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SANTANDER SE QUEDA CON EL BANESTO

MADRID-ESPAÑA  (PrensaMare, www.prensamare.com.ar) 

El consejo de administración del Santander absorberá Banesto. El grupo presidido por Emilio Botín tiene previsto obtener a cambio "unos ahorros de 520 millones de euros" al integrar su filial (de la que controla el 89,7%), que procederán de la integración de los servicios centrales y el cierre de 700 sucursales, según un comunicado de la entidad. "Dicha operación se enmarca en un proceso de integración comercial, agrupando bajo la marca Santander a Banesto y Banif", ha explicado la entidad presidida por Emilio Botín en el escrito. El regulador bursátil había suspendido la cotización de las entidades, pero se ha retomado antes de mediodía. Pocos minutos después de su vuelta al parqué los títulos de Santander caían cerca del 1%. Los de Banesto se disparaban más del 20%, ya que la compradora ha anunciado una prima para sus accionistas.

Banesto, que desaparecerá bajo la marca de su matriz, tenía bajo su nombre comercial en septiembre 1.698 oficinas, frente a las 1.716 que tenía solo un año antes. La entidad disponía además de 8.303 empleados, tras reducir 328 empleos en 12 meses. "La operación se produce en el marco de la reestructuración del sector financiero español y refuerza la marca Santander, que contará con una red de 4.000 sucursales bajo una misma identidad corporativa", ha explicado la entidad en un comunicado.

Banesto tenía bajo su propia marca comercial en septiembre 1.698 oficinas y 8.303 empleados

En cuanto a los posibles despidos que se puedan producir por el cierre de sucursales, la compañía no ofrece cifras. Solo señala que "la optimización de la red resultante de la fusión supondrá una disminución del número de empleados, que se producirá de manera progresiva y sin medidas traumáticas mediante la recolocación en otras unidades del Grupo Santander, tanto en España como en el extranjero, la rotación natural de plantillas y bajas incentivadas".

El cierre no será necesariamente de oficinas de Banesto, sino también puede afectar a la matriz. "Esta operación permitirá avanzar en la racionalización de la red, lo que implicará el cierre de unas 700 oficinas de las 4.664 que suman actualmente los tres bancos", apunta el banco. Añade que "la fusión producirá un ahorro de costes del 10%, lo que supone 420 millones de euros al tercer año. Adicionalmente, se espera un aumento de los ingresos de 100 millones. Por tanto, las sinergias totales ascenderán a 520 millones de euros antes de impuestos, anuales y a partir del tercer año".

Los accionistas de Banesto recibirán acciones de Santander que les supondrán una prima del 24,9%. es decir: por cada acción de Banesto, Santander dará 0,63% acciones de Santander, lo que significa un precio casi un 25% por encima de lo que valían los títulos de Banesto en Bolsa el pasado viernes, antes de anunciarse la operación. Santander cerró el pasado viernes a un precio de 5,90 euros por acción, sin cambios respecto al día anterior, mientras que Banesto cayó un 0,3% el viernes, hasta 2,99 euros.

La CNMV ha suspendido cautelarmente la cotización de Santander y Banesto a primera hora, pero más tarde han vuelto a negociarse los títulos. Los accionistas minoritarios de Banesto tienen un 10,26% de su capital.

Carrera "internacional" para los empleados

Emilio Botín, ha señalado, a través de un comunicado, que “esta es una gran operación para todos". Para los accionistas de Santander y de Banesto, dice, porque reciben una prima del 25%. Para los clientes, insiste, porque "tendrán acceso a las más de 14.000 oficinas del banco en todo el mundo". Botín cree incluso que será bueno para los empleados, pese a haber anunciado que cerrarán 700 oficinas. "Podrán desarrollar una carrera profesional internacional”, les asegura el presidente de la entidad.

La banca ha cerrado 16.000 oficinas en ocho años

Santander cerrará oficinas tras fusionar a Banif y a Banesto. Lo llama "racionalizar" su red, lo que implicará el fin de 700 oficinas de las 4.664 que suman actualmente los tres bancos. Insiste en señalar que, pese al recorte, tendrá "la mayor red de oficinas de la banca internacional, con más de 14.000 sucursales concentradas en una decena de mercados (España, Reino Unido, Alemania, Polonia, Portugal, Estados Unidos, Brasil, México, Chile, Argentina, Uruguay y Puerto Rico)". También destaca que, pese a cerrar sucursales, su cuota de mercado de oficinas en España "pasará del 10% en 2008 al 13% en 2015, ya que la reducción de oficinas prevista es muy inferior a la que se está produciendo en el mercado". A finales de 2015, asegura, se estima que el número total de oficinas del sistema financiero español sea de unas 30.000, "lo que supone el cierre de 16.000 sucursales en ocho años, con una reducción del 35%".

La entidad matriz logró un beneficio neto de 1.804 millones de euros hasta septiembre, un 66% menos que en 2011, tras cubrir el 90% de los requerimientos de la normativa sobre riesgos inmobiliarios. En el mismo periodo, Banesto obtuvo un beneficio neto atribuible de 50,1 millones de euros, un 83,2% menos que en el mismo periodo de 2011, tras hacer dotaciones y saneamientos por importe de 1.462 millones de euros.

Banesto forma parte del Grupo Santander desde 1994, después de que el Fondo de Garantía de Depósitos, previo concurso, le adjudicara el 73,45% a la entidad de Emilio Botín. Banesto había sido intervenida el 28 de diciembre de 1993 como consecuencia de la crisis producida por el desfase patrimonial multimillonario. En 1998 Santander lanzó una OPA sobre todas las acciones de Banesto, obteniendo una participación del 97% del capital social. Actualmente controla el 89,74% de su filial.

La integración definitiva y total de Banesto en el grupo Santander, al que pertenece desde hace casi dos décadas, supondrá la desaparición de una marca con 110 años de historia, que tuvo un papel esencial en el desarrollo industrial español. Ahora Santander ha optado por prescindir de la imagen de Banesto y poner fin a 18 años de convivencia de las dos marcas comerciales.

Orígenes de capital francés

Banco Español de Crédito (Banesto) nació el 1 de mayo de 1902 con un capital social de 20 millones de pesetas representado por 80.000 acciones con un valor nominal de 250 pesetas. El promotor del banco fue un grupo francés presidido por Gustavo Pereire, administrador de la Compañía de Caminos del Norte de España. A esta iniciativa se unieron Cayetano Sánchez Bustillo y León Cocagne (subdirector del Banco Hipotecario de España) en representación de un conjunto de inversores españoles. No obstante, sus orígenes se remontan a mediados del siglo XIX, cuando una sociedad bancaria española de capital francés decidió constituir la Sociedad General de Crédito Mobiliario Español. La institución, creada por Isaac Pereire, tenía una cartera de inversiones constituida por la cobertura de déficit presupuestario español.

Tras las reformas financieras promovidas por el ministro de Gobernación, Gracia y Justicia, Hacienda, y Ultramar Raimundo Fernández de Villaverde en 1900 y la entrada de capital procedente de las provincias del otro lado del Atlántico, la mayoría de accionistas apostaron por liquidar la sociedad y fundar Banco Español de Crédito.

La primera sede de la entidad se ubicó en el Paseo de Recoletos de Madrid y sus primeras sucursales se abrieron en plazas exportadoras mineras, como eran Almería, Linares (Jaén) o La Carolina (Jaén). En el extranjero, Banesto abrió una sucursal en París, donde también comenzaron a cotizar sus acciones.

La Primera Guerra Mundial trajo como consecuencia que el banco adquiriese las acciones de sus socios franceses en un proceso que culminaría en 1927. Posteriormente, la entidad comenzó una etapa de crecimiento con la apertura de nuevas sucursales y con la absorción de otras sociedades financieras como los bancos comerciales de Valencia, Burgos y Oviedo, el Banco Gijonés de Crédito o el Mercantil de las Américas.

La `casi opa` del banco Bilbao

Años antes de su intervención, Banesto protagonizó otro incidente, del que salió airoso, con el lanzamiento de una opa hostil por parte del Banco de Bilbao, en noviembre de 1986. Días antes de esta operación, el Bilbao había propuesto a Banesto una fusión, que fue rechazada. Banesto era ya en esa época uno de los grandes de la banca española, gracias a la expansión territorial que vivió en los años 70, y que le llevó a abrir oficinas en muchos de los puntos de la geografía española donde no había presencia financiera.

A lo largo de sus más de cien años de historia, Banesto ha protagonizado casi una treintena de fusiones, lo que le permitió absorber a entidades como el Banco de Vitoria, la Banca Coca, la Banca Garrigues Nogues, o décadas antes el Banco de Oviedo, de Burgos, y el Banco Comercial de Valencia.

En sus momentos de máxima expansión, llegó a contar con más de 2.000 oficinas. Hoy en día tiene 1.698, muchas de ellas solapadas con el Santander debido a la convivencia de las dos marcas, que ahora se verán abocadas al cierre.

La gran crisis: Mario Conde

La historia de Banesto y Banco Santander se unió en 1994, cuando la entidad presidida por Emilio Botín se adjudicó en subasta la entidad intervenida meses antes por el Banco de España. El 28 de diciembre de 1993 Banesto vivió el momento más difícil de su historia. Aquel día, el supervisor decidió destituir a todo el consejo de administración, presidido entonces por Mario Conde, quien acabaría cumpliendo pena de cárcel por su gestión al frente de la entidad.

Tras la intervención y la adjudicación al Santander, Banesto vivió una de las juntas de accionistas más largas y complicadas de la historia empresarial española, en las que fueron necesarias ocho horas para que los accionistas aprobaran la operación.

La intervención de Banesto puso fin, no solo a la ascensión meteórica de Mario Conde, entonces considerado un advenedizo de la banca, sino también a la fuerte expansión de la entidad financiera, que llegó a acumular una importante cartera industrial y estar entre los cinco grandes del sector financiero español.

La llegada de Santander

El consejo de administración fue relevado por representantes de los grandes bancos españoles y el ahora consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, fue nombrado presidente de Banesto. En 1994, el Fondo de Garantía de Depósitos adjudicó el 73,45% de la entidad al Santander, que confirmó a Sáenz como presidente. Pagó 313.476 millones de pesetas, unos 1.888 millones de euros. El banco que preside Emilio Botín pagó 762 pesetas por acción. El Banco Bilbao Vizcaya ofreció 667 pesetas por acción y el grupo público Argentaria la valoró en 566 pesetas.

Finalmente, en 1998 el banco presidido por Emilio Botín lanzó una Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre todas las acciones de Banesto, obteniendo el 97% del capital social.

En el año 2002, Alfredo Sáenz fue relevado de su puesto por la hija del presidente del Banco Santander, Ana Patricia Botín, que dejó el cargo en el año 2010 para dirigir la división británica del banco. El actual presidente de la entidad es Antonio Basagoiti, padre del presidente del PP vasco.

 
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