Mar. 21. Set 2021, Santa Fe - Argentina
Política

PORQUÉ DARÍO NIETO ES CANDIDATO...?

PORQUÉ DARÍO NIETO ES CANDIDATO...?

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  En medio de las múltiples peleas internas y múltiples disimulos dela prensa hegemónica, Darío Nieto se convirtió en candidato macrista, casi disimuladamente.

Estas elecciones Paso van dejando sorpresas tras sorpresas.

Por ejemplo: Que el reciente exmandatario Mauricio Macri perdió el poder de su propio partido. Y para disimular su derrota interna, se autocalificó de “prescindente” (¿?).

Por ejemplo: Que tras perder en su ambición por ser reelecto presidente, impuso a dedo a Patricia Bullrich al frente del PRO, a la que ahora –derrotado- abandonó a su suerte en la interna.

Por ejemplo: Que el grupo empresarial Clarín impuso ‘de prepo’ a su candidato, el médico Facundo Manes, en una clara demostración de cómo el poder empresarial se ha metido en los partidos políticos.

Por ejemplo: Mostrando que con total liviandad y burla, existen candidatos que “saltan” de distrito, según les convenga electoralmente (ver María Eugenia Vidal y Diego Santili).

Por ejemplo: Escuchar que la denuncadora serial derechista Elisa Carrió expresa que si de algo pueden vanagloriarse en Juntos por el Cambio es... “de no mentir” (¡).

Por ejemplo: Que los oposicionistas a la vacunación contra coronavirus de ayer, se transformaron en los lobistas de Laboratorio Pfizer más tarde, para ser en la actualidad los ultra-vacunadores...

Por ejemplo: Que Nieto sea candidato para la Legislatura porteña por la alianza neoliberal-derechista.

Se trata de quien (silenciosamente) era el secretario privado de Macri durante su presidencia. Ahora (muy) involucrado en la causa que investiga el espionaje ilegal macrista. Su inclusión en la lista fue un pedido ‘especial’ del exmandatario.

Si. El mismo que no pudo poner en orden el PRO porteño, ni el PRO bonaerense, ni mucho menos a Horacio Rodríguez Larreta y Maria Eugenia Vidal, salió a hacer un pedido ‘especial’ para que Nieto fuera incluído.

Para los aliados macristas de la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, ese pedido no llamó la atención. Ni se inmutaron. Pero dentro del PRO, se generaron numerosos comentarios. El más escuchado, aludiendo a que el derrotadísimo dirigente, vencido por la ‘rebelión’ larretista-vidalista, terminó pidiendo por un ‘carguito’ para su exsecretario privado...

Por un lado, una muestra de “agradecimiento” (¿?) para Nieto; y por la otra la muestra de debilidad de Macri que apenas pudo pedir por un cargo de legislador porteño.

Sobre esta candidatura, el propio protagonista escribió en redes sociales: "Es la primera vez en mi vida que soy candidato. Tomé la decisión porque siento que es momento de hacer todo lo que podamos para cambiar las cosas y quiero ponerle el cuerpo a esta lucha para no regalar el país tan fácil a los que nos quieren llevar puestos".

Que tal...? Nieto (quién...?), si: Nieto, quiere “cambiar las cosas”, va a “ponerle el cuerpo”, no quiere “regalar el país”, y apunta contra los que “nos quieren llevar puestos”... Tendrá memoria respecto a que formó parte del peor gobierno en la última historia democrática argentina...?

Otro: Que tal...? Es necesario darle entidad a este personajito de cuarta? Es necesario extenderse en sus expresiones? Es necesario ahondar en sus antecedentes?

No. Para nada. Simplemente decir que si Macri pidió por él, es porque –posiblemente- constituya la retaguardia ideológica del exmandatario, al cual quiere preservar y potenciar para el futuro.

Nieto tiene 36 años. Fue integrante de la Juventud PRO, iniciando su militancia en 2008 en la Facultad de Ciencias Sociales. Al conocer a Francisco Quintana (hombre del monje negro Marcos Peña), éste lo llevó como asesor en la Legislatura porteña. En 2015 se encargó de la comunicación de Gabriela Michetti, y al asumir Macri (en 2015) llegó a la secretaría privada en la Casa Rosada.

Su papel no pasó disimulado, pues se encargó de manejar la agenda diaria (¡). Efectivamente: Nieto controlaba el Ceremonial, planificaba los viajes del mandatario, y hasta la logística. Se convirtió en una persona inseparable del presidente, aunque los medios lo mantuvieran oculto.

Tras la derrota electoral de Macri en 2019, Nieto continuó junto a él. Siempre con la ayuda de la prensa que nunca lo ‘descubrió’. Hasta que en el año 2020 fue allanada su vivienda por la Justicia, en la causa que investiga el espionaje ilegal desarrollado desde el gobierno de Macri.

Inicialmente se lo imputó por haber recibido dos informes de espías de la AFI sobre las comunidades mapuches y las movilizaciones contra la reforma previsional del 2017 (a través de Susana Martinengo). En ello se le dictó un "falta de mérito".

Lo cual no dejó de ser llamativo; porque: Qué tenía que hacer un secretario privado del presidente con informes de espionajes...?

Fue por ello que la querella interpuso la apelación y debe resolver la Cámara Federal (de La Plata). Ocurre que Nieto no podía actuar por si soló; sino que –se considera- era uno de los canales o vías a través de los cuales Macri recibía información de inteligencia ilegal.

Está claro que el cargo de legislador porteño no otorga fueros para causas federales (aunque si tiene inmunidad de arresto frente a la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires). De allí que no se pretende que Nieto obtenga ningún tipo de protección en este sentido.

Lo que si se busca es que –en caso de tener un revés ante la justicia-, Nieto aparezca como un macrista leal, sin exposición mediática, para victimizarlo con una operatoria de los medios hegemónicos.

Lo que prepara el macrismo es una puesta en escena, buscando presentarse ante el país y el mundo como ‘perseguidos políticos’.

Algunos analistas se preguntan porque Larreta no impidió que Nieto integrara la lista de lgisladores, y en ese sentido la respuesta es simple y a la vez contundente: Porque ese es el ‘costo’ que pagó Larreta en su pulseada y victoria sobre Macri. Más claro imposible. Un Macri derrotado vale apenas un Nieto candidato...