Lunes 26 de Diciembre de 2016 a las 13:10

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LOS ESCÁNDALOS EN EL TENIS

ROMA-ITALIA (por Franco Mazzola) La vergüenza de los amaños (o arreglos) en partidos de tenis, salpica al que otora fuera calificado “el deporte blanco”. Primero, en razón que toda la vestimenta era obligatoriamente de dicho color. Y segundo, porque se sostenía que era inmaculado; o sea: imposible de sospechar de ilegalidad alguna. Nada de ello se cumple. No solo en estos últimos años, sino desde hace unas cuantas décadas. La llegada de los colores a las vestimentas fue cambiando la imagen visual; pero la irrupción del profesionalismo y la hiper-comercialización terminó por salpicar a tofdos los niveles tenísticos. Pocos saben (aún dentro de los aficionados por este deporte) qué es la ITF (International Tennis Federation). Desconocen su existencia y ni siquiera han asistido a ver partido alguno de tal categoría. Organiza los numerosos torneos Future (primer nivel profesional) en forma constante (semanal), en todo el mundo, y a esos juegos asisten escasos espectadores. Algún muy-fanáticos; algún familiar o muy amigo de un competidor; y en ocaciones algún caza-talentos. Pero eso si: se nota (llamativamente?) la presencia de… apostadores. Ocurre que estos encuentros son la ‘veta gorda’, el ‘brillante no pulido’ o el auténtico “paraíso” para arreglos (amaños) de las poderosas casas de apuestas europeas. Algunos se sorprenden porque en divisionales inferiores del fútbol español e italiano se arreglan partidos. Pero no les produce la misma sensación que ello suceda en esta categoría del tenis. Una hecho que lejos de ser una ‘excepción’, ya se ha convertido en un natural escándalo. No es una “macha negra” o un tumor (si usáramos términos de médicos), sino una auténtica metástasis que se ha ido expandiendo, mientras dirigentes, periodistas, autoridades, deportistas y apostadores, miran para otro lado. El hecho es tan natural, que las propias casas de apuestas, confirman que el tenis es el deporte con más arreglos en el mundo. Y a no dudarlo que a ellas mismas les corresponde una importante cuota de responsabilidad… Ante la situación de la existencia de estas irregularidades, funciona el Federbet. Se trata de un organismo de casas europeas creado para vigilar si existen movimientos “sospechosos” en las apuestas deportivas. Pero “algo” falla. Porque la única solución que parecen encontrale a esta situación una minoría de (honestos) dirigentes, es que la Federación (que controla el tenis español), termine por hacer desaparecer las apuestas en los Future. Consideran que se trata del lugar más débil de la estructura tenística. Pero esta situación no es exclusiva de los españoles, sino que se repite en numerosos países. Los torneos Future de la ITF, son campeonatos que otorgan premios dinerarios y puntos para los ránkings de la ATP (masculino) y la WTA (femenino). Los valores no son desdeñables, para quien se inicia y debe necesitar dineros para moverse. Se pagan entre 10.000 y 15.000 euros en premios (más los ansiados puntos de clasificación, que sirven para el ránking ATP). Es en estas competencias donde los juveniles (solventados por los aportes de su familia) intentan dar los primeros pasos en el profesionalismo. Es la base necesaria para avanzar a los Challengers (el siguiente escalón) y finalmente llegar a la selecta ATP. En el mundo, el fútbol es el deporte más popular. Por ello allí también existen apuestas. Y lógicamente, que arreglos ilegales. El problema para los arregladores (delincuentes), es que son muchos los intervinientes: 11 por equipo. Cuando en el tenis son apenas 2: los rivales de la ocasión. Ello posibilita mayor facilidad para acordar… y un pago menor (¡!). No es lo mismo sobornar a medio equipo de cada uno de los que se enfrentan en fúbol, donde se está hablando de –al menos- 5 futbolistas por cada lado, que de 2 tenistas… Es un simple cálculo matemático. Es decir, que si se sabe, se conoce, se ha denunciado, se ha investigado y se ha condenado (muy poco) a quienes se han prestado a arreglor dentro de los deportes colectivos, imaginémosno lo que sucede en deportes individuales! Y en este caso particular, estamos hablando de lo que sucede en la ITF, donde los jugadores en la amplia mayoría de los casos deben disponer de dinero propio (aportado por sus familiares) para poder participar. Es así que lenta y progresivamente, de años atrás cuando se sobornaba a tal o cual joven tenista, se ha ido avanzando a este presente donde todo se ha ido “aceitando” y “perfeccionando” (para delinquir) y han dado paso a las mafias dentro del tenis joven. Es así que se concluye que el tenis es el deporte donde se producen más actos delictivos, dentro de la comparativa deportiva mundial. Los que se prestan a estos acuerdos (para dejarse ganar en tal o cual partdio; en tal o cual set; y con tal diferencia de puntos…) ingresan buscando dinero fácil para sustentarse y pensar avanzar en sus carreras. Luego, si son ambiciosos en lo monetario, continúan. Y si en algún momento quieren dar marcha atrás, llegan las amenazas. Es difícil salirse de este circuito mafioso. Ingresar es lo más fácil; el hecho es intentar salir. Pero la corrupción es tan grande, que algunos de estos jóvenes tenistas, habiendo conocido cómo es el funcionamiento, hasta “hacen la propia”, apostando a través de amigos o familiares, creando una competencia a las mafias. Si se toma como base el analizar a España, por la penetración de esta corrupción, se puede tener una idea de cómo funciona todo este negocio ilegal. En este apís, anulamente se disputan 70 Futures. Saquemos la cuenta la cantidad de partidos que ello genera. Y si se recorre por internet los sitios de las casas de apuestas se observa que aparecen tales competencias, pero también las similares que se juegan por todo el planeta. No pensemos en un apostador (como muestran las películas de caballes de carrera) con una persona llena de datos y revistas de turf, analizando y consultando amigos, que se juegan una fortuna (y su familia queda en la calle…). No. Imaginemos a cientos de millones de personas repartidas por todo el mundo, sentados en un frente a su PC, o en la oficina con una notebook, o quizás en trayecto al trabajo con su teléfono celular, eligiendo en qué apostar unos pocos dólares, euros o la moneda de su país. Se trata de un negocio de miles de millones de dólares diarios; sin que nadie se entere. Con absoluta privacidad (y sin remordimiento social), jugando pequeñísimas sumas de dinero a favor de tal o cual tenista, que ganará en tal o cual set y posiblemente por tal o cual diferencia. Dándole al apostador la creencia que toma parte de ese juego y sintiéndose “partícipe” de un evento disputado en Barcelona, Miami, Río de Janiero o Milano… Mientras se está sentado en la casa, en la oficina o rumbo al trabajo. Una facilidad impensada años atrás; la apuesta en la cercanía de la mano, sin tener que ir a un hipódromo, y sin que nadie se entere…! Los medios de comunicación que se han convertido en un poder incontrolado, suelen dedicar algún “artículo especial” a la corrupción en el deporte. Alguna noticia que se pierde en la andanada de otras miles similares que se difunden mes a mes. Y casi se podría pensar que esos artículos “preocupantes” y “denunciadores”, en verdad cumplen la función de distraer y “cumplir” para ser la excepción que confirma la regla. Porque esos mismos medios son los que ocultan este escándalo perfectamente organizado, planificado y explotado a nivel mundial. Porque –al fin y al cabo-, es todo un negocio. Y la mejor muestra de ello son la cantidad de acasas de apuestas que invierten dineros en publicidad en… los medios de comunicación (¡!). Si hasta el llamado “club más grande del mundo” (casualmente de… España), en su blanca camiseta ha exhibido por años el nombre de una casa de apuestas! Pero en esta maraña, los tenistas (sin pretender justificarlos) son el último eslabón de la cadena y los más débiles. Por ello los “grandes” de este delitivo negocio, no caen nunca. Para la Asociación Europea de Seguridad en el Deporte (ESSA), en el tercer trimestre de 2016 los movimientos sospechosos de apuestas deportivas volvieron a estar dominados (¡!) por el tenis. Se trata de un hecho casual? NO, que va. Esto ocurrió por… séptima vez consecutiva. Tanto es así que en el 2015, el 72% de la actividad sospechosa (en todo el mudno) estuvo liderada por el tenis. Y como una ironía (o insulto a la credibilidad), algunos de los mayores torneos tienen a casas de apuestas entre sus… patrocinadores (como ocurre con el Open de Australia). En este tipo de amaños no se necesita ser escandaloso para participar de la corrupción. Y lo que es peor: es muy difícil para el observador común, percatarse de ello. Porque: Cómo se hace para demostrar que un tenista está delinquiendo. Que se equivocó dos veces seguidas en el saque; que cometió dos dobles faltas consecutivas; que tuvo “un bajón” y perdió contundentemente un punto; que es superado por una impensada diferencia en determinado set… Las variables son innumerables. Porque en internet el apostador tiene otra tanta infinidad de posibilidades de apostar. Y al apostador hay que darle lo que él quiere… Pero como para que se tenga una mayor idea de hasta donde llegan las sospechas, debe recordarse que en la última década, un total de 16 grandes jugadores entre los mejores 50 del mundo (ganadores de Grand Slam, inclusive!) han sido investigados por posibles amaños. Las investigaciones fueron desarrolladas por la Tennis Integrity Unit (TIU). Un organismo anticorrupción fundado por los siete grandes grupos del tenis: ITF, ATP, WTA, Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open. Luego se conoció que ninguno de esos 16 investigados fue sancionado (o “apartdo” de tal o cula torneo). Pero… porqué los investigaron? Inclusive uno que actualmente es un grande, como Novak Djokovic, reconoció que fue tentado para corromperse. Con lo cual debe aceptarse que esta metástasis ha llegado (y se ha quedado?) en el máximo nivel de las competicias. Y ya que Djokovic ha denunciado esta existencia delictiva (que no es exclusiva de la ITF), es bueno tener memoria y recordar que una investigación de la fiscalía de Cremona (Italia), descubrió (y condenó) un calcio scandalo. Fue en arreglos de partidos de los que tomaron parte directivos, futrbolistas y hasta algún entrenador; un caso conocido ocmo ‘Calcioscommesse’. De allí mismo surgió la denuncia que Djokovic habría trucado su primer encuentro en el Masters 1.000 de París-Bercy de 2007 (donde cayó ante el francés Fabrice Santoro)… Para concluir, en el último año hubo unos pocos tenistas suspendidos (y alguna expulsión): el italiano Marco Cecchinato (nº 143 del mundo); sus compatriotas Riccardo Accardi y Antonio Campo; el sudafricano Joshua Chetty (21 años; nº 1.857 del mundo); el mexicano Daniel Garza. Tambiñen resulta justo citar que las investigaciones también alcanzan a árbitros. Lo llamativo es que desde la superestructura del tenis mundial se rechaza la corrupción, pero a la vez firmó en el 2012 un acuerdo por 100 millones de euros con la compañía de datos Sportradar. Es para que ella distribuya los marcadores en vivo de cualquier torneo a las casas de apuestas… Pero como todo es un entramado muy sospechoso, la ITF subvenciona un 20% de los torneos ITF celebrados en España. A cambio de ello, deben comunicar los datos de los partidos a… Sportradar. Tanto que los jueces de silla deben informar constantemente desde una ‘tablet’, la información del partido, para que la reciban al instante… las casas de apuestas. Lo que le permite a estas casas aceptar apuestas durante el desarrollo del partido. Este mecanismo que para algunos es “la perfección”, tiene ciertos “riesgos”… Porque si un árbitro se retrasa (voluntariamente) unos 30 segundos en anotar los puntos, los apostadores (que están siguiendo el juego), tienen tiempo de modificar apuestas antes de que se actualice el resultado (¡!). Lo cual permite una maniobra delictiva. Tanto que se comprobó que hubo jueces que habían avisado antes, por Whatsapp o Telegram a los amañadores del punto antes de determinarlo oficialmente. Por ello se han producido sanciones contra árbitros… Uno de los tenistas sancionados, el austriaco Daniel Koellerer, luego de ser sancionado y expulsado (por arreglos), acusó a la ATP de proteger a sus “vacas sagradas” mientras “sacrifica” a jugadores de un escalafón inferior en las investigaciones anticorrupción (¡!). Y quejándose de haberle arruinado la vida, este extenista (32 años) dijo que lo condenaron sin pruebas. “La ATP nunca bloquearía a Djokovic, Federer, Nadal o Murray,” dijo. “No estoy seguro de que uno o más jugadores del ‘Top 20’ manipulen partidos. ¿Puedo testificar? No. Estoy simplemente conjeturando. Para solucionar el problema hay sencillamente que suprimir las apuestas. Pero obviamente no puede hacerlo, porque algunos torneos están patrocinados por casas de apuestas... Es algo sucio. Es una mafia. Está corrupto”. A la hora de analizar ciertos datos económicos, se puede concluir que en el 2015, el nº 1 del mundo, Djokovic, ganó -en premios solamente- 20 millones de euros. El israelí Dudi Sela (nº 100), 320.000 dólares. Pero según la International Tennis Federation (ITF), en 2013 el 45% de los 13.736 jugadores que jugaban en los niveles profesionales no ganaban nada. Se habla de 6.181 tenistas sin ingresos (¡!). Inclsuive algunos que ganan un Future, es común que terminen su ‘balance anual’ en rojo (perdiendo dinero). Esta situación abre la puerta a la corrupción y a la tentación. Es así que un tenista, sin necesidad de llegar a la final de un Future, puede ganar más dinero prestándose a algunos amaños, “arreglando” algún punto, algún set y alguna diferencia cuando pierde con su rival circunstancial. Ironías del capitalismo: premia al que pierde. Cuando la filosofía de esa ideología es que el “más exitoso es el que más debe ganar”… El manejo de las apuestas está en manos de las casas europeas. Porque en el mercado de tenis ITF, toman parte entre 3.000 y 4.000 jugadores semiprofesionales (entre hombres y mujeres). Para que se tenga una idea de cuánto le puede costar a un amañador, arreglar un partido (que le arrojará decenas de miles de euros de ganancias a la casa de apuestas), se habla de apenas 1.000 euros. Una cifra que para un joven tenista que debe seguir compitiendo en tro torneo, en otra ciudad, es una cifra muy importante. Lo llamativo de todo este estado de situación gravísimo, es que aparezca en nº 4 de la ATP, el suizo Stan Wawrinka, quien salió a afirmar que sería bueno para el tenis asociarse con las casas de apuestas (¡!): “Probablemente, si ellos son ‘sponsors’, vayan a intentar asegurarse de que no haya corrupción, porque pierden mucho dinero cuando hay un problema. Puede ser bueno para el tenis” (¿?).