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Sabado 01 de Diciembre de 2012 a las 14:46

futbol

PASSARELLA O EL MEDIOCRE APAÑADO

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici)  Daniel Alberto Passarella ha sido uno de los mejores defensores del fútbol argentino. Campeón con River Plate y del Mundo con la selección. Destacado jugador en el calcio. También logró éxitos como entrenador de River Plate, aunque allí ya comenzó a generar ciertas resistencias por su forma de conducir. Pasó como DT de la nacional abriendo aún más las diferencias y no habiendo nada para rescatar de su paso por ese cargo. Destacándose el capricho -sin justificación valedera- de no querer aprovechar todo el potencial de los atacantes argentinos en particular de Hernán Crespo con Omar Batistuta (?). Su recuerdo más `destacado` fue su exigencia del corte de cabello que obligaba a sus dirigidos... (!). Su posterior nueva etapa en River no fue buena. Como tampoco sus experiencias precedentes por la seleccion de Uruguay, el Parma (Italia), Monterrey (Mexico), Corinthians (Brasil). Luego anunció sus deseos de convertirse en dirigente deportivo y comenzó a capacitarse (?) con viajes a Europa, aunque nunca se supo en qué consistió ese aprendizaje. Se presentó a la elección del club de Núñez y ganó gracias a sus promesas y sus antecedentes como ídolo. Tras asumir, comenzó una nueva etapa, que fue mostrando en plenitud que lo prometido habían sido apenas palabras de campaña. Heredó del anterior presidente no solo la fabulosa deuda del club, y el descontrol a manos de los barrabravas, sino también a Leonardo Astrada como entrenador.

Fue el primero, al que le sucedieron otros 3 entrenadores, elegidos por él. El cuarto ha sido Ramón Díaz, designado los últimos días de noviembre de 2012. En el recorrido de los DT y sus campañas se tiene que Astrada dirigió 14 partidos (Clausura 2010) con 3 ganados, 4 empatas y 7 perdidos; 8 goles anotados y 13 recibidos. Fue echado telefónicamente tras empatar 0-0 con Atlético Tucumán. Pero el día sábado, Astrada ya se había enterado que Passarella estaba conversando con otro DT, con el que había `arreglado` su llegada. Fue así que comenzó la etapa de Angel Cappa. El cual no logró funcionamiento de equipo, dirigió 18 partidos. Ganó 7, empató 6 y perdió 5; 21 goles a favor y 20 en contra. Tras jugar con All Boys dejó de ser el entrenador. Fue despedido. Llegó Juan José López (que estaba en las inferiores). Dirigió 27 encuentros, con 10 victorias, 10 igualdades y 7 caidas; 24 goles a favor y 24 en contra. River Plate al descenso por primera vez en la historia. De la mano de un presidente y un DT que fueron ídolos como jugadores del club. Tras semejante masazo, asumió inmediatamente Matías Almeyda, sin ninguna experiencia como DT. Dirigió todo el torneo de la B Nacional, sin mostrar gran superioridad y logrando el ascenso en la última fecha. Luego, ya en primera, continuó estando al frente. Dirigió en total 60 partidos (38 en la B; 5 en Copa Argentina; 17 en Torneo Inicial). Logró 29 triunfos, 22 empates y 9 derrotas; con 98 goles a favor y 45 en contra. Fue despedido y destratado. Passarella habló de un "concensuado" fin de la relación (?); Almeyda primero dijo que lo despidieron. Luego prefirió el silencio o palabras que nadie cree. Tanto que la dirigencia estaba dando forma a la pretemporada, sin tenerlo en cuenta...  Es así que en cuanto a porcentajes de puntos logrados, según los puntos en juego, Astrada logró el 30,95%; Cappa el 50%; López 49,38%; y Almeyda 60,56%. Todo lo cual genera una síntesis de: 119 partidos, 49 ganados, 42 empatados y 28 perdidos (151 goles a favor y 102 en contra). Ello significa que en el período de Passarella, River logró el 52,94%. Apenas superó la mitad de los puntos en juego. Lo que para otra entidad puede ser valorable y hasta exitoso, para un grande como el club de la banda, es un rotundo fracaso.

Sin embargo Passarella solamente ha sumado protección mediática. Ha sido un "perdonado" permanente en el tratamiento que le otorgan los medios. Se lo cuestiona de manera ligth, y rapidamente se dejan pasar o se ignoran sus gruesos errores. No ha cumplido con lo que le prometió a los socios (y simpatizantes) del club. No logró conformar un equipo que jugara al fútbol. Lo llevó a la segunda categoría. Los hechos violentos de los barrabras se continuaron sucediendo en el club. Llevö la deuda de la entidad a 300 millones de pesos (60 millones de dolares). Donde -quizás- la frutilla del postre passarelliano sea el haber incorporado en "activos" una venta por 34 millones de dólares del delantero Funes Mori... que no se realizó (!). De esa forma logró que el Balance resultara positivo (considerando como ingresados, dineros de una posible futura venta...). Sus pares de Comisión Directiva, se lo aprobaron... (!).

Finalmente se llega a este despido de Almeyda. Al mismo se le podrán cuestionar aspectos como DT, en cuanto a su incapacidad para conducir el grupo, para armar el equipo y hasta en los cambios. Lo cual es valedero (y en tal sentido, es indefendible). Pero nadie puede negarle su demostración de amor por el club. Porque se pudo al frente en el peor momento de la historia riverplatense, sin tener ninguna experiencia como entrenador. Lo cual le significó que por su calidad de ídolo, Passarella lo usara en ese momento, para evitar cuestionamientos que hubieran puesto en duda hasta su continuidad como mandatario. Pero Almeyda no era un niño; él se dejó usar. O le gustó. Y a tenor de la forma de ser de Passarella, no se podía esperar otra cosa que lo que ocurrió al final. Cuando no lo necesitó más, lo descartó. Justamente en los días en que se hablaba del cuestionado balance... Almeyda sirvió para distraer a la prensa y a los riverplatenses. Lo que no imaginó Passarella era su manifiesta y mayùscula debilidad. Que se iba a ver obligado a convocar a Ramón Díaz. Porque pocas horas depués de conocerse el despido de Almeyda, el mundo riverplatense (y los intereses periodísticos en general), instalaron que el único candidato posible para dirigir, era Díaz. Esa presión también fue alimentada -sabiamente- por el propio DT. Tanto que Almeyda declaró que "Si no me corría se me sentaba al lado en el banco" (de suplentes). Dando a entender de manera clara, la operatoria a favor de Díaz (y por Díaz). Fue así que Passarella (un acostumbrado a hacer lo que quería y cómo quería), volvió a sufrir otro categórico cachetazo. El primero cuando creyéndose intocable como conductor, se fue a la B. Y ahora, cuando esperaba convocar y decidir a quien contratar, no tuvo tiempo, y terminó por hacer lo que le instalaron.

Le correspondió al propio Díaz ratificarlo en un reportaje televisivo (29-11), al afirmar que en la reunión con el presidente le dijo: "O se resuelve ahora o no se resuelve nunca" (refiriéndose a su incorporación). No le dio tiempo y lo dejó expuesto a que si no aceptaba en esa reunión su regreso, él no volvía más (por lo menos en la etapa Passarella), con lo cual hubiera cargado con toda la exclusiva responsabilidad del no regreso del hombre querido por los simpatizantes. socios y los medios. También dijo el DT que el acuerdo económico fue rapidísimo, pues su representante "acordó en 5 minutos". Ratificando el DT que logró lo que quiso en la faz económica. Lo cual no es poco decir, si se tiene en cuenta que ha sido siempre uno de los 3 más caros del fútbol argentino. Pero además, Díaz mostró que a partir de ahora él, y sólo él es el representante de la unidad riverplatense. Porque su discurso ha sido conciliador y opinando de temas de los que no debía hacerlo. Como el expresar su agradecimiento público a Chori Dominguez y Fernando Cavenaghi, que debieron irse del club destratados y manoseados por Passarella (y Almeyda), siendo que ambos le pusieron el hombro a River en el peor momento. Pero además Díaz, fiel a su estilo, pasó facturas y dejó cosas en claro.

Cuando Passarella presentó a Díaz como nuevo DT en conferencia de prensa habló que a Almeyda no lo despidió. Sino que organizó una reunión para consensuar su salida (?). Es decir que reconoció que él consideraba que el ciclo estaba cumplido. Que Almeyda debía irse; una decisión que es contraria a lo que días antes había manifestado la víctima: "me van a tener que echar", porque tenía contrato hasta mitad del 2013. En otras palabras una pretendida justificación passarelliana, propia de su estilo, y que nadie creyó. Pero como es un protegido de los medios, nadie le recordó ello, ni le repreguntaron. Tampoco nadie le creyó cuando explicó: “Programamos la reunión después de lo de Matías. A la noche, cuando llegue a mi casa, llamamos a Adrián Castellanos, vino a mi casa y nos pusimos de acuerdo rápidamente. Creo que este es el momento. En algún momento comenté que Ramón iba a volver a River pero no eran los momentos ideales, me parece que este sí es el momento. Te quiero dar la bienvenida y desearte muchos éxitos”. Con lo cual intentó justificar que en su momento Astrada, Cappa, López y Almeyda fueron mejores opciones que Ramón Díaz... Quién puede creerle ?

Pero mentre regreso alegre e ilusiones de futuro, la dureza de Díaz con Passarella nadie la puede disimular (aunque los medios no se lo carguen a la cuenta del protegido Passarella):"soy el entrenador más grande de la historia de River"... "si me llamaban antes, seguro que el equipo no descendía"..."si hubiese sido Passarella me hubiese llamado mucho antes"... "todos votaron unánimemente para que vuelva"... "necesitamos la unión de todos, dirigentes y socios. Hay que cambiar la mentalidad y hacer de River el equipo ganador que todos queremos"... "Necesitamos un apoyo masivo del público para que todo funcione"... Una forma de decir que es màs que Passarella; que el único responsable del descenso fue el presidente; que él siempre estuvo a disposicion de River y el presidente no lo llamó; que todos quisieron su regreso; que hasta ahora no existe unión de dirigentes y socios; que la mentalidad de River es equivocada; que el club hoy no es un equipo ganador; que no existía apoyo masivo...

En medio de la presentación, donde se observó un muy frío saludo con sonrisas tibias entre las partes, y el rápido retiro de Passarella que no se quedó a escuchar a Díaz (?), subsisten flotando, las palabras del despedido Almeyda en cuanto a que "me consumí por River" (o lo incendiaron ?) y en cuanto a desenmascarar a los "hipócritas". A la rapidez del negocio/futbol y la inmoralidad de los medios eso no le importa. Que pase el que sigue...

 
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