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FELIPE VALLESE EN EL RECUERDO

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare, www.prensamare.com.ar)  Las generaciones que fueron creciendo desde mediados de los `70 en adelante desconocen quién ha sido Felipe Vallese. Pero ello no es un problema para él; ni es culpa de los jovenes. La responsabilidad es de quienes instalaron la des-información. Y el deber de quienes saben de él, es la de recordarlo permanentemente. No solo en silencio, sino en cada ámbito y en todo momento. Porque con ello se mantiene viva la llama de la esperanza, de la ilusión, de la lucha, del respeto, del amor, del compromiso, de la entrega y del futuro. Vallesse había nacido el 29 de febrero de 1940 en la casa de un padre inmigrante -italiano- en el porteño Barrio de Flores, y no se ha podido saber con exactitud la fecha de su muerte. Se estima que ocurrió a finales de agosto de 1962. Eran épocas en que gobernaba un mediocre personaje como José María Guido. Vallese era un obrero metalúrgico y dirigente de la Juventud Peronista, que luchaba por la democracia y por los ideales peronistas. Fue `detenido` el 23 de agosto y se convirtió en desaparecido; tenía apenas 22 años. Había sido elegido delegado en la fábrica TEA. Sus secuestradores fueron policías pertenecientes a la Unidad Regional de San Martín. El día 25-8 en el diario El Mundo se informaba, bajo el título "Como en Chicago" que: "Rarísimo el suceso en Flores Norte, que la policía dice ignorar. Frente al 1776 de Canalejas, a las 23.30 del jueves, un hombre fue secuestrado. Desde hacía varios días había autos ‘sospechosos’ en las inmediaciones. Una estanciera gris frente a aquel número, un Chevrolet verde en Canalejas y Donato Alvarez y un Fiat 1100 claro en Trelles y Canalejas. Dentro de ellos, varios hombres y otros en las inmediaciones de los coches. A la hora citada, el automóvil de Donato Alvarez hizo guiños con los focos señalando el avance del hombre. Le respondieron y todos convergieron sobre él. Se le echaron encima y lo golpearon. Y pese a que se aferró con manos y uñas al árbol que está frente al número señalado, lo llevaron a la estanciera gris que partió velozmente, con las puertas abiertas. Los gritos de desesperación que habían comenzado con la agresión poblaban la noche y atrajeron a todos los vecinos que, alarmados, dieron otro tono a la cuadra. Todos corrieron. Algunos quisieron acercarse, un hombre armado, pistola 45 en mano, los detuvo. ‘Esto no es para ustedes, piénsenla si no quieren ligarla.’ Y se tuvieron que ir, viendo, inermes, cómo en plena ciudad se raptaba un hombre”. No fue un hecho aislado, sino que formó parte de una operatoria mayor, donde también fueron detenidos Italo Vallese (hermano de Felipe), Rosa Salas, Francisco R. Sánchez, Osvaldo Abdala, Elba R. de la Peña, Mercedes Cerviño de Adaro, Felipe Vallese (h) de 3 años de edad y dos niñas de 8 y 10 años (hijas de una de las detenidas). Sufrieron torturas. Italo alcanzó a constatar que su hermano había sido sometido a una extrema crueldad. Posiblemente allí se les muere a los criminales, quienes ocultan -desaparecen- su cuerpo. Vallese no apareció jamás. El jefe del operativo fue el oficial principal Juan Fiorillo. El comunicado oficial de la policía bonaerense detalla a los detenidos, pero `olvida` incluir a Felipe Vallese. Y desconoce que los hechos fueron cometidos en la capital argentina, indicando que las detenciones se produjeron en la localidad de José Ingenieros (Partido de Tres de Febrero). El mismo comunicado detallaba que a los "subversivos" detenidos les secuestraron material comprometedor: “Los detenidos tenían abundante propaganda peronista-comunista, panfletos cuyos títulos decían ‘Contra los préstamos del F.M.I. que atentan contra la soberanía del país’ y ‘No queremos préstamos que engorden a los enemigos del pueblo’. Firmados: Juventud Peronista”. Todos los reclamos efectuados en diferentes ámbitos, resultaron vanos. No dieron resultado. El tiempo pasaba y Vallese no aparecía.

La Juventud Peronista de los años `70 reivindicó a Vallese. Lo recordó y homenajeó en movilizaciones, actos, escritos y con investigaciones. Luego llegó la etapa de la oscuridad, con los criminales de la triple a y sus ideólogos instalados directamente en el gobierno a partir del 24 de marzo de 1976. Fueron años en que ocurrieron miles de casos como el de Felipe Vallese. El Estado actuando ocmo terrorista, con un claro hilo que lo anudaba con junio y setiembre de 1955; con la traición de Arturo Frondizi; con la criminalidad de Alejandro A. Lanusse-Arturo Mor Roig; con la fascistoide política del peronismo degradado por María Estela Martínez y sus amigos; con la perversión sangrienta, sintetizada en Videla-Massera-Agosti y compañía; y más tarde con la mentira de la teoría de los `dos demonios`. Nada de todo ello ha sido casual, sino causal. Hasta se dieron el lujo de idear, inventar, formatear su propia historia. Esa que les sirve de herramienta para la consolidación -desde lo cultural- de su política de dominación.

Felipe Vallese fue víctima del terrorismo de Estado. Como años antes lo había sido Evita, cuando secuestraron su cadáver y lo desaparecieron. Y como harían despues con 30 mil personas comprometidas en construir un nuevo país. Vallese no merece el olvido que inclusive le impusieron democráticos políticos, legisladores, funcionarios y dirigentes, por años y proviniendo de diferentes partidos políticos y actividades. El fin de este agosto se cumplen 50 años de la desaparicion de Felipe Vallese; un obrero peronista victima del orden estatal.

 
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