Martes 16 de Mayo de 2017 a las 13:43

argentina

ISRAEL PROTEGE A UN GENOCIDA

ROMA-ITALIA Mala noticia para los derechos humanos en el mundo. Pero se entiende; porque el protagonista es Israel, que ha defendido a un criminal reclamado desde Argentina, para ser juzgado. El Gobierno israelí negó la extradición de Teodoro Aníbal Gauto. Este personaje está acusado de participar en crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura argentina (1976-1983). Israel negó…: definitivamente su extradición. Gauto tiene un pedido de captura de Interpol y desde el 2003 vive en suelo israelí; concretamente, en Haifa, donde las autoridades le otorgaron la ciudadanía y hasta cambió su nombre. El criminal, ahora es israelí y se llama Yosef Carmel. Durante muchos años las autoridades israelíes fueron cómplices en su estadía, sin informar que lo alojaban en su territorio. Recién en el 2015 por la denuncia del periodista argentino-israelí Shlomo Slutzky, se conoció en el mundo dónde vivía el criminal. Para decidir esta no-extradición, Israel se tomó 2 años de “análisis” (¿?). La justificación (¿?) para denegar el pedido de la justicia argentina es que se alega “que durante los 14 años de estadía en Israel, no ha cometido ningún delito” (¿?). QUIEN ES…?: Gauto está imputado en la causa 16.419, donde se investigaron los crímenes cometidos en el Centro Clandestino de Detención (CCD) ‘La Cacha’ (funcionó entre 1976 y 1978), en las afueras de la ciudad de La Plata. Se trata de un criminal prófugo, que trabajó como personal civil en ese CCD administrado por la Policía bonaerense. En un juicio realizado entre 2013 y 2014 pasaron por el banquillo del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata 21 represores. Los jueces resolvieron condenar a 15 a cadena perpetua y otros cinco a penas menores. Uno de los acusados resultó absuelto. Gauto no fue juzgado en ese momento porque la ley argentina no permite llevar adelante ese tipo de procesos en ausencia. Se sospecha que además, pertenecía a los servicios de inteligencia argentinos: al Batallón 601 del Ejército. Lo llamativo (¿?) del caso es que un país tan “exigente” como Israel, aceptó que este criminal, buscado por Interpol, ingresara al país mintiendo en su declaración jurada (firmada el 15-11-2002). Allí expresó: “Con motivo de emigrar desde la República Argentina hacia Israel los suscriptos no tienen causas penales en su contra como así también no existen créditos exigibles, ni fraude a ningún presunto acreedor” (Gauto se refería a él y su familia). Sin embargo el periodista Slutzky (que lo “descubrió”) dio a conocer que Gauto figuraba en una “causa por defraudación contra la administración pública nacional” argentina iniciada en el año 1998. Es decir que a Israel, que se jacta de tener uno de los servicios de inteligencia más poderosos del mundo, ello no le interesó. Tanto es así que este prófugo fue amparado por la Ley del Retorno israelí (que concede residencia y ciudadanía a los judíos o descendientes de judíos hasta tercera generación y sus familias; la esposa de Gauto es judía). Lo paradójico…: de este hecho es que la protección otorgada por Israel se basa en una norma creada y establecida en favor de los derechos humanos violados contra los judíos. Es decir que Israel, según cómo le conviene usa la norma de protección de judíos en el mundo, para proteger a un criminal argentino, que entre sus víctimas (indefensas), tuvo a judíos argentinos. Entre ellos… un familiar del periodista que lo denunció!