Martes 04 de Julio de 2017 a las 13:43

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INDIA Y LA SUMISIÓN EXTRACONTINENTAL

MILANO-ITALIA (por Alessio Maturo) Se podría afirmar que nunca en la historia, India y EEUU se han mostrado tan “unidos”. Tanto en lo político, como en economía, defensa, la lucha contra el terrorismo y –lógicamente-, contra China. Y así se encargaron de demostrarlo recientemente los mandatarios Donald Trump y Narendra Modi. Fueron planificados gestos personales, cargados de un gran simbolismo hacia el mundo entero, pero que en verdad, más allá de la (posible y sincera amistad), conllevan sus verdaderas intenciones políticas. No es casual…: ni mucho menos una coincidencia que EEUU brinde apoyo en la disputa entre Nueva Delhi e Islamabad, sobre extremismo islámico. Tanto es así que el líder de los separatistas de Cachemira ha sido ingresado en la lista de terroristas de todo el mundo… Pero a la vez, Trump avanzó en la venta de 22 aviones no tripulados estadounidenses a un precio de 2.000 millones de dólares. Negocios para los estadounidenses (y trabajo), y participación del Pentágono en una región de un temido equilibrio militar. Al momento de la visita del mandatario indú, el anfitrión no dudó en afirmar: “Las relaciones entre India y EEUU jamás fueron tan fuertes, jamás tan buenas”. Y evidenciaron gestos cordiales, con reiterados abrazos y varios apretones de manos. Trataban de dejar en claro la línea común que los une en política internacional. Se sabe que a puertas cerradas hablaron de temas como la defensa, estrategias de desarrollo económico, seguridad y la lucha contra al terrorismo internacional. Pero en especial, en la forma en que pueden “frenar el expansionismo chino en los mares”. El mutuo y público reconocimiento no ha sido más que los desesos de cada uno por elevar el valor del encuentro, para –también- sus frentes internos. Modi reclamó apoyo en su lucha contra el terrorismo islámico, identificado en las posiciones de acérrimo rival Pakistán y de los separatistas de Cachemira. Fue por ello que ambos mandatarios, con referencia a Islamabad, en el comunicado conjunto invitaron a “Pakistán a garantizar que su territorio no sea utilizado para desatar ataques terroristas contra otros países”. Un dato no menor, pues se sabe que en la región, EEUU usa a Afganistán como base de operaciones para atacar al interior de otros países; incluído Pakistán. Pero lo concreto es que la declaración ha significado un éxito para Nueva Delhi, que desde hace tiempo está intentando aislar al vecino desde el punto de vista diplomático. Los indúes acusan a Pakistán de ser el origen de todos los males y del extremismo de matriz islámica en la región. En este sentido, Modi logro la condena de EEUU para con los separatistas de Cachemira. Tanto es así que el Departamento de Estado de EEII, incluyó a Syed Salahuddin (guía suprema del Hizbul Mujahideen), en la lista especial de los “Terroristas a nivel global”. De esta forma, EEUU no solo apoya los pedidos de Medi, sino que también se inmiscuye en los asuntos internos de Cachemira, oponiéndose a la revuelta de la población local. Dentro de todo este andamiaje geopolítico, Trump además, decidió “querer dar a india la mejor tecnología de defensa”. Por ello el Departamento de Estado aprobó la venta de un C-17, un aeroplano para el transporte militar por valor de 66 millones de dólares y de 22 drones no armados (¿?). Todo ello a un costo de 2.000 millones de dólares, para “una mejor vigilancia del Océano Índico”. Pero además…: EEUU sumó a India para cooperar en tema de seguridad marítima. Una maniobra que busca confrontar con lo que considera es la “expansión de China en el Mar chino meridional”. Por ello Nueva Delhi participará en los ejercicios navales trilaterales junto a Japón, Además, estará presente en el Indian Ocean Naval Symposium en calidad de observador. Podrá cceder a compartir informaciones navales en el programa “White Shipping”. Estas ‘aperturas’ hacia India son calificados de progresos en el campo de la defensa –según una nota de la Casa Blanca-, que “aumentarán el comercio bilateral hasta la cifra de 19 millardos de dólares, en beneficio de miles de puestos de trabajo en los EEUU”. Si. Como para dejar en claro quién es el gran ganador de esta “apertura”, el gobierno de Trump deja en claro que quien se beneficiará manteniendo (o generando) miles de puestos de trabajo es… Estados Unidos (¡!). Lo que no se declaró de ninguna de las partes es que India apoya el accionar de EEUU en Afganistán, y que analiza “cooperar”, enviando alrededor de 5.000 efectivos militares. Además le dio todo el respaldo a Trump, para avanzar en un endurecimiento con Corea del Norte. En síntesis: Madi fue a reafirmar la dependencia y sumisión para con la geopolítica de una potencia extracontinental, a miles de kilómetros de Nueva Delhi…