinó que él se encontraba en estado de ebriedad; ella mejor, pues había bebido menos.

En la puerta del inmueble discuten al dirigirse hacia el auto. Julieta sube al mismo y se sienta para conducir y marcharse. Genaro corre junto al vehículo y cae al piso. Es allí cuando ella gira en “U” y se dirige donde Genaro seguía caído. No se detiene y lo atropella, arrastrándolo más de 3 metros. Todo lo cual ha quedado comprobado en la investigación.

Frena, se baja y su novio ya estaba muerto en la calle. Le había lesionado gravemente la cabeza (le pasó por encima…). Los peritajes toxicológicos determinaron que la víctima tenía 1,8 de alcohol en sangre; y la mujer 0,8 (el máximo permitido para manejar es de 0,5).

La defensa de Silva sostuvo que la muerte de Fortunato fue accidental (¿?). Negó que existiera un vínculo amoroso entre ellos (¿?). Así que reclamó la absolución de la imputada.

A su vez la querella solicitó una pena de veinte años de cárcel por “homicidio simple”.

Frente a ello, el tribunal la condenó a tres años y nueve meses de prisión domiciliaria e inhabilitación especial para conducir automotores por ocho años.

Otra mancha más para una justicia atigrada…