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Lunes 01 de Mayo de 2017 a las 15:24

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TRUMP, LA PRIMERA HIJA Y EL PRIMER YERNO (1-5-2017)

CALIFORNIA-EEUU La llegada de Donald Trump a la presidencia hizo ilusionar a muchos con que “algo” cambiaría. El paso de las semanas muestra que “poco” cambia, y se avanza hacia más de lo mismo, con tendencia… a empeorar. Porque el durísimo cowboy presidencial, lenta y progresivamente se va domesticando a lo que establishment le exige e impone. Tanto es así que él mismo se ha encargado de ir “rectificando” o desdiciéndose de lo verbalmente instalado. Resulta evidente que las presiones internacionales y en sus cercanías han ido produciendo el efecto deseado. Tanto es así que el montaje mundial de tantas protestas (¿?) en contra de Trump se han ido apagando silenciosamente. Es claro: si Trump está dando muestras de su “entendimiento” de lo que el mundo globalizado pretende que él haga. Por ello se desdijo y re-valorizó a la OTAN. Por eso se desdijo y re-posicionó al poder pentagoniano. Por eso se desdijo y aprueba bombardeos en conflictos que antes “no eran prioritarios”. Por ello se desdijo y se alínea con la política ultraderechista de Israel. Por ello se desdijo y apuesta a privilegiar la industria armamentista (y sus negocios guerreristas). Por ello se desdijo y todo sigue igual en su alianza comercial con Canadá y México. Lo que va quedando de “aquél” Trump son los recuerdos de un verborrágico que parecía que iba a cerrar su país aislándolo, pero que (tras reunirse con el mandatario chino) ha garantizado la globalización mundial. El ultra-trumponista está siendo licuado. Michael Flynn ya está en el olvido, pues duró poco como Asesor de Seguridad Nacional. Steve Bannon fue sacado del Consejo de Seguridad Nacional. De Kellyanne Conway (Jefe de Campaña), poco y nada se sabe. Y podría decirse que Sean Spicer apenas subsiste y es cada vez menos Vocero… Se podrá decir que andando en la Casa Blanca, Trump se ha abroquelado en si mismo. Pero lo cierto es que, a medida que pasan los días, más incondicionales se le van cayendo. Lo cual es a la vez más que peligroso porque hace que este egocéntrico multimillonario se autoconvenza que es el único super-inteligente capaz de autoasesorarse… Es así que en este maremágnum washingtoniano, se van produciendo cambios (por debajo del mandatario), que nadie imaginaba, pero que existen. Posiblemente sin que él se percate; pues si bien es un “triunfador” para ganar dineros, es un inepto en política. De manera tal que dos militares han ido ganando espacio. Dos halcones a la hora de ir a matar fronteras afuera. Se trata del Consejero de Seguridad Nacional, Herbert Raymond McMaster, y del Secretario de Defensa, Jim Mattis. Dos generales que tuvieron fundamental influencia a la hora del injustificado ataque a Siria. Rex Tillerson, que maneja la diplomacia estadounidense, viaja tratando de lograr acuerdos, que le resultan difíciles. Porque él es un Ceo que conoció mucho cuando trabajó en ExxonMobil, pero de política internacional conoce poco. Por ello no logró nada viajando a Rusia; ni en las negociaciones por aquietar la tensión con Corea del Norte; ni en garantizar credibilidad para esta gestión trumponiana (entre sus propios aliados). También se está logrando imponer en disputas internas Gary Cohn. Se trata de un exdirectivo de Goldman Sachs y hombre de peso en Wall Street (en la Casa Blanca). Controla el Consejo de Economía Nacional y ha logrado frenar los impulsos y propuestas del Consejero Jefe en materia de comercio, Peter Navarro. Éste, desorientado ante la imposibilidad de controlar el déficit comercial de EEUU (502.000 millones de dólares en 2016) ha propuesta endurecer las políticas con China y Alemania. Pero ha sido derrotado. Lo ha demostrado el propio Trump al recibir al presidente de China y acordar la “no agresividad” comercial; y a la vez, le ha hecho un guiño a la alemana Ángela Merkel. Mientras tanto, “la princesa” y “el príncipe”, siguen acumulando poder. Se trata de Ivanka, la hija mayor (y predilecta) del presidente, y su cónyuge, Jared Kushner. Ella, desmintiendo lo asegurado antes que su padre asumiera, se ha ido involucrando cada vez más en política, a los 35 años. Un hecho que hasta muchos republicanos consideran como un agravio. Dispone de su propio despacho en la Casa Blanca (¡!), transformándose –de hecho-, en la… Primera hija (como le dicen en los pasillos). Todos reconocen que su influencia sobre Trump es grandísima. Su esposo, Jared Kushner (36), es a la vez el… Primer yerno (como le dicen en los pasillos). Auténtico asesor presidencial que constantemente se expande como un pulpo, y al que nadie se le anima a cuestionar. Se le ha otorgado el poder de las negociaciones con Israel y con países del Oriente Medio. Participa de importantes reuniones y ha contradicho más de una vez al mismísimo Secretario de Estado. Su preso es enorme, pues es un judío ortodoxo, al que pocos se animan a contradecir, pues no saben si se exponen ante un estadounidense duro o ante un israelí… Esta situación ha provocado cortocircuitos y hasta un ofrecimiento del mismo Consejero Bannon, por dar un paso al costado. Mientras Trump sigue pensando en que solo debe confiar en si mismo y en la Primera hija y el Primer yerno…

 
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