Viernes 28 de Julio de 2017 a las 21:33

notas_columna

ARABIA Y EL GOLPE AL HEREDERO

EL CAIRO-EGIPTO (por Filippo Dioni) De los gobiernos árabes, poco y nada se conoce en occidente. Pareciera que existe un manto de silencio, para no hacer conocer a las que son verdaderas dictaduras, aliadas de las potencias occidentales (y amigas de Israel). En este año 2017 se produjo…: un hecho escandaloso en Arabia Saudí, que los medios supieron disimular y ocultar. Porque la monarquía saudita es un fiel ‘soldado’ de Washington. Para los sauditas y el mundo entero, Mohamed bin Nayef, era un hombre del poder. Ocupaba el primer lugar en la línea de sucesión para convertirse en rey. Pero sin que nadie lo imaginara ni previera en una noche de junio, lo sorprendieron y hoy es parte del olvido. Porque lo convocaron a un palacio en La Meca. Al llegar, lo retuvieron y presionaron, obligándolo a renunciar a su derecho de sucesión. Un silencioso golpe de Estado… monárquico. Intentó resistir; quiso pedir ayuda, pero todo fue en vano. De la noche a la mañana, el mundo se enteraba que Arabia Saudita tenía un nuevo príncipe heredero al trono: Mohamed bin Salmán (el hijo del rey, de 31 años). Se trató de mostrar el…: suceso, como una decisión del monarca; pero no fue así. Él aceptó el hecho consumado. De no haberlo hecho, habría mostrado sus debilidades y se habría sospechado que no podría garantizar la gobernabilidad. Es así, que para dar una ‘correcta’ cobertura al golpe palaciego, inmediatamente salieron a elogiar al nuevo heredero. Sin embargo existen modos que no caen bien en Washington… en tanto y en cuanto ellos no sean los ideólogos y ejecutores. Es así que esta maniobra del ambicioso joven, ha disgustado en ciertos ambientes estadounidenses. Consideran que Mohamed bin Salmán se extralimitó y ha adoptado una decisión, “sin consultar” a EEUU. Y en ese sentido, algunos de los funcionales amigos del Pentágono, se han manifestado alejados de la maniobra del nuevo heredero (inclusive dentro de la familia real). Las acusaciones que lso triunfantes en la maniobra hicieron circular en pasillos palaciegos, en cuanto a que el sobrino del rey Salmán, Mohamed bin Nayef (57 años), había perdido la confianza de Washington por sus relaciones con el narcotráfico internacional, terminó por ser una burda mentira. O por lo menos ello no es un tema que preocupe a Washington… En Arabia, por décadas el poder se ha manejado en torno al respeto a los mayores y respetando el consenso. Lo que en este caso ha sido vapuleado. Es así que este joven Mohamed bin Salmán está generando desconfianzas, por el poder que concentra. No solo es el nuevo heredero al trono, sino que es dede el 2015 el Ministro de Defensa. Y desde ese mismo año lidera el poderoso consejo económico. Y por si fuera poco, supervida (el monopñolio petrolero estatal), Saudi Aramco. Toda esa acumulación de poder político y económico, genera reacciones; máxime si se tiene en cuenta su juventud. Porque significa que tiene varias décadas por delante como para seguir haciéndose cada vez más fuerte. Y ese poder que el gana (o se aprpia), alguien lo pierde… Es decir que tíos, primos e hijos de integrantes (antes y ahora) de la monarquía, se sientes burlados y desplazados, hoy y a futuro. El poder de la familia real Saudita es muy grande; y también silencioso. Pocos conocen sus relaciones y movimientos internos. Y ahora, tras semejante maniobra de audacia política, vislumbran que deben tener cada vez más cuidado en sus expresiones, acciones y relaciones. El hecho que ya haya aparecido una “declaración” interna donde se afirma que nadie ejerció presión sobre (el renunciante) Mohamed bin Nayef, constituye la mejor muestra de la existencia de uan política montada para tratar de defenderse. Y como para sumar aún más intrigas (y peligros?), el renunciante heredero, ha declarado su lealtad al nuevo príncipe heredero (¡!). Ello le permite seguir dentro del ámbito del poder saudita; realizar reuniones; recibir visitantes locales e internacionales; continuar haciendo política desde su palacio, en Jidda; y sigue manteniendo relaciones con el actual rey y hasta ha visitado al golpista (nuevo heredero) para analizar cuestiones de Estado. Esto ha llevado a algunos analistas a entender que los años de más que tiene el descartado heredero le sirven para no olvidar y tener paciencia… En 2015 el rey Salmán llegado al trono, se fue inclinando y fortaleciendo a su hijo favorito, Mohamed bin Salmán. Tanto que lo ubicó como el nº 2 en la línea de sucesión. A partir de allí, él comenzó su construcción con proyección internacional, manteniendo importantes contactos con autoridades (y visitas) de China, Rusia y Estados Unidos. Inclusive ha sido un partidario pleno a que Arabia se embarcara en la invasión de Yemen, con el beneplácito de Washington. El tema es que ese papel de agresor regional era justamente lo que el Pentágono deseaba. Por ello el inmediato apoyo a la aventura criminal sobre el vecino país. Pero que sirviera a los planes geopolíticos de EEUU, no quiere decir que le otorgaran un ‘cheque en blanco’ para realizar cualquier acción. Tanto es así que dentro de la propia monarquía saudita existen algunas voces que cuestionan esta intervención militar que es cada vez más costosa y se sigue extendiendo en el tiempo. A lo que se agrega que el buscar aislar y “colonizar” a Catar, se ha transformado en un problema regional, donde ya tomaron parte Turquía e Irán (solidarizándose con las autoridades cataríes). Estos dos temas (Yemen y Catar) hoy, son dos problemas que algunos sauditas de la monarquía ya se apuran a endilgárselo como “fallas” al nuevo heredero. Debiéndose recordar que el destituido heredero se había opuesto tenazmente al ataque sobre Catar. Pero claro… la maniobra del ambicioso y nuevo heredero, no fue un hecho ejecutado personalmente, sino que contó con participación de un importante número de personas del poder monárquico. Porque la noche del golpe de Estado (hereditario), príncipes y oficiales de seguridad se reunieron en el palacio Safa (en La Meca). Se adujo que el rey Salmán los esperaba para hablarles. Se aprovechó dicha fecha pues concluía el Ramadán (mes sagrado islámico), y muchos miembros de la realeza estaban en La Meca. Fue así que a la medianoche, se le avisó a Mohamed bin Nayef (heredero hasta ese momento) que el rey lo esperaba. Concurrió y allí fue sorprendido; detenido; llevado a un despacho sin su custodia; le quitaron los teléfonos celulares; y lo presionaron para que renuncie. Fue un hecho gravísimo contra el heredero (nº 1 en la sucesión) y Ministro del Interior. Él se opuso; intentó resistir; dejaron de proveerle los medicamentos, y terminó aceptando. Simultáneamente con esa maniobra, los oficiales de la corte real tomaron contacto con los miembros del Consejo de Lealtad (que integran príncipes mayores) que deben autorizar todo cambio en la línea de sucesión. Tras el hecho consumado, se difundió un video donde Mohamed bin Nayef extiende su mano y Mohamed bin Salmán (el golpista), le besa su mano, declarando: “Nunca podremos prescindir de sus instrucciones y consejos”. Días después, elñ golpeado (ya no más heredero) Mohamed bin Nayef regresó a su palacio (en la ciudad de Jidda); aunque se sabe que desde el poder se le ha indicado que tiene prohibido abandonarlo. Lógicamente que fue desplazado del cargo de Ministro del Interior. Habiendo sido designado en su lugar el príncipe Abdulaziz bin Saud bin Nayef (23 años, sobrino de Mohamed bin Nayef). El nuevo funcionario mantiene una buena relación con Mohamed bin Salmán (el golpista).