Martes 06 de Junio de 2017 a las 11:00

opinion

MACRI Y SUS TORPEZAS CON CHINA

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici) Los medios de prensa argentinos destacan la visita del presidente Mauricio Macri a China. Afirman que ha sido “exitosa” y que existen promesas de grandes inversiones. Lo cierto es…: que el mandatario ha sido uno de los cientos de asistentes a un encuentro mundial, de convocatoria china para presentación de la Franja y Ruta de la Seda. Un proyecto de comunicación oriental-occidental para fortalecer el intercambio comercial. Del mismo ha quedado afuera Estados Unidos; y se entiende que así sea, porque es un proyecto que de concretarse consolidará a nivel mundial, a China como el gran protagonista actual y futuro. No es poco decir, cuando se observa que del otro lado, Washington trata de cerrarse en la búsqueda de una ‘salvación unilateral’. En medio de toda esta situación Macri llegó con su comitiva y en Argentina se ha instalado que las autoridades chinas están interesadísimas en invertir en el país. Pero se olvidan lo principal y fundamental: que el Ejecutivo chino le volvió a reiterar al macrismo que para conversar a futuro, primero se debe cumplir. En otras palabras: que si no se respeta lo firmado con autoridades del gobierno anterior (de Cristina Fernández), ni siquiera van a conversar de ‘algo’. Fue así que (silenciosamente), Macri debió cumplir con lo que era imposible que pudiera eludir, y firmó… lo que ya había firmado Cristina Fernández (¡!). Con lo cual quedan 3 datos interesantes en claro. Uno, que la “picardía” macrista, de pretender burlarse de los chinos fue una torpeza y lo llevó al fracaso diplomático. Dos, que las obras proyectadas por el peronismo, se llevarán adelante. Y tres, que el silencio oficialista y el de los medios formadores de opinión resultan una vergüenza. Existe en funcionamiento desde hace muchos años la Cámara Argentino-China, (cuyo titular es Carlos Spadone). Todos los que tienen ‘peso’ en dicha entidad, “comentaron” (para que se enterara el oficialismo de Cambiemos), que lo firmado con China debería cumplirse. Sin embargo, la soberbia del gobierno los desoyó y hasta los menospreciaron, haciéndoles saber que las “relaciones ahora son diferentes” (¿?). En esa estrategia de ‘diferenciarse’, Macri, sus asesores y la canciller Susana Malcorra (radical ella), decidieron ignorar a China y pusieron “freno” a los compromisos asumidos por Cristina Fernández. Cuando el macrismo se dio cuenta de la decisión china de ‘mirar para otro lado’ en las relaciones bilaterales (aunque dijeran lo contrario a la prensa), ya era tarde. No tenían tiempo para nada. Si querían retomar seriamente las conversaciones, debían respetar (como corresponde) lo firmado por el gobierno anterior. Fue así que sin que nadie lo reconociera públicamente, el macrismo aceptó la realidad (única verdad) y se sentó con las autoridades chinas a conversar, previa aceptación “de lo anterior”… Solo esa decisión de la diplomacia argentina permitió aliviar las tensiones y posibilitar que Macri se sumara a los cientos de asistentes al acto de lanzamiento del proyecto comunicacional comercial más importante que encarará China para las décadas venideras. Debe saberse…: que ante el irrespeto macrista para con China, las autoridades de Beijing respondieron tiempo atrás dejando de comprar soja argentina. Pasaron a aprovisionarse de soja brasileña (aún a un precio superior). Para confrontar con alguien, lo más razonable y coherente es conocer las fuerzas. No solo las propias, sino las de quien está enfrente. En este caso, Macri creyó conocer las propias y desconoció las chinas (¡!). El presidente Xi Jinping –un pragmático total-, no dudó en su respuesta. Así, en pocas semanas y sin ningún margen de maniobra, Macri decidió que las dos centrales hidroeléctricas proyectadas en la provincia de Santa Cruz (paralizadas por maniobras de sus amigos de la Justicia), comiencen a avanzar. Pocos saben que esta torpeza del presidente argentino, ha puesto en juego inversiones muy importantes. Porque Cristina Fernández consideró a China dentro de una alianza estratégica. Resultado de ello, las partes firmaron los acuerdos con empresas chinas con cláusulas de cross default. Ello significa que si se suspende una de las obras pactadas… se caen todas las demás. Una de ellas es la del Belgrano Cargas (para comprar nuevos vagones y locomotoras y modernizar 1.600 kilómetros de vías de tren entre las provincias productivas del norte argentino con los puertos de Rosario; ello significará abaratar costos de transporte internos de las materias primas a la exportación). Las torpezas macristas…: llevaban a que el gobierno que ha hecho del Plan Belgrano ‘una bandera’, terminara cayéndose (¡!)… Otro de los hechos que ha generado fricción entre argentinos y chinos ha sido el tema referido al uso de materiales por parte de las obras adjudicadas a las empresas chinas. Importarlos de China es mucho más barato que comprarlos en Argentina; la legislación local obliga a que al menos el 21% de la producción sea nacional. Lo que incomoda los bolsillos chinos, pues pierden plata a causa de la política inflacionaria macrista. Ello ha generado retraso en la llegada de financiación china de gasoductos en Córdoba. Los asesores y ministros de Macri fueron defensores del ‘endurecimiento’ a la hora de negociar con China, pues –decían-, Argentina tras el pago a los fondos buitres, puede acceder a los mercados internacionales de crédito. Pensaban que de esa forma iban a “presionar” (o asustar?) a China… El tema es que los chinos también analizan y están enterados que la economía argentina se encuentra reduciéndose cada vez más, y que el ingresos de dineros no es para obras de infraestructura o para generar empleo, sino para especular y marcharse rápidamente. Ellos tienen estrategia a 50 años y actúan en consecuencia. Macri no entiende ni lo que es el día a día. China mira a Argentina dentro del contexto de toda América Latina. Macri mira a China para “que pongan plata”… Así estamos.