PrensaMare

Primer diario web itálico del mundo español

Primo Giornale Web itálico nel mondo in lingua spagnola

Miercoles 16 de Agosto de 2017 - 14:30Hs.
- Menu
Viernes 11 de Mayo de 2012 a las 15:39

notas_columna

ELECCIONES: LOS PERDEDORES DE EUROPA

ROMA-ITALIA y MADRID-ESPAÑA  (PrensaMare, www.prensamare.com.ar)  Las últimas elecciones que presentan los paises europeos dan como conclusión que a los ajustadores les va mal. Se llamen como se llamen, la ciudadanía no los respalda. Por lo menos es lo que ocurrió en Irlanda, Portugal, España, Francia, Grecia, Inglaterra y Alemania. Los países donde se viene votado últimamente. Esto quiere decir -sin medias tintas- que el poder político-económico-financiero que conduce, es repudiado en las urnas. Como lo es repudiado en las protestas y en los reclamos callejeros. Las ciudadanía quiere cambios; no están conformes con lo que se les ofrece o impone. Inclusive en Italia y en Grecia en su momento, los poderosos se burlaron de las elecciones anteriores e instalaron (impusieron) gobiernos "tècnicos". Que en una forma de disimular la palabra: derecha. Donde gobernanaban las derechas, ganaron los que se dicen "progresistas". Donde gobernaban los (que se dicen socialistas) ganaron las derechas. Y donde derecha y (seudo) socialistas gobernaban juntos, la ciudadanía les dio la espalda y apoyó a otra fuerza de izquierda (como en Grecia).
Y como si todo ello fuera poco, la derecha holandesa debió renunciar. En todo este escenario la única excepción es la de Finlandia, donde fue reelecto el gobierno conservador. Lo cual sirve para... confirmar la regla.
El fracaso en las urnas de Nicolas Sarkozy ha sido un golpe para la derecha que se sintió en el Eliseo, pero también en Berlín. Porque él, y la canciller alemana Angela Merkel constituian los emergentes del eje duro de la política de la eurozona. Para colmo, en medio mes la propia Merkel sufrió dos importantes golpes electorales en elecciones regionales. El sucesor de Sarkozy, Francois Hollande no tiene nada de socialista. Es apenas un tibio reformista, con `algo` de sensibilidad. Pero ese algo es suficiente como para mostralo como "izquierdista" ante su predecesor. Hollande apuesta a una "flexibilización· del ajuste; desea un poco menos de austeridad. Pero la respuesta del eje duro ya le ha llegado. Porque Merkel anticipó que no se va a flexibilizar el acuerdo fiscal firmado por los países de la Unión Europea. La dureza alemana se sustenta en que su país apenas posee el 6,2% de desocupación. Para ellos ese modelo funciona. En consecuencia deben aplicarlo todos; y en dicho sentido, no interesan idiosincracia, características propias, condiciones específicas... Nada.

Frente a ello Hollande quiere aflojar `un poco` el cinturón. En ese camino termina igual que las críticas España e Italia. Mientras esto sucede de un lado de Europa, del otro, Grecia subsiste, sin saberse hasta cuándo. Y algunos piensan que su próximo destino es salir del euro. Pero, vaya coincidencia, por razones totalmente contrapuestas, algunos pensadores alemanes consideran que su país debería hacer lo mismo. Tomar distancia de la crítica Europa; apostar a su moneda (de regreso) y codearse con las superpotencias del mundo, sin preocuparse de sus vecinos. 

Es que a los pensadores de la gran economía alemana no les interesa qué ocurre con sus ciudadanos (el 25% de los trabajadores cobra menos de 1.000 euros al mes, que resultan imposible para el sustento). A ellos le preocupa que los números y ambiciones `cierren` adecuadamente. Para discutir y sustentar sus planteos se paran sobre el dato que Alemania es uno de los países del mundo con mayor volumen de exportaciones; que es la cuarta economía mundial; y que es el país nº 2 por exportaciones.

Quizás muchas cosas inesperadas ocurran en Europa, mucho más rápido de lo que sus propios protagonistas piensan. Tanto, que en apenas los primeros 15 días de mayo, bajaron la calificación a varios bancos españoles y a 28 (!) de Italia. La deuda pública española está casi al límite de "basura". Su derechista presidente Mariano Rajoy, que despotricó contra el gobierno argentino (por la nacionalización de las acciones de YPF, en manos de la española Repsol), no dudó en... nacionalizar un banco (!). Eso si: los fondos no los puso la derecha de PP (Partido Popular), ni sus socios socialistas (PSOE), sino los contribuyentes...

La desazón, el descreimiento, el hartazgo de los ciudadanos (más allá de las fronteras) es generalizado. Es que toda Europa responde al mismo modelo político. Ante ello, la gente se abstiene de votar (como en Italia en las municipales), o busca otras alternativas oponiéndose a los partidos tradicionales, que presentándose con un color o discurso diferente, en el fondo son los mismo. Es así que el ciudadano, burlado, termina en algunos casos yéndose a la extrema derecha, en un avance hacia el suicidio... Casi se diría que Europa alimenta un cóctel peligrosísimo; porque descarta a los ciudadanos y privilegia el capital. Se fortalece la extrema derecha xenófoba, antiinmigratoria, sectaria, violenta. Que en definitiva encamina a los ciudadanos hacia una guerra entre pobres. Ello hace pensar que se asiste a un plan maquiavélico: se expulsa a millones de ciudadanos de la economía, para que ellos a su vez peleen y se exulsen uno a otros. Increible...

 
Volver »