Domingo 26 de Marzo de 2017 a las 19:40

opinion

FÚTBOL, TV Y OBAMA

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici) Al final el anticipo de PrensaMare se confirmó. Las firmas estadounidenses Fox y Turner se quedaron con la transmisión del fútbol argentino. Lo decidió la Comisión Audiovisual formada por dirigentes de AFA, que ‘analizó las ofertas de las 3 empresas. De esta forma han quedado relegadas otra estadounidense –ESPN- y la española MediaPro. Dentro de la oferta de los ganadores se incluyó la carta de TSC (de Torneos y Competencias), que "se compromete a no continuar el juicio contra la AFA" (por haberse finalizado con el contrato de "Fútbol para Todos" en 2009). Para esta “elección”, debemos retrotraernos a varios meses atrás. Concretamente a marzo de 2016, cuando Barack Obama visitó a Mauricio Macri. Dentro de los temas de la agenda establecida por la diplomacia washingtoniana, se encontró la “apertura” de la economía argentina; el establecimiento de una base militar (nuclear!) en Tierra del Fuego para “controlar el terrorismo” (¿?); el debilitar el Mercosur; y que Fox-Turner se quedaran con el negocio televisivo del fútbol. Se entiende que los pedidos (u órdenes?) del mandatario estadounidense constituyen todo un desafío para un mandatario (Macri) que quiere devolver a Argentina “al mundo” (y dónde estuvo por 12 años…?). A nadie se le puede ocurrir que Macri iba a desafiar al poder estadounidense. Porque más allá que Obama ya no esté, existe una continuidad en Donald Trump, porque para ellos estos temas son cuestiones de Estado. No adjudicar a Fox-Turner no hubiera sido un no cumplirle a Obama, sino un desaire para EEUU. Y lo que menos quiere Macri es ello. Ni siquiera que ello sea pensado por algún funcionario washingtoniano. En síntesis: nada nuevo. Macri a través de sus maniobras, como fue el “apretar” y extorsionar a todo el fútbol argentino, logró que a cambio de pagar lo que debía abonar a la AFA, que (por “una cuestión de Estado”), la sociedad estadounidense pase a controlar las transmisiones televisivas. Claro. El tema es una “cuestión de Estado”, pero no argentino, sino de Estados Unidos… una pequeña diferencia de la que Macri parece no darse cuenta.