Martes 14 de Marzo de 2017 a las 19:19

opinion

CGT: MOVILIZACIÓN Y DESPUÉS...

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici) La espectacular movilización de trabajadores del día martes 7-3, contra el gobierno nacional, sigue siendo objeto de análisis. No es para menos, tras el revés sufrido en cuanto a calidad, por la conducción de la CGT. Lo cierto es que la blandura de la cúpula cegestista enardeció a amplios sectores de los movilizados. Un hecho que debe observarse en profundidad, pues evidencia grandes posturas contrapuestas entre los dirigentes sindicales. Está claro que “los dialoguistas” (o funcioanles?) al gobierno nacional han quedado debilitados, y expuestos ante las bases. Pero además, existe la sospecha que ese “dialoguismo” (inexistente por cierto) forma parte de algún “acuerdo” con el macrismo, del que los trabajadores no saben nada, no avalan y por cierto: rechazan. Acaso pecan de inocentes estos dirigentes sindicales? Acaso confían demasiado en que Macri rectificará sus políticas? O acaso el poder macrista (con amigotes en los servicios de Inteligencia y en la justicia…) posee elementos como para poner en riesgo ciertos cargos (y hasta la libertad) de algunos sindicalistas…? Que el triunviro Héctor Daer (del poderoso gremio de la Sanidad) haya responsabilizado a “La Cámpora” por el repudio que recibió, es poco menos que una nueva torpeza y desconocimiento de la realidad. Quizás estos dirigentes, de tanto “dialogar” se han olvidado de releer (lo habrán leído alguna vez?) a Juan Domingo Perón, cuando hablaba de “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”… Se sabe que el macrismo y sus aliados de los medios comunicacionales van a tratar de centrar la gigantesca movilización en “los disturbios” y “la violencia”. Es entendible; es su forma de des-informar para defender su proyecto de entrega y explotación. Lo problemático es cuando existen dirigentes sindicales que caen en el mismo análisis (¡!)… Por cierto que las palabras de Daer no llaman la atención. No debe olvidarse que es un sindicalista y diputado cuyo líder es Sergio Massa. El mismo que viajó a la Cumbre de Davos acompañando a Macri… El mismo que el presidente “eligió” como el futuro conductor del peronismo. El mismo que se encuentra en Israel tratando de avanzar en “coincidencias” (¿?) con el gobierno militarista, xenófobo y anti-humano que mantiene como rehén a la población de Palestina. Coincidencias… Lo que no se percata esta clase dirigencial sindical (y la política también) es que el pueblo ha comenzado a exigir cambios. Y ellos no están a la altura de las circunstancias para concretarlos. Es más: hasta podría sospecharse que con su famoso “dialoguismo”, lo que pretenden es un no-cambio. Por ello los insultos al palco organizador. Por eso los reclamos de establecer una fecha para el paro nacional. Por ello los gritos de “traidores” para tales sindicalistas. Resultó lamentable que Daer y su compañero de triunvirato, Carlos Acuña, terminaron “refugiados”, mientras su otro integrante, Juan Carlos Schmid se iba apuradamente por un costado. La movilización fue un éxito. La gran derrotada fue la conducción cegetista; vaya paradoja. Y para peor (para ellos) encerrados entre dos fuegos: el macrismo y las bases trabajadoras. Resulta evidente que esta conducción deambula según lo que el moyanismo, el barrionuevismo, el massismo y tantos otros dirigentes ordenan, plantean o reclaman. Ha quedado al descubierto la existencia de internas en la CGT que todos trataban de disimular. “Dialoguistas”, “colaboracionistas”, “duros”, “movimientistas” colisionan tratando que el agua no los alcance. Pero el tema es que ella ya ha comenzado a “mojar” a cientos de miles de trabajadores. Otros que resultaron cuestionados fueron Emilio Pérsico (del Movimiento Evita), y el diputado massista Facundo Moyano. Un gran movilización, con infinidad de lecturas. Pero una concluyente y coincidente: patético lo de la conducción de la CGT.