Jueves 03 de Agosto de 2017 a las 10:58

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CON SAMBA, SIGUE EL BAILE, SIGUE...

RÍO DE JANEIRO-BRASIL (por Felix Dirceu) Nada cambia; todo sigue igual. Los diputados brasileños siguen dándole la espalda a la democracia. Ya no es un error: se trata de una decisión firme y sostendina. Tras el golpe de Estado legislativo que destituyó a Dilma Rousseff, muchos se ilusionaban (¿?) con que de una buena vez por todas, se pondría fin al reinado de Michel Temer. Pero no; los legisladores lo respaldaron. Por ello, debe concluirse en que todos ellos, junto a la burguesía, los medios dominantes, el empresariado y los militares, están conformes. Temer los representa, aunque se sigan poniendo en contra los 54 millones de votantes (por Dilma)… La misma sociedad…: política que derrocó a Dilma ratificó en su cargo a Temer al rechazar la apertura de un juicio por corrupción. El mismo era empujado por la Procuraduría General de la República (resultado de las pruebas conseguidas…). La Constitución fija que para abrir un juicio a un presidente en funciones es necesario contar con una mayoría especial de 342 diputados (los 2 tercios de un Cuerpo de 513 miembros). Pero la ahora oposición (el Partido de los Trabajadores, PT) sumó 227 votos. Mientras que los defensores de Temer llegaron a los 263 apoyos. No fue una…: pelea pareja, pues en las últimas semanas Temer, a través de su administración había repartido alrededor de 9.000 millones de reales (3.000 millones de dólares!) disfrazados de “subsidios”, designaciones, cargos y partidas presupuestarias, para asegurarse el voto de sus diputados adictos. A ello se agregaron las excensiones impositivas y moratorias de deudas a grandes grupos empresariales. Temer no ha dudado en “atar” todo lo que le garantizaba su continuidad. A su vez sus amigos aprovecharon para tratar de sacarle la mayor cantidad de ventajas. Total… lo pagan los brasileños. Mientras el presidente es ratificado, llamativamente los medios ni se preocupan que se trata del mandatario con peor imagen en la historia del país. Inclusive por debajo de los militares criminales. Los oficialistas sostuvieron…: que era necesario ratificar a Temer para continuar con las “reformas” y garantizar “estabilidad institucional”. Palabras que causan más que sonrisas, pues el propio Temer es la imagen de la ilegalidad y el golpismo. SE nota que Temer es un magnífico conocedor de cómo funcionan las prevendas y el “aseguramiento” de apoyo legislativos, políticos, dirigenciales y mediáticos.