Mie. 13. Nov 2019, Santa Fe - Argentina
Ámerica

SIN PALABRAS Y CON MUCHA BRONCA

SIN PALABRAS Y CON MUCHA BRONCA

Cuando la palabra no tiene valor...

MONTEVIDEO-URUGUAY  (un aporte de Jorge P. Zabalza) “Queridas y queridos amigos, agradecemos todas las manifestaciones de apoyo que nos llegaron por distintos medios, debido a eso siento la obligación de comentar lo que pienso a raíz de la desvinculación de Henry Engler, mi padre, del CUDIM.

Siento incredulidad, tristeza, impotencia y rabia. Siento profunda vergüenza frente a este hecho deplorable que deja al descubierto la triste miseria humana en búsqueda de poder. Quienes tomaron la decisión de desvincular a Henry Engler del CUDIM defienden espurias intenciones y escalan por encima de escrúpulos y valores éticos. Se les fue la mano y no demostraron una inteligencia muy aguda cuando arremetieron contra la persona que fue artífice de la creación del CUDIM. 

Olvidándose de todo atisbo de ética, para lograr su cometido consultaron al abogado Carlos Delpiazzo sobre si Henry podía mantener funciones como Investigador Principal y si debían solventar los gastos que eso acarrea, resuelven que no y se lo comunican por Skype. En el documento que le entregan varios días después, agregan que lo podrían llegar a contratar como asesor externo no dependiente (?). El documento aclara además que la designación de un cargo de “Investigador Principal” dependiente debe estar precedida de un concurso, quizás no están en conocimiento de los méritos académicos, la formación y la experiencia de Engler, tengo curiosidad por saber quién le tomaría dicho concurso. Es curioso que después de más de una década en la que él trabajó residiendo en Uruguay y en Suecia, descubran ahora que esto no es posible. 

Además, eligen olvidarse nada más y nada menos que de la historia del CUDIM, de los pacientes, de la cantidad de investigaciones que se llevan a cabo en las que Henry está involucrado, del prestigio del Uruguay, de la Academia Internacional y del respeto básico y fundamental que le deben a quien trajo este proyecto al país. Mi duda es, ¿las autoridades van a permitir esto?

La historia del CUDIM, primer Centro de Imagenología Molecular de Uruguay, comienza en el 2004 con la idea de introducir la técnica PET en el país, desde ese momento y después de muchas reuniones y tomas de decisiones se logra comenzar a construir en el 2008 y se inaugura el 17 de marzo del 2010. Con esfuerzo, tiempo dedicado a la panificación, buscando contactos, realizando acuerdos nacionales e internacionales, trayendo científicos extranjeros a formar a los nuestros, se hizo posible. Con amor, sacrificio, desvelos y esperanza se le dio forma. 

Puede parecer arbitrario que yo escriba al respecto, pero sin duda puedo hablar de las preocupaciones, el trabajo, la alegría y las expectativas que este proyecto trajo a mi padre, puedo contarles que, a pesar de ser un científico destacado en varios países, su humanidad lo llevó a preocuparse y atender detalles que otros pasarían por alto. Buscó la forma de que las personas más carenciadas tuvieran acceso a los estudios para que el poder realizarlos no fuera privilegio de unos pocos. 

Como lo dijo en el discurso de inauguración: “la idea fue, no solo crear un centro PET de asistencia, sino un centro de excelencia donde además de los exámenes de rutina se pudiese investigar e interactuar con las compañías de medicamentos.” (…) “Como ven, la idea central fue crear una casa en dos continentes. Solo fue posible hacerlo mientras yo podía galopar entre los dos continentes manteniendo las puertas abiertas en los dos lados”.

También puedo contarles la preocupación que sintió cuando por Skype le comunicaron esta arbitraria decisión, preocupación por los pacientes, por las investigaciones, por el futuro del CUDIM y por la traición que esto significó para él. Hoy me pregunto, como lo hacen muchos de ustedes, qué finalidad tiene esta maniobra y quienes, además de las caras visibles, están detrás de esta decisión.

Ustedes me dirán si todo esto no es turbio, me gustaría que se realice una exhaustiva investigación en el CUDIM porque “Algo huele a podrido en Dinamarca”

Mi padre es un hombre muy idealista y esa condición lo lleva a confiar demasiado en la gente, lamentablemente no esperaba algunas actitudes mezquinas que tuvo que vivir este último mes y que le hicieron mucho daño. Lo peor es sentirse traicionado por algunas personas que parecían estar muy cerca. Por suerte el cariño y apoyo de ustedes y de la familia sanará las heridas que esto le causa a él y a quienes lo queremos. Gracias por estar.

Los dejo con otro extracto del discurso de Henry Engler el día en que se inauguró el CUDIM: Un queridísimo amigo mío, enamorado de la ciencia y de la tecnología, dijo allá por 1986: “Contamos con una cantidad de gente en Uruguay con un alto nivel como para montar empresas de investigación, de difusión de conocimientos científicos o de producción de alta tecnología. Es un error ver la alta tecnología como un patrimonio de los gobiernos de los países desarrollados”. Este amigo mío me había formulado mucho antes un pensamiento clave que es el siguiente, un día va y me dice: “Si nosotros empezamos a hablar de nuestras discrepancias vamos a pasar una vida discutiendo, pero si hablamos de aquello en lo que estamos de acuerdo, podemos pasar una vida trabajando juntos. Y me pregunto: ¿Qué elegirías?”

Ese amigo que murió en 1989 en París se llamaba Raúl Sendic Antonaccio. Bueno, la respuesta está acá: Nosotros, al igual que él, creemos que podemos crear un centro de excelencia en Uruguay, unidos por el afán de hacer todo lo que estamos de acuerdo y no perder el tiempo discutiendo pavadas, porque tenemos un trabajo colosal y nos llevará la vida hacer posible la estrategia del CUDIM. Hemos elegido para el CUDIM el lema: Concordia res parvae crescent: Work together to accomplish more. En criollo, la unión hace la fuerza. Trabajar juntos para lograr más porque en la concordia las cosas pequeñas crecen y se vuelven grandes”.

¿Quién es el abogado que asesoró al nuevo director del CUDIM Omar Alonso? Carlos Delpiazzo.

Es Doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad Mayor de la República. Su abultado CV se puede ver en Internet, señalo algunos puntos sobre su participación en política: Director general de la Secretaría del ministerio de Ganadería entre 1986 y 1990; Subsecretario de Defensa en 1990-1991; Ministro de Salud Pública (1991-1992); En 1991 tomó la decisión de suprimir el reparto de preservativos a miles de jóvenes en Salud Pública por motivos religiosos; En 1998 fue senador; Desde marzo de 2008 preside la Fundación para la Democracia WFA; A inicios de 2012, acompaña al exministro Sergio Abreu en la conformación del espacio Dignidad Nacional; De cara a las internas de 2019, Delpiazzo se integra a un refundado Movimiento Por la Patria y apoya la precandidatura de Jorge Larrañaga.