Dom. 25. Ago 2019, Santa Fe - Argentina
Opinión

QUE 60 AÑOS NO ES NADA...

QUE 60 AÑOS NO ES NADA...

Nuevo aniversario de la Revolución Cubana...

SANTA FE-ARGENTINA  Si Carlos Gardel cantó que “veinte años no es nada”, bien se puede decir que 60, tampoco.

Sesenta años de la Revolución Cubana. De Fidel Castro, Camilo Cienfuegos, Ernesto Che Guevara y todo un pueblo en ciudades, campos y montañas.

Un triunfo nacido del fracasado asalto al Cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, tras un retorno en el histórico y endeble buque Granma 3 años después.

Allí están las imágenes que no podrá borrar nadie, de los revolucionarios ingresando con el inicio de 1959 a La Habana. Donde aparecen Cienfuegos y el Che al frente de su columna; con Fidel liderando otra caravana, en Bayamo. Y todo lo que vendría después con la Primera Ley que fue –nada más y nada menos- que la reforma agraria. Y posteriormente la nacionalización de empresas extranjeras, el plan de alfabetización y el asumir el carácter socialista de la Revolución.

Lo demás ya es conocido, aunque la prensa oficial occidental se encargaría de ocular que en abril de 1961, la invasión de EEUU con agentes propios, cubanos reclutados y mercenarios finalizó en un contundente fracaso y derrota militar.

Posteriormente la denominada ‘crisis de los misiles’ (octubre de 1962), donde Cuba quedó en medio de una disputa imperial mundial. Debiendo soportar que en la negociación soviética-estadounidense, Cuba fuera abandonada por sus ‘amigos’.

El bloqueo de EEUU contra la isla se acrecentó, produciéndole importantísimas pérdidas, por decenas de años (y no finalizado).

Y mientras EEUU y las potencias europeas sumaban “asesoramientos” y apoyos irrestrictos a dictaduras y gobiernos dóciles, Cuba mostraba su solidaridad en todos los continentes.

Tanto que en pleno siglo 21, mientras EEUU busca una “solución militar” para Venezuela, Cuba le aportó cientos de médicos a Brasil, para una “solución social” y pacífica a los problemas reales.

Cuba son sus problemas por resolver, en soledad de la mayoría de los gobiernos americanos que se han sucedido por 6 décadas. Cuba es la alegría de un pueblo que apoya la Revolución y le cuestiona a ella lo que no se ha resuelto. Pero ello no significa aliarse con el imperialismo.

Cuba es el recuerdo vivo de Fidel, el Che, Camilo y tantos que dieron su vida por una sociedad mejor. Es Silvio Rodríguez y la Trova Cubana; la bailarina Alicia Alonso; es Carlos Puebla; es ese invatible boxeador Teófilo Stevenson; es la solidaridad con los pueblos del mundo; es el dolor de tener un pedazo de tierra –Guantánamo- en manos del invasor; es el atleta Javier Sotomayor; es el tender la mano a relaciones dignas y soberanas con el enemigo histórico; es el soportar atentados terroristas; es resistir la campaña mediática mundial; es observar a un  desaforado Donald Trump creído ‘patrón de estancia’; es los discursos del Che en Punta del Este y ante organismos internacionales; es el reformismos de Raúl Castro; es la construcción de la nueva Constitución elaborada en las bases cubanas; es el haber resistido tras la desaparición de la Unión Soviética, soportando –quizás- una de las andanadas imperialistas más fuertes de la historia; es el futuro caminado junto con el nóbel presidente Miguel Díaz Canel.

Es la Cuba que marca el rumbo en cuanto a educación, salud y sanitarismo, superando a sus históricos enemigos y aliados del “mundo libre”, u “occidental y cristiano”, que suman abandonados, muertos, infectados, desocupados y desigualdad de género. Cuba es la seguridad de construir sus propias soluciones a sus problemas.