Lunes 31 de Julio de 2017 a las 15:48

politica

Y USTEDES, DE QUÉ SE RIEN...?

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA El 11 de julio, en la puerta del Congreso hubo un armado mediático, con legisladores para la foto. Era en recuerdo al 23 aniversario del atentado terrorista a la sede de la Amia. Fue patrocinado por la poderosa Daia, y tomaron parte legisladores del oficialismo. Ellos firmaron una “Declaración en memoria de las víctimas del terrorismo internacional”. Junto a los representantes del pueblo aparecen el titular de la citada entidad, Ariel Cohen Sabban y su vicepresidente, Alberto Indij. Hasta allí nada nuevo. Lo increíble es observar las sonrisas de los fotografiados (¿?). Acaso un tema como semejante hecho que dejó 85 muertos argentinos, puede ser re-memorado con sonrisas…? Pero luego de ello, uno entiende. En verdad dicho criminal suceso, ha sido usado para la campaña electoral en marcha. Y en ese sentido, los armadores publicitarios recomiendan… sonrisas. No es un hecho nuevo. Los que van cambiando son los protagonistas; o en verdad: los oportunistas. En algún momento les correspondió a Carlos Menem y sus colaboradores y la justicia de entones; luego a los que se fueron sucediendo. El objetivo ha sido –siempre- el de usar el atenta con objetivos geopolíticos que responden a las necesidades (e imposiciones) de Estados Unidos e Israel. Había que endilgarle el hecho a Irán… y a otra cosa. La justia ha sido (y es) lo de menos. Para lo cual han intervenido agentes de la (ex) Side (y de la ahora, AFI), jueges, fiscales (como Natalio Nisman), medios de comunicación, abogados, idiotas útiles, uniformados, espías (nacionales y del exterior) de todos los colores. Pero también el titular de la Daia, Rubén Beraja; el juez Galeano; y hasta el premiado (por Mauricio Macri) comisario Jorge Palacios (“Fino”). Todo (y todos) era válido para enturbiar los expedientes; desviar la atención; engañar; ocultar; mentir; aportar ‘pruebas’ falsas; hacer caer la Causa Amia; encubrimientos (y una nueva causa). Cada año en que se recordaba el hecho, aparecían los oportunistas de siempre. Pero nunca se habían animado a tanto. Esta vez, la Daia hizo su “máximo” aporte, son sonrisas y todo… Habrá que ver qué piensan de ello los familiares de las 85 víctimas… Lo llamativo (¿?) es que todos los oportunistas –de antes y actuales- han preferido obviar, ignorar, considerar y/o analizar que dicho atentado (criminal) bien podría haber respondido a disputas entre diversos sectores sociales, culturales, políticos e idológicos (de algún país extranjero…). En ese sentido, tanto la Amia como la Daia coincidieron plenamente en tal ‘olvido’. Lo cual no ha sido casual. Pues todos –absolutamente todos-, terminaron por adoptar el pensamiento –respecto al atentado-, de lo más retrógrado de la derecha israelí y estadounidense. Así, guste o no, por acción o inacción, por inocencia o torpeza, o por plena coincidencia ideológica, el país asiste a la instalación del discurso que hegemonizan los ejecutores de las políticas (fronteras afuera) del Likud (Israel) y del Partido Republicano (EEUU). Es así que se puede entender cómo miembros de lo más derechoso de la comunidad judía forman parte del gobierno de Mauricio Macri. Porque el presidente es un fiel representante (desde su neoliberalismo) de la derecha local alineada con geopolíticas externas. El papel –en DDHH- de Claudio Avruj, y el (no)trabajo en Ambiente, de Sergio Bergman, constituyen los “picos” de esa sociedad. Finalmente, el suicidio del exfiscal Natalio Alberto Nisman, fue el summun de toda una maniobra que cuenta con el apoyo irrestricto de los medios formadores de opinión. Un personaje que debía dedicarse a la investigación del atentado, e hizo todo lo contrario. Eso si: manejando fabulosas sumas de presupuestos dinerarios anuales, destinadas para ello… Pero él prefirió las ligeras amigas y el vacacionar por el mundo. Inclusive para “invertir” en el exterior, sin saberse de dónde provenían esos recursos (aunque ahora todos los sospechan…). Nisman no se dio cuenta que lo “iban llevando”. Anunció una mega-denuncia… y no le entregaron las pruebas (que no existían). Se dejó manipular asumiendo un papel vergonzante al atacar el Memorándum con Irán, que tenía apoyo legislativo. Acaso él –perteneciente a otro Poder del Estado-, no sabía que debía ser respetuoso con el funcionamiento de los mismos (Poder Judicial, Poder Legislativo y Poder Ejecutivo)… Pero como todo tiene que ver con todo, su suicidio, rápidamente fue usado políticamente (y judicialmente). Y en el mismo sector acusador, aparecen los mismos que le negaron las “pruebas” que le habían prometido… Bueno… pero este tema del ex fiscal, ya merecerá el recuerdo y uso político que a futuro le dedicarán los venideros oportunistas. Mientras tanto, queda por preguntarse: De qué se ríen señoras y señores legisladores (y dirigentes de la Daia)…?