Miercoles 10 de Mayo de 2017 a las 15:44

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MACRI O CÓMO DESTRUIR A SANCOR

RAFAELA-ARGENTINA El viernes 5-5 se conoció a través del Ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, que se firmaba un acuerdo para liberar 450 millones de pesos para SanCor. El mismo incluye el compromiso de un nuevo convenio colectivo de trabajo y la rebaja del bono que cobra el sindicato. Sin embargo se trata de una información parcializada, que oculta toda una grave maniobra por acorralar a la cooperativa y dejarla a merced de sus competidores. LA SITUACION…: de la cooperativa láctea Sancor, se había agravando. Quedó al descubierto que desde el propio gobierno nacional se presionaba para que el sindicato Atilra desistiera de percibir (en la totalidad de las industrias lecheras) el aporte extraordinario. El Sindicato de Camioneros inicio medidas de fuerza por los despidos y suspensiones. La planta Centeno sigue inactiva. En Charlone redujeron los sueldos. Se produjeron protestas en Gálvez. Se suspendió el diálogo en San Guillermo. Mientras, los trabajadores no cobran sus haberes. El presidente Mauricio Macri decidió reducir o eliminar el «aporte extraordinario» de $ 3.500 por trabajador que las empresas deben pagar al gremio del sector. El acuerdo entre el gobierno y SanCor por un salvataje de 450 millones de dólares, se había estancado. El sindicato de Camioneros, que dirige Pablo Moyano, inició un paro nacional de su división de distribución de lácteos como respuesta a los despidos en SanCor. «Es contra los despidos y suspensiones que está llevando a cabo la empresa láctea SanCor. Cabe recordar que ya nos hemos manifestado por este mismo motivo y contra esta misma firma, la cual está llevando adelante un ajuste a costa de los trabajadores, preparando un vaciamiento de la misma», se conoció en un comunicado. La situación era llevada para hacer inevitable la ‘caida’ de SanCor; y con ello beneficiar a algunas empresas que apuestan a beneficiarse con esta caída. En Chivilcoy fueron…: suspendidos por un mes, los 44 trabajadores (que percibirían un 75% de sus haberes). No se conoce cuándo podrá retomarse el normal funcionamiento de la planta. En Centeno la planta se encuentra inactiva desde el 7 de marzo. No se sabe cuál será su futuro. La EPE además, le cortó el servicio eléctrico por falta de pago. En Gálvez se anticipa que los trabajadores tendrán “días libres”, para con ello reducirle en un 25 % el salario. Los trabajadores ante la incertidumbre, se autoconvocaron en la plaza de la ciudad, exigiendo que el gremio lleve adelante acciones ante la falta de pago de los sueldos. Por si ello fuera poco, existen problemas en la prestación de la obra social. En San Guillermo existe un esquema de permanentes consultas y planificación de acciones, ante la falta de pago de los salarios. La empresa le niega información. Lo cierto es que las negociaciones estaban en un pésimo momento porque Macri decidió eliminar el «aporte extraordinario» de $ 3.500 por trabajador que las empresas deben pagar al gremio del sector. La presión del gobierno llevó a que el gremio aceptara dejar de lado los montos fijos y aceptara el aporte extraordinario en un 3% de los salarios. Sin embargo la Cámara que representa a las empresas lácteas más pequeñas (que responde al funcionario macrista Lopetegui!) pidió que para ellos fuera del 2%. Situación que hizo caer toda la negociación, pues las firmas poderosas y grandes (como Danone) se opusieron a aceptar esa diferenciación. Todo iba viento en popa en su momento, pero luego que se hiciera la movilización de un sábado pasado a favor del gobierno, hizo que Macri tomara más oxígeno y “pateara” el tablero. Cuando se estaba a poco de una firma, todo se cayó y Macri condicionó la asistencia financiera del Estado a SanCor a que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) renuncie a los $ 3.500 (era una renuncia para la crítica cooperativa, pero también para toda la industria). En el acuerdo se establecía que el gremio postergaba el cobro de ese aporte por los 6 meses que se estableció para reestructura de SanCor. El ministro de Agroindustria, el radical y productor agrario Ricardo Buryaile, el vice de Trabajo, Ezequiel Sabor (relacionado directamente con el sindicalista Luis Barrionuevo), e Ignacio Werner (por el Ministerio de Producción que aportará 450 millones del Fondear), buscaban cerrar un acuerdo con las cámaras empresarias (acreedores de SanCor y los sindicalistas de Atilra). Mientras tanto…: Macri se mantenía en contacto con Gustavo Lopetegui, Mario Quintana y el Ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Ellos aconsejaron a Macri no acordar y –a la vez-, presionar al titular de Atilra, Héctor Ponce, con “investigarlo profundamente”. Inclusive le anticiparon: “te vamos a meter preso”. Se asistía a…: una clara situación donde se trataba de decir que el problema era económico, cuando en verdad es político. Porque SanCor es la mayor láctea del país y emplea de manera directa a más de 4.000 trabajadores en Córdoba, Santa Fe y provincia de Buenos Aires. Además, trabajan 700 camioneros que reparten los productos. La idea es acorralar a SanCor para forzarla a un acuerdo ‘transitorio’, hasta que pasen las elecciones (con la ilusión en las localidades donde la láctea es fuerte) que seguirá trabajando. Pero pasadas las elecciones, la idea es “torpedearla” para que SanCor estalle y desaparezca. De esta maniobra hablan los no-macristas, mientras los macristas se han los desentendidos. El problema es que los no-macristas no quieren ser opositores al máximo, sino que tratan de ser simil-opositores, para vivir negociando y tratando de sacar algunas ventajas. Lopetegui ha…: sido claro al proponer que la firma quiebre. Esa es la forma de responder este macrista proveniente de LAN, a una problemática económica-social-política de SanCor. Ha sido un opositor férreo a los aumentos salariales del 40% convalidados por la cooperativa; ha sido un negacionista extremo al aporte extraordinario de $ 3.500 al gremio. Ocurre que este personaje Lopetegui, junto con Quintana y el Secretario de Comercio, Miguel Braun, son dueños de Cheese Pampa. Una firma pequeña, con apenas 50 empleados, pero que conocen la rentabilidad del sector y por si fuera poco, están al frente (controlan) la Cámara empresaria de las lecheras pequeñas (¡!). Para esta etapa, Macri decidió que Lopetegui se mantenga “un poco” alejado (no mucho) de la negociación, impulsando a que la lleve adelante una persona menos confrontativa (aparentemente) como Quintana. Pero ello no es garantía para nada. Porque él mismo tiene intereses en el sector. Se trata del dueño de Farmacity, que parece siendo ‘más político’. Pero en el fondo quiere lo mismo que Lopetegui; es solo una cuestión de tiempo (electoralista). Nada más.