Viernes 04 de Agosto de 2017 a las 21:43

generales

LA DERECHA MUNDIAL CONTRA VENEZUELA

CARACAS-VENEZUELA Mientras más de 8 millones de venezolanos le dieron el “si” a la Constituyente, varios países salieron a rechazar la expresión del pueblo venezolano, mostrando su claro carácter injerensista. Sus gobiernos calificaron de “ilegal” las elecciones de la Asamblea Constituyente, convocada por el presidente Nicolás Maduro. De esta forma, lejos de apoyar el freno a la impunidad y garantizar la paz, realizan todo lo contrario. Desde los Gobiernos…: de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, España, Estados Unidos, México, Panamá y Perú anunciaron que no reconocerán los resultados. Si se analiza las características políticas e ideológicas de todos sus gobiernos, se coincide que son neoliberales y/o derechistas. Todo alineados con la estrategia mundial de Washington y sus aliados occidentales. El presidente colombiano Juan Manuel Santos, afirmó que la ANC (Asamblea Nacional Constituyente) “tiene un origen espurio y por consiguiente sus resultados tampoco podremos reconocerlos”. En un comunicado, “El Gobierno del Perú no reconoce los resultados de la ilegítima elección realizada hoy para conformar una Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela” (expresón del Ministerio de Relaciones Exteriores). El Gobierno golpista del brasileño Michel Temer, también atacó la jornada de democracia venezolana, porque creará un “orden constitucional paralelo no reconocido por la población”. Agregando: “Venezuela dispone de una Asamblea Nacional legítimamente elegida, la nueva asamblea constituyente formaría un orden constitucional paralelo no reconocido por la población, agravando aún más el impase institucional que paraliza a Venezuela” (cita del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño). Lo increíble es que Temer no se de cuenta que los legisladores y los constituyentes… no son lo mismo (¡!). Y que hable que se “viola el derecho al sufragio universal”, cuandio él mismo ha sido instituído como mandatario tras burlarse de los 54 millones de votos que eligieron presidenta –en su momento- a Dilma Rousseff. Por su lado el poder estadounidense calificó al proceso democrático de una “farsa” y “un paso hacia una dictadura”. Y el propio presidente Donald Trump amenazó con aplicar “fuertes y rápidas” sanciones económicas en contra de Venezuela (si no se cancelaban los comicios). El derechista empresario Mauricio Macri, presidente de Argentina, anunció que no reconocerá los resultados por considerar la elección “ilegal”. Agregando que “La elección de hoy no respeta la voluntad de más de siete millones de ciudadanos venezolanos que se pronunciaron en contra de su realización” (nota de la Cancillería). En tanto, Panamá señaló que el proceso democrático de este domingo presenta “vicios” y que como consecuencia de ello “no reconocerá” tal comicio. Canadá también se unió a los países que desconocen la Asamblea Nacional Constituyente, según comunicado de su ministra de Exteriores, Chrystia Freeland. Mientras que el Gobierno español djo que “la Asamblea resultante de la votación de hoy no representa la voluntad mayoritaria de los venezolanos, no tiene atribuidas conforme a la Constitución facultades legislativas que corresponden a la Asamblea Nacional y no es la solución a los graves problemas de confrontación política y crisis humanitaria que asolan al país”, pese a que los venezolanos participaron en tranquilidad y con gran civismo para elegir a los representantes de la ANC. El Gobierno de Chile manifestó su “profunda decepción” por la “decisión ilegítima” de llevar a cabo la Constituyente en Venezuela según “sin las más mínimas garantías para una votación universal y democrática, ni cumplir con los requisitos establecidos en la propia Constitución de ese país”. Finalmente, Costa Rica también rechazó el mecanismo constitucional y lo calificó como “nulo e ilegítimo”.