Dom. 17. Oct 2021, Santa Fe - Argentina
PrensaMare en el mundo

EL SISTEMA DE ESPIONAJE DE MAURICIO MACRI

EL SISTEMA DE ESPIONAJE DE MAURICIO MACRI

https://suramericapress.com/el-sistema-de-espionaje-de-mauricio/

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA  (PrensaMare)  La Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia presentó un informe en el que detalló el funcionamiento (2015 a 2019), de un plan de espionaje.

Se trató de un sistema perfectamente organizado y paraestatal de espionaje político ilegal.

Montado desde el propio gobierno de ese momento (Mauricio Macri), se espió a políticos opositores –principalmente Cristina Fernández y otros peronistas-, pero también oficialistas -Horacio Rodríguez Larreta-, organizaciones sociales y hasta los familiares de los tripulantes del desaparecidos submarino ARA San Juan.

“Se creó una estructura estatal paralela y clandestina: una verdadera organización mafiosa”, concluye el informe. Tomaron parte del mismo la AFI, el Ministerio de Seguridad, la Justicia Federal, el Servicio Penitenciario, la Policía de la Ciudad y de los medios de comunicación hegemónicos.

El objetivo del plan desarrollado ha sido el de espiar, perseguir, extorsionar, amedrentar y chantajear. El Estado usao para acciones mafiosas…

La Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, que preside diputado nacional Leopoldo Moreau, trabajó durante casi un año. Se trata de un informe, con testimonios y del relevamiento de causas judiciales. Durante la administración macrista se espió a 354 personas y a 171 organizaciones y partidos políticos.

El plan de espionaje fue “diseñado con premeditación y alevosía, y en concurso con los medios de comunicación hegemónicos y el Poder Judicial avasallaron a cientos de ciudadanos”, sostiene el dictamen. Fue firmado por la mayoría de los integrantes de la comisión, y a raíz de ello se pidió la creación de una comisión investigadora para determinar quienes fueron los verdaderos responsables de la inteligencia ilegal.

“El objetivo de la extorsión política y económica era claro: quebrar emocional, económica y políticamente a las víctimas seleccionadas”, dice el reporte. Agregando que “Se impone, así, un nuevo Nunca Más que dé cuenta del daño institucional, político y social provocado en la República Argentina”.

La minoría, representada por Juntos por el Cambio, no se pronunció sobre el espionaje. Pero sostuvo que la comisión carecía de facultades para llevar adelante la investigación (¿?). Agregando que representaba una persecución contra el gobierno anterior (¿?). Cristian Ritondo, uno de los firmantes del dictamen de minoría y presidente del bloque del PRO en Diputados, llamativamente, no hizo esas objeciones cuando participaba en la toma de testimonios a exagentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)…

“Este espionaje ilegal, en términos operativos, se instrumentó a través de agentes regulares de la AFI, del Servicio Penitenciario Federal (SPF) con acciones abiertamente ilegales o enmascarados bajo supuestas órdenes judiciales. También contó con la colaboración de agentes irregulares vinculados a dicho organismo y al Ministerio de Seguridad de la Nación y un nicho de magistrados de la justicia federal”, sostiene el informe.

También consideran que en el ‘vértice’ de la coordinación estuvo la llamada “mesa judicial” (que investiga el fiscal federal Franco Picardi). Para la comisión se usó el método del lawfare o la guerra judicial contra la política y los movimientos populares. “La información de interés, así obtenida, era producida y entregada con el fin de manipular a la opinión pública a través de la utilización de periodistas que, a la vez, se sirvieron de aquellas en un cuestionado libre ejercicio de la libertad de prensa al amparo de la protección constitucional del secreto de sus fuentes de información”, detalla.

Leopoldo Moreau dijo que "Un puñado de magistrados de Comodoro Py actuó de común acuerdo con los grupos de espionaje"Parte de esa estructura paralela se conformó usando a la Policía Metropolitana (de la Ciudad de Buenos Aires). Para el funcionamiento ‘independiente’ les alquilaron un departamento en el porteño Barrio de Mataderos (que usaban como base).

También formó parte Marcelo Sebastián D’Alessio, un ‘inorgánico’ de los servicios. Para la operatividad crearon 6 nuevas bases en provincia de Buenos Aires para dedicarse al espionaje político en 2017. A partir de ese funcionamiento se triplicó la presencia que la exSIDE había tenido históricamente en territorio bonaerense.

Todas las células paralelas confluían en la conducción de la Agencia Federal de Inteligencia controlada por el macrismo. La operatividad violó la Ley de Inteligencia Nacional y el Plan de Inteligencia Nacional. De allí que no solo se debe determinar a quienes hicieron los trabajos de base (o calle), sino también a los máximos responsables de la conducción.