Mar. 10. Dic 2019, Santa Fe - Argentina
Por el país

SIN OLOR A ASADO. CON OLOR “RARO”…

SIN OLOR A ASADO. CON OLOR “RARO”…

Sugestiva decisión del macrismo porteño...

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  El gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta ha salido a cerrar de manera total y permanente las parrillas improvisadas que funcionaban en derredor de los estadios de fútbol.

De esta forma atacan a quienes producían y comercializaban choripanes, sándwiches de bondiola y hamburguesas. El Gobierno de la Ciudad no habilitará a los puestos gastronómicos los días de partido.

Así lo informó en el Boletín Oficial, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público. Informó que sólo había habilitadas 9 parrillas en todo el territorio porteño y que esta medida tiene como "objetivo regularizar el entorno deportivo y garantizar la seguridad" (¿?).

Por ello "se suspendieron las inscripciones y el otorgamiento de permisos para la ubicación de puestos de comida durante eventos deportivos".

Los justificativos resultan irrisorios. Por un lado se dice que el cierre de tales comercios servirá para “regularizar el entorno” (¿?); lo que significa que los mismos habrían estado funcionando en forma irregular. Si ello era así, debe recordarse que el PRO gobierna la capital argentina desde hace varios años (Mauricio Macri de 2007-2015, y Rodríguez Larreta de 2015 a enero 2019), y si estaban en situación irregular ha sido por dicha responsabilidad.

Si el verdadero objetivo era el de la “regularización”, ello se solucionaba exigiéndole que cumplieran con normas vigentes. No prohibiéndolos.

Por otra, que desde el gobierno se hable de “garantizar la seguridad”, suena tragicómico, pues esta misma administración ha sido incapaz de garantizar que el ómnibus que trasladaba al plantel de Boca Juniors a cancha de River Plate, pudiera llegar sin ser atacado por una banda de violentos en plena circulación callejera… Inclusive no pudieron garantizar que ese segundo partido final de Copa Libertadores se pudiera jugar en suelo porteño (¡).

El “sustento” para esta medida está –dicen las autoridades- en que tales parrillas serían manejadas por los barras de los equipos que juegan de local. Ello sin aporte de probanza alguna; y sin darle intervención a la justicia al tratarse (según Rodríguez Larreta) de acciones delictivas.

Pero además, se sostiene que los ingresos que generaban tales parrillas servían para financiar a las organizaciones mafiosas (¿?). Otra acusación sin prueba alguna. Y sin intervención de áreas investigativas estatales, de la justicia y de entes recaudadores.

De esta forma, los estadios que en sus alrededores se quedarán sin las famosas parrilladas son: Pedro Bidegain (de San Lorenzo), Diego Maradona (de Argentinos Juniors), Antonio Liberti (de River Plate), Alberto J. Armando (de Boca Juniors), Tomás A. Ducó (de Huracán), y el José Amalfitani (de Vélez Sarfield).

No se habrá puesto en marcha una operatoria comercial de “amigos del PRO” para que realicen una amplia explotación comercial que reemplace a las parrillas…?