Martes 16 de Mayo de 2017 a las 19:51

politica

LA DEA MANDA. VIDAL CUMPLE

LA PLATA-ARGENTINA Otro escándalo del macrismo, que a fuerza de maniobras políticas y mediáticas, es presentado como un triunfo de Maria Eugenia Vidal. Lo cierto es que…: la policía bonaerense sigue dando muestras de su intocable corrupción. Tanto que ahora ha renunciado el jefe de la Policía provincial, Pablo Bressi. Esta salida es mostrada por el oficialismo y sus medios amigos como una “depuración” de las cúpulas policiales. El tema es que todos ocultan que Vidal asumió en diciembre de 2015. Es decir que todos los jefes promovidos, ascendidos y respaldados por ella y sus ministros. La gobernadora no asumió ayer… Es decir que si los jefes son echados por corruptos, evidentemente “alguien” debe hacerse cargo por sus designaciones. Con esta maniobra, se trata de imitar que en la Ciudad de Buenos Aires, el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, desplazó al jefe policial, José María Potocar. Claro… un despido realizado luego del escándalo de sus sospechas de corrupción. Y quién lo designó a Potocar…? Lo concreto es que…: el bonaerense Bressi será reemplazado provisoriamente por el número 2 de la fuerza, Fabián Perroni. Otro uniformado de la misma escuela que el despedido, que ha estado últimamente al frente del Operativo Sol, y antes jefe de la Departamental de Mar del Plata y de la jefatura de Lanús, entre otros destinos. Mientras Bressi renunciaba, se conocía que el Ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, anunciaba la detención del comisario mayor Alberto Miranda, jefe de Plantas Verificadoras de Automotores, acusado de recaudar dinero ilegal de coimas… Un personaje que al intentar revisársele el sitio donde se encontraba, se “atrincheró”, desafiando al poder político. Solo abrió la puerta cuando llegó el juez y el fiscal… Pero además existe otro…: tema muy delicado en torno a Bressi. El mismo fue designado por la gobernadora Vidal en diciembre de 2015 (en reemplazo de Hugo Matzkin). Al poco tiempo apareció la ‘denunciadora oficial del macrismo’ (Elisa Carrió) que lo acusó de presuntos vínculos con el narcotráfico. Lógicamente que no hubo aportes ante la justicia… Pero se conoció la denuncia de su expareja, Viviana Figueroa, sobre violencia de género. Lo cierto es que mientras las semanas transcurrían, la gobernadora y su ministro Ritondo iban tomando información y cuenta (por testimonios de policías) de cómo funcionaba aceitadamente el mecanismo delictivo de recaudación proveniente del narcotráfico (cuando Bressi conducía la Superintendencia de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas!). Igualmente, nadie puede creer que ni Vidal ni Ritondo (con las buenas relaciones que tienen con la embajada de EEUU), no estuvieran al tanto de semejantes antecedentes. Para colmo, en el reciente febrero, el comisario general Marcelo Di Pasqua lo denunció penalmente por encubrir y participar de la comercialización de drogas (¡!). Pero la gobernadora no lo sacaba –decía en su entorno-, por carecer de pruebas (¿?). Lo concreto es que a fines de abril, la embajada estadounidense y la DEA, decidieron sacarle el respaldo a Bressi. Al parecer, no lo necesitaban más. Es así que repentinamente, Vidal y Ritondo le piden la renuncia… La misma que antes no le requería por falta de pruebas, luego se la pidieron… sin falta de pruebas. Lo que demuestra que este cambio, más que una acción contra “los corruptos policías”, se trata de un reacomodamiento de peones que necesita la DEA. Mientras tanto, los medios formadores de opinión des-informan, ocultan y halagan a Vidal…