Sab. 19. Set 2020, Santa Fe - Argentina
Notas

“ROBÓ, HUYÖ Y LO PESCARON” (?)

“ROBÓ, HUYÖ Y LO PESCARON” (?)

BARCELONA-ESPAÑA  (PrensaMare)  Acto 1: “Robó, huyó y lo pescaron” (“Take the money and run”) fue una película dirigida por Woody Allen, de 85 minutos, protagonizada por el propio estadounidense, producida por la ABC. Refiere al incompetente ladrón Virgil Starkwell. Un delincuente que termina en la cárcel.

Acto 2: Una breve carta firmada por Juan Carlos I (anterior monarca, al que se le dice ‘rey emérito’) informa que se exilia voluntariamente en medio de las investigaciones donde aparece sospechado (solo eso?) por cobro de comisiones y blanqueo de decenas de millones de euros.

Se marcha del país antes que su reconocida amante e importante personaje de la trama de corrupción, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, debe declarar como imputada en una causa abierta en la Audiencia Nacional.

Acto 3: Desde hace semanas, el poder político y económico-financiero (como desde Washington también) le exigían al rey Felipe VI que ‘tomara distancia’ de su padre Juan Carlos I. Necesitan “limpiar” la imagen monárquica y reciclarla en tiempos en que se sospecha que el futuro de España será durísimo, más allá que se le puedan echar todas las culpas al coronavirus.

En su momento, el intento por higienizar la alicaída imagen monárquica no alcanzó con llevar a la justicia, y condenar al corrupto ‘yerno’ Iñaki Urdangarín.

Acto 4: Alfonso XIII abandonó el país tras la proclamación de la Segunda República en 1931. Su hijo, Juan de Borbón (nunca reinó), se radicó en Portugal. Debió ‘abdicar’ (¿?) cuando el dictador Francisco Franco “eligió” un rey para que gobernara a decenas de millones de españoles. Fue el nieto Juan Carlos (decisión acordada con Washington). Finalmente, la crisis española y desprestigio del corrupto Juan Carlos hizo que debiera dar un paso al costado (a regañadientes), porque los poderes ocultos se lo exigieron, y así arribó Felipe (el bisnieto de Alfonso) al trono

Acto 5: España estaba en el hablar del mundo. Su incapacidad para afrontar la pandemia, y su crisis la habían puesto en el tapete mundial. Ahora se suma la ‘picardía’ del impresentable cazaelefantes, que se ha mandado a mudar.

Seguramente que en el lugar que elija para refugiarse, Juan Carlos se entretenerá, se distraerá y gozará de sus “ahorros” malhabitos. También –se seguro- verá alguna película… posiblemente alguna de Woody Allen...