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ARA SAN JUAN: HONOR, MEMORIA Y JUSTICIA

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici) Suena doloroso, pero desde el presidente Mauricio Macri a toda la clase dirigencial (política, económica, legislativa, social, cultural, deportiva, financiera…) poco y nada le importa lo ocurrido con el submarino ARA San Juan. Tampoco a todos los que integran el gobierno de Cambiemos y a los gobernadores. Mucho menos a la autodenominada (falsamente) “la prensa libre e independiente”. Oportunamente denunciábamos que el mandatario estaba escondido, para no habler de este tema. En lugar de ponerse al frente de la búsqueda y del problema, se refugió en los comunicados del vocero de la Armada. Este personaje que gobierna el país proclamaba a los cuatro vientos que pensaba “regresar a Argentina al mundo”. Un latiguillo que intentaba “demostrar” que con el anterior gobierno peronista, Argentina estaba aislada o en el espacio (pero afuera “del mundo”). Si así hubiera ocurrido; si ese “regreso” hubiera sido real, lo primero que debería haber echo Macri era imitar a los gobernantes de las potencias occidentales, donde gusta mirarse orgullosamente. De haberlo hecho, habría mostrado capacidad, interés y decisión por resolver el gravísimo tema nacional, de la “pérdida” (¿?) del submarino, con sus 44 argentinos a bordo. Sin embargo, Macri siguió “de campaña” (electoral) e imitando su forma de administrar la Ciudad de Buenos Aires. Tal como lo hacía siendo Jefe de esa ciudad, cuando surgía un problema (inundación, derrumbe de edificio, muertes, acciones judiciales…) se escondió. No es solo una actitud personal. Es una respuesta de clase!. Porque investigar sobre sus conciudadanos y uniformados submarinistas hubiera puesto al país en alerta sobre acciones de potencias extrfanjeras en la región atlántica. Inclusive confrontar (diplomáticamente y en organismos internacionales) con ellas. Pedir explicaciones. Pero también investigar y analizar toda la información que podrían aportar potencias como Rusia, China y hasta India. Pero Macri no lo hizo, ni lo va a realizar. Porque él representa (orgullosamente) otros intereses. Y dentro de ello, los submarinistas son “apenas” un hecho secundario. Mientras tanto, ante la indiferencia y aumento del descrédito de un mandatario al que en nada le interesan los submarinistas (entre otros sectores sociales), se van conociendo información que “trascienden” desde servicios de seguridad, de espionaje, de áreas diplomáticas y de organismos internacionales (y de hasta medios de comunicación…!), que aportan la información que Macri oculta. La Organización del Tratado para la completa prohibición de Ensayos Nucleares (con sede en Austria, pero con ‘detectores’ en todo el planeta), supo informar que el 15-11-2017 detectó una señal sonora de “un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear”. Los análisis posteriores –desde diferentes áreas- terminaban por concluir que ello fue “el ruido” de la implosión del submarino a 400 metros de profundidad. La energía liberada se asemejó a la de una explosión. El submarino tenía su motor sin energía; perdió la sustentación; se vio imposibilitado de ascender (y cayó); superó el límite de profundidad que podía soportar. La implosión provocó la muerte instantánea de los submarinistas, a causa de la fortísima presión que se ejercía sobre la nave; el ARA San Juan terminó virtualmente “pulverizado”. Ahora bien: todo este suceso fue por “imponderables” fallas ténicas (y/o humanas)…? O la nave fue “neutralizada” por una tercera fuerza militar que la “aisló”, imposibilitándole los contactos con tierra y la fue forzando a adoptar determinadas actitudes maríticas, para terminar en el resultado ocurrido…? De seguro nunca se sabrá. Porque esta Argentina dependiente (ahora más que nunca) “corre” detrás de las noticias. Y lo que es peor: detrás del poder anglosajón mundial. Honor, recuerdo y máximo reconocimiento a los submarinistas. Repudio, memoria y justicia para quienes por acción y/o inacción han sido (y son) responsables de semejante drama.

 
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