Sabado 22 de Abril de 2017 a las 13:27

internacionales

RUSIA Y EEUU, MUY LEJOS

ROMA-ITALIA (por Franco Mazzola) Poco se podía esperar del encuentro en Moscú entre el Secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov. El visitante llegó con el planteo cuasi imposición para que Rusia “abandone” A siria, lo que impidió cualquier avance en la confrontación bilateral y sin ningún acercamiento. Hablaron de terrorismo, solución pacífica de situación en Siria y Ucrania, y avanzar en un acercamiento mutuo, pero sin muestras efectivas. Inicialmente el viaje de Tillerson fue presentado por los medios de prensa, como un inicio de “apertura de puerta” a nuevas relaciones, por parte de Donald Trump. Una apuesta (se decía) totalmente diferente a lo hecho por Barack Obama en sus dos gestiones. Sin embargo, ello ha pasado al olvido, si se tiene en cuenta que EEUU lanzó un ataque contra Siria (a la base de Al Sheirat, en Homs), con el argumento de “castigar” a Damasco por un supuesto bombardeo con armas químicas en la provincia de Idlib. Un hecho que cambió totalmente el tema y la forma en que podía hablarse con Moscú. En verdad…: más que una “apertura de puerta” al diálogo, lo de Trump ha sido una provocación. Un intento de intimidar a Rusia y forzarlo a negociar desde una posición defensiva. Sin embargo la reacción de Moscú fue inmediata, pues el presidente Vladimir Putin, condenó la agresión y criticó a los socios de Estados Unidos en la Organización del Tratado del Atlántico Norte por apoyar una acción de la que ni siquiera conocen todos los detalles. Inclusive se sospecha que las armas químicas (si en verdad existieron) no pertenecían a Siria (que ha quedado demostrado que las eliminó totalmente), sino que podrían haber sido aportadas por una potencia occidental. En la reunión…: Lavrov reiteró la exigencia de realizar una “investigación internacional, imparcial, minuciosa y profesional” de lo ocurrido en Jan-Sheijon, en Idlib. Inclusive Putin arriesgó que en el mejor de los casos, solo se le podría responsabilizar a Siria de haber atacado posiciones de las bandas terroristas (protegidas por occidente), donde explotaron depósitos de sustancias tóxicas (en manos de terroristas). Sin embargo se sospecha que en verdad ha sido una maniobra de inteligencia occidental, que aportó las armas químicas y se realizó luego una filmación y rápida distribución internacional de las imágenes, para “justificar” un ataque de EEUU. En esta sospecha hasta se incluye una participación (criminal) de los llamados Cascos Blancos. Está claro que…: EEUU pretende que Rusia deje de respaldar a Siria en su lucha contra las dos bandas terroristas más peligrosas: “estado islámico” (EI o ISIS) y “Frente Al Nusra”. Lo que busca Washington por cierto, es detener la lucha antiterrorista. Lo llamativo de esta posición ‘moralizadora’ de occidente, liderada por EEUU, es que han olvidado que quienes aportaron en la década de los ’80 armas químicas a la región, fueron los europeos y los estadounidenses. Ellos aprovisionaron al entonces presidente iraquí, Saddam Hussein, para que las usara en su guerra contra Irán. El visitante llegó…: con una nómina de exigencias, olvidando que Rusia también es una potencia, aunque no forme parte de la que lidera EEUU. Inclusive “olvidó” ofrecer para negociar el levantamiento de las sanciones impuestas a Rusia por la posición que asumió de rechazo al golpe de Estado en Ucrania en 2014; como así también hablar del apoyo ruso a la independencia de Crimea y a la causa de la población independentista de Donetsk y Lugansk (este ucraniano). Lo único cierto y concreto es que ambos funcionarios coincidieron (de manera general) en la necesidad de combatir al terrorismo. Y allí volvió a aparecer la diferencia, pues Lavrov aclaró que era necesario eliminar tanto al “estado islámico” como a “Al Nusra”. Pero Washington considera que los segundos pueden ser una “fuerza alternativa” para derrocar al presidente sirio Al Assad. Respecto a la…: situación ucraniana, se coincidió en que debe haber un cumplimiento del Acuerdo de Minsk, sobre una salida pacífica a la crisis. Llegado el momento de analizar el tema de la península coreana, ambos refirieron a la necesidad de evitar una confrontación en esa región. En tal sentido, para Moscú poco ha ayudado a bajar la tensión, el hecho que Trump decidió enviar un mensaje a las autoridades de Pyongyang, “avisando” que Estados Unidos posee en la zona portaaviones y submarinos (una forma elíptica de amenaza). Como síntesis del…: encuentro puede afirmarse que más allá de las sonrisas para las fotos de rigor, siguen existiendo entre Rusia y EEUU, diferencias irreconciliables. Donde la prepotencia washingtoniana deja nulas posibilidades para un acercamiento de las posiciones.