Viernes 26 de Mayo de 2017 a las 20:02

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LA PARTICULAR SITUACIÓN DEL SHAKHTAR

ROMA-ITALIA La situación política en el este de Ucrania, no solo afectó la vida de pobladores, sino al mismísimo club más poderoso del país, el FK Shajtar Donetsk (en ucraniano, ФК Шахтар Донецьк). Mundialmente…: se lo conoce como FC Shakhtar Donetsk. Se trata de un club de la ciudad de Donetsk (Ucrania), que jugaba de local en el Donbass Arena, inaugurado en 2009 (capacidad para 51.000 espectadores). Milita en la Liga Premier ucraniana. Pero como la situación política y militar en el país es delicada, para poder seguir jugando y participando en la Liga de Campeones de Europa, se vio obligado a abandonar su sede en la ciudad de Donetsk (en el este de Ucrania, donde sectores sociales luchar por independizarse o sumarse a Rusia). Los contantes combates con las fuerzas ucranianas desde abril de 2015, han llevado a que la zona sea totalmente insegura. Por ello el duelo del club decidió trasladarlo totalmente, luego que varios futbolistas (encabezados por los brasileños) se negaron –tras una pretemporada- a retornar a esa ciudad. Es así que ahora…: el Hotel Ópera (frente a la Ópera de Kiev), que se trata de un palacete neoclásico, se ha transformado en el cuartel general del Shakhtar en el exilio. Allí funcionan sus oficinas y sus dependencias para concentrar al equipo a 700 kilómetros de Donetsk. Ocurre que los independentistas gobiernan en Donetsk, habiendo desplazados a los ucranianos y no respondiendo al poder político y militar de su capital, Kiev. El club pertenece…: al millonario magnate de la minería, Rinat Akhmetov. Él entendió la situación planteada por la plantilla con 11 latinoamericanos, y aceptó dejar la ciudad. Junto a numerosos brasileño milita Facundo Ferreyra. Es el primer argentino en la historia del Shakhtar, que en la primavera de 2014 ganó la última Liga de Ucrania antes de la guerra. Y cuenta: “La ciudad estaba tomada por los separatistas. Cuando ibas a entrenar te encontrabas con encapuchados que te pedían la identificación. Al principio la policía cortaba la carretera. Luego la policía desapareció y se quedaron los paramilitares. Pasabas por la sede del Gobierno y un día colgaba la bandera de Ucrania y al siguiente la de Rusia. ¡Y así ganamos el campeonato!”. Agregando: “En Donetsk, recuerdo el estadio dividido… Unos sacaban banderas rusas y otros banderas ucranias. Se insultaban. La tensión era terrible. Las últimas jornadas fueron muy difíciles. Nos aislaron por seguridad. Jugamos de local en otra ciudad. ¡Ni me acuerdo dónde fue! Salimos campeones sin público”. El 19 de junio de 2014, los que abandonaron la concentración fueron Fred, Ferreyra, Dentinho, Ismaily, Teixeira y Douglas Costa. Entrenaban en los Alpes y el dueño decidió lo llevó a Kiev y nunca más regresó a Donetsk. Se intentó trasladar a los jugadores a Jarkov, pero los deportistas se negaron. Dentinho cuenta: “Jarkov estaba muy cerca de los enfrentamientos y todos los jugadores teníamos familia, hijos, abuelos. Dijimos que no íbamos a Jarkov y el presidente se portó fenomenal. Nos dijo que nos quedaríamos en Kiev y decidimos regresar. Kiev es muy seguro. No hay problema. Estamos agradecidos a Akhmetov. Otro en su lugar se habría desprendido del club y habría vendido a todos los jugadores. Él cumplió con su palabra”. Desde la UEFA solo admitía como sedes ucranias a las ciudades de Lviv y Kiev (como seguras para jugar). Por ello el club juega en Lviv y viven en Kiev. El Shakhtar alquiló el estadio de Lviv (a 500 kilómetros al oeste de Kiev), en la frontera con Polonia. Allí se instaló…: una parte del equipo administrativo. La cantera se trasladó a Poltava. El plantel entrena en un campo sobreutilizado en las afueras de Kiev. Antes de la guerra, el club tenía una media de 42.000 espectadores en los partidos en Donetsk (todo un récord en Europa Oriental). Desde que empezó el conflicto pierde 20 millones de euros anuales en venta de entradas, patrocinadores y marketing. Por ello la principal fuente de ingresos es la venta de jugadores. Así, se fueron Fernandinho por 40 millones, William por 35, Costa por 30… El millonario Akhmetov está empleando la infraestructura del club para distribuir alimentos a los habitantes. El estadio del Donbass (bombardeado en el 2016), es ahora un centro de almacenamiento de ayuda humanitaria. Los futbolistas aceptan jugar en este club por las sumas de dinero que paga. Y además, porque al jugar la Champions, es una vidriera. En Donetsk los futbolistas vivían como príncipes. Habitaban en chalets, las mujeres y las novias importaban cajas de la gaseosa Guaraná y bolsas de feijoas desde Brasil. Los hijos de los jugadores…: festejaban los cumpleaños en grupo. Todo era una fiesta. Ni tenían necesidad de aprender a hablar en ruso. Igualmente algunos brasileños lo entienden y hasta hablan algunas palabras. A su vez los ucranios utilizan palabras en portugués. Lucescu, el entrenador, es de Rumania. Brinda las charlas en portugués (y tiene un traductor al ruso). Y los ucranios, al jugar, apelan a expresiones en portugués para alentar a sus compañeros. En Lviv el equipo casi no tiene público. Ellos asisten cuando se juega por la Champions; y los apoyan por patriotismo. Igualmente no existe aliento ni exigencia desde las tribunas. En la Liga de Ucrania siempre son visitantes; no tienen público o cuando asisten, alientan al rival. Ocurre que nadie se siente identificado ni motivado por el Donetsk. Se trata de un club nacido y ubicado “en la otra punta del país”. Para colmo, en Lviv casi todos son simpatizantes del Dynamo de Kiev.