Viernes 17 de Febrero de 2017 a las 18:02

opinion

A QUIÉN QUIERE RESPRESENTAR UN IMPRESENTABLE ?

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici) Enterarse que el jefe de gobierno español se ofrece como “interlocutor” entre los países latinoamericanos y Donald Trump, ha sonado exagerado. Exagerado y vergonzante. Por un lado porque este Mariano Rajoy se arroga una representatividad que nadie le delegò. Tampoco se le pidió. Porque: quièn le puede pedir algo a un dirigente que en su mismo país es cada vez menos querido… Pero además resulta lastimoso, el papel de servilismo que muestra el mismo, con tal de congraciarse con la política washingtoniana. Êl hizo semejante ofrecimiento por teléfono a Trump. Claro que en sus delirios, Rajoy no se limitò solo a pretender “representar” a la Amèrica hispano y portugesaparlante, sino tambièn a Europa, Norte de África y Medio Oriente… Que èl se sienta orgulloso de su servilismo, es un tema personal; y que si se quiere, podría hacerse extensivo hacia la sociedad española que lo respalda con sus votos o en las negociaciones dirigenciales. Su humillaciòn es un tema personal, que solo deben evaluar los españoles (si alguna vez lo hacen…). Lo cierto es que los países de Amèrica son independientes, por si Rajoy no se enterò. No necesitan de un “interlocutor” que los represente. Màxime un personaje que por años, ha mostrado su total encolumnamiento con la geopolítica del Pentàgono. Rajoy es el heredero y representante del franquismo adaptado al siglo 20. El cual no se enterò que ya estamos en el 21… Un personaje autoritario, limitado intelectualmente, torpe, mentiroso, antidemocrático y por si fuera poco, defensor de una desagastada monarquía, que en su necesidad por mostrarse “renovada”, debió jubilar de apuro a su impresentable caza-elefantes Juan Carlos. Rajoy cree estar en el siglo 14 o 15; con la monarquía gozando de su bestial colonialismo. Que entendiendo que su país no puede ser dominador del mundo, al menos aspira a defender los intereses de este dominador actual. Pero si las palabras de Rajoy fueron una muestra de su falta de respeto a las naciones y los pueblos independientes de Amèrica (y del mundo), también han sido lastimosos los silencios de mandatarios, premieres y dirigentes de los países que ‘de prepo’, pretendió “interlocutar” el político español. Solo el presidente boliviano, Evo Morales, le salió al cruce. Lo que no fue casual. Porque nadie como èl para representar las luchas de los pueblos por una via nacional y popular. Pero además, porque Morales representa –como nadie- a las luchas de los pueblos originarios. Aquellos que –vaya casualidad- aniquilaron a fuerza de cruz y espada los españoles. Esa España sanguinaria fue tan limitada que terminò por abonar al colonialismo inglès, para terminar siendo un país atrasado a nivel europeo. Construyente de una sociedad fascistoide que no dudò en ensangrentar a sus propios connacionales. Que luego tuvo un rey, electo… por un dictador. Y un paso hacia “la democracia”, de la mano de los herederos del franquismo que inventando el Pacto de La Moncloa, llevaron a esta España actual. Una España cuyo jefe de gobierno quiere ser “interlocutor”, pero habiendo tomado posición de antemano: aliado en la OTAN, invasor de países débiles, vendedor de equipamiento militar de las peores dictaduras y regímenes monárquicos, socio de Marruecos contra la nación saharaui, gendarme contra los inmigrantes africanos, enemigo de los procesos nacionales y populares americanos… A quièn y còmo quiere “representar” este personaje Rajoy…? Se trata de un político que lleva alegremente a su país a la auto-destrucciòn. A que sea el segundo país más empobrecido de la UE, apenas superado por Grecia. Con un 30% de su población en riesgo de pobreza y con el 25% de su población desocupada. Esas son las cartas de presentación de Rajoy…? Por favor: con “amigos” así preferimos nosotros mismos conocer nuestros enemigos.