Lun. 17. Jun 2019, Santa Fe - Argentina
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SANTA FE: PASO A PASO, AVANZAN LAS PASO…

SANTA FE: PASO A PASO, AVANZAN LAS PASO…

En medio del desinterés general...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici)  La provincia ya está en etapa pre-electoral… aunque sus ciudadanos no se hayan dado cuenta. Porque se han armado y presentado listas de parte de los partidos que intervendrán en las elecciones Paso, pero a pocos le ha interesado.

Es lamentable y doloroso. Pero es la cruda realidad. Consecuencia del destrato a que los políticos han llevado a la  política. No es un juego de palabras. Porque ese “son todos lo mismo”, es una expresión creciente y cada vez más común entre los santafesinos (y argentinos en general).

Duele, porque debe ser la política el mecanismo para mejorar la sociedad.

El 28 de abril está ahí nomás Ese día emergerán los candidatos y futuros conductores de las políticas provincial, legislativa y en municipios y comunas de diciembre de 2019 a diciembre de 2013.

Existen tres grandes fuerzas: el socialismo, el radicalismo y el peronismo. Pero ellas no son fuerzas monolíticas; ni hacia adentro, ni hacia afuera. Porque el socialismo está desgastado y ha sufrido bajas del radicalismo (y de seguro de sectores anti-peronistas). Porque el radicalismo con José Corral es una muestra de macrismo y anti-peronismo, que no ha logrado reunir a todos los de su partido. Y porque el peronismo es un rosario de disconformidades, y quien puede ganar la Paso, no cuenta con la garantía que los propios peronistas lo respanden en la elección general (como le ocurrió en 2015 a Omar Perotti).

Existe una suerte “ambiente”, que el olfato político podría decir que –hoy- aparece mejor posicionado el peronismo; luego el oficialismo; y tercero el radicalismo. Pero nada es seguro, en una Argentina donde los medios comunicacionales han pasado a ocupar un papel fundamental para (cada vez más) amplios sectores de la sociedad.

Los espacios perdidos, regalados o negociados por los políticos, han sido ocupados por los medios hegemónicos. La política es prisionera de ellos; lo cual no es poco decir, y demuestra el estado de desquicio político existente (un tema que no es 'exclusivo' de un único partido).

El oficialismo ha mostrado por años las diferentes entre Antonio Bonfatti (el candidato actual) y Miguel Lifschitz (el actual gobernador), pero de acá en adelante aparecen y aparecerán todos unidos.

El peronismo muestra a Perotti y a Maria Eugenia Bielsa con posiciones diferentes (en verdad?). Lo más cierto es que el primero es una suerte de macrismo-peronizado; por algo es el “más reutemanista de los obeidistas”. La segunda ha pretendido convertirse en una “referente” política desde afuera de la política (¿?). Pretendiendo construir en el peronismo, pero con fuerzas desde afuera del peronismo (¿?)

Por su lado el radicalismo muestra a Corral como único candidato, con un discurso centrado en su “gestión” (¿?) como intendente santafesino, y como fiel intérprete del macrismo, y lo más reaccionario de la sociedad. La orden desde la Casa Rosada, selló la “unidad” en dicho sector (bajando a otro precandidato).

Si se analiza la percepción existente, se puede decir que Perotti “existe” en el centro provincial; que Bonfatti aparece en toda la provincia (conocido por su anterior gestión); que Bielsa es una incógnita, que podría “explotar” si existe una campaña política de género; que Corral "existe" en el centro provincial. En verdad, muy pobre todo, pero consecuencia del desprecio que han tenido las tres fuerzas durante décadas, contra militantes y dirigentes intermedios. Están cosechando lo que sembrado o ellos alentaron que se hiciera…

Desde el perottismo consideran que haber “cerrado” con dirigentes de Unidad Ciudadana, les garantiza el respaldo de todo el kirchnerismo santafesino. Y pueden que tengan razón; pero que el kirchnerismo (sus dirigentes) hayan acordado no significa que el santafesino común (que adhiere a Cristina Fernández) lo vaya a votar… Si bien en el peronismo existe la idea y necesidad de la “unidad”, ello no significa continuar “tragándose un sapo” (como decía Juan D. Perón). La lista de diputados del perottismo, con massitas, camporistas, uniciudadanos y demás, no conforma a muchos (todo lo contrario).

En el bielsismo se sienten contentos porque han dejado de lado a la “política tradicional” (¿?), y han sumado a sectores por afuera. Aunque carece de sustento organizativo y solo se sustenta en un seguidismo personalista. Llamando poderosamente la atención que tenga un discurso “alternativo”, y lleve encabezando su lista de diputados a Silvina Frana…

Lo que parece que no han tenido en cuenta ni Perotti, ni Bielsa es que ellos los únicos que compiten como precandidatos. Porque el oficialismo y el radicalismo ya tienen definidos los suyos, para la general.

Por lo cual, no sería llamativo ni sorpresivo que desde estos dos sectores (socialistas, radicales, neoliberales, liberales, ‘progres’, anti-peronistas…) que ya saben a quién votarán meses más tarde, decidan “intervenir” en la interna del peronismo. O sea: sin ser peronistas, influir con su voto en la interna del peronismo…

Bonfatti ganó la pulseada provincial; pero Lifschitz (tras su fracaso reeleccionista con Pablo Farías), pretende convertirse en un referente nacional. De allí que juegue sus fichas por Roberto Lavagna, aspirando a ser su coequiper en la fórmula presidencial.

Corral confía en que toda la fuerza del macrista Federico Angelini, lo respaldará en las urnas. El tema es que –guste o no-, toda la estructura y el aparato del PRO está en manos (desde hace años) de Angelini. Un tema no menor a la hora de pensar el apoyo presidencial a la candidatura, y particularmente en el manejo de recursos…

Angelini es un político macrista de máxima confianza (por ello aceptó a regañadientes) ser bajado de las Paso. Puede esperar otra oportunidad; pero para ello “necesita” un macrismo derrotado en estas elecciones generales… Ya pasó el chistoso Miguel Del Sel, y debería esperar que pase Corral…

Existe un panorama abierto, donde nadie puede asegurar absolutamente nada. Mucho menos en pensar en las elecciones generales.