Jue. 02. Jul 2020, Santa Fe - Argentina
Editorial

CUANDO LOS “PROGRESISTAS” NO SABEN DE QUÉ HABLAN

CUANDO LOS “PROGRESISTAS” NO SABEN DE QUÉ HABLAN

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMareResulta común en las últimas décadas que cantantes y artistas de los países centrales, se manifiesten políticamente en contra de ciertas (solo ciertas) actitudes de los políticos y dirigentes de sus países.

Eso le granjea el reconocimiento (bastante exagerado, por cierto) en los países no-centrales, o sea de la periferia y dependientes.

Abonemos la idea que tales cantantes y artistas actúan honestamente, de corazón, y descartemos (aún al costo de pecar de inocentes…), que no son maniobras de especulación, de prensa, de promoción, comerciales y/o de marketing.

Pero resulta evidente que en ese cuestionamiento que realizan lo hacen desde una perpectiva, visión, y vivencias que los condiciona, pues han sido formados, criados y desarrollados en esos mismos países centrales.

Por lo cual sus posturas suelen tener bastante de incongruencias y/o contradicciones.

Reciéntemente ha sido el rockero canadiense Neil Young, quien publicó en su web una carta abierta al presidente de Estados Unidos, al que califica como "una vergüenza para mi país".

Expresando que "Tu destrucción insensata de nuestros recursos naturales compartidos, nuestro ambiente y nuestra relación con amigos alrededor del mundo es imperdonable".

Indicándole al mandatario (leerá su carta…?) que él “es un ciudadano estadounidense que paga impuestos y que no te apoya".

Young, de 74 años, suele tener canciones con crítica social y antibelicista; y defensor del medio ambiente. Hace 45 años que vive en Redwood City, Estado de California, pero no adoptó la ciudadanía de este país; por lo que llama la atención que le dirija una carta al presidenre “de mi país” (¿?).

Nadie va a poner en tela de juicio su capacidad musical que lo llevó a 49 producciones personales, y otras 10 grupales. Totalizando toda una variedad de producciones que llegan (junto a discos simples, recopilatorios, y otros) a 149. Nadie es dueño de gustos y preferencias.

Lo concreto es que salir a pegarle a Donald Trump, es fácil, pues inmediatamente los medios occidentales le dedicarán cobertura y tratamiento, pues el neoliberalismo mundial considera que dicho mandatario no encaja en su proyecto mundial.

Además, Trump con sus acciones y dichos se encarga de sembrar, cosechar y conseguir opositores gratuitos en todo el mundo.

Young presenta a dicho mandatario como  "una vergüenza para mi país". Allí radica su mayúsculo error. Porque Trump es apenas un simple emergente de una sociedad enferma, corrupta, racista, y violenta.

La mayor vergüenza es EEUU en sí.

Con o sin Trump nos encontramos ante un país imperialista, colonizador, desestabilizador, que posee el mayor promedio de presos políticos y sociales del mundo; que asesina con sus penas de muerte; que invade países; que asesina grupalmente o selectivamente (imitando a Israel), como ocurrió recientemente en Irak, al asesinar a un líder iraní y sus acompañantes.

EEUU es el máximo consumir del mundo de psicofármacos, cocaína, opióides y marihuana. Lo que lo lleva a tener que garantizarse un mecanizado y constante aprovisionamiento de drogas, para satisfacer a su enferma sociedad.

Los últimos ejemplos de la criminalidad estadounidense desde el mismo Estado, sus instituciones, organizaciones, se pueden citar rápidamente en Sudan, Afganistán, Libia, Irak, Irán, Siria, la exYugoslavia, Ucrania, el Sadel africano, el golpismo en Bolivia, el intervencionismo en Brasil, Paraguay, Colombia, Nicaragua, Venezuela…

EEUU no es el problema de tal o cual dirigente o presidente. Porque éstos son apenas integrantes de una maquinaria de dominación y destrucción del planeta, para acumulación de poder y ganancias.

La humanidad no sufre desde que Trump llegó a la presidencia. Existen demasiadas décadas de demostración de ello. Sería bueno que los cantantes y artistas de esos países centrales (como también lo es Canadá), lo sepan.