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REUTEMANN, SU AMIGO KISSINGER Y LA MEMORIA

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare, www.prensamare.com.ar)  El ex-corredor de Fórmula 1, Carlos Alberto Reutemann, fue un invento político de Carlos Saúl Menem. Que luego, con el trabajo del Carlos Chango Fúnes (+) y el movimientismo (en la búsqueda de avales) de militantes de la que fuera la gloriosa JP, se instaló en la sociedad santafesina. Por otra, tuvo la suerte de enfrentar al candidato radical, Horacio Daniel Usandizaga, un agresivo y prepotente en toda su dimensión. Para los sectores antiperonistas santafesinos, la elección iba a ser “un paseo” y triunfo radical. Inclusive el ex-nadador devenido en “analista” político, Carlos Larriera (en su programa radial de LT 9), en forma burlona una mañana expresó: “…en las elecciones hay que esperar para saber quién sale tercero… porque el segundo ya se sabe quien será…”; en clara referencia a que Reutemann sería escolta del radical rosarino. Para muchos formadores de opinión, Reutemann era el “eterno segundo” (en Fórmula 1), como si ello fuera un castigo o descrédito. Lo cierto que los ojos celestes, sus pocas palabras, su presente económico floreciente (se decía popularmente: “con lo que tiene… no necesita robar”), su reconocimiento deportivo, la movilización de la militancia peronista y el competir con Usandizaga, le dieron el triunfo en 1991. Tan bien le fue en su administración, que eso le permitió a Jorge Obeid (un clásico de los sectarios y excluyentes, “sin-votos”) ganar en 1995; y el regreso del propio Reutemann en 1999 y la repetición de Obeid en 2003. Eran tiempos en que el país iba tratando de salir del caos creado por Raúl Alfonsín y sus coordinadores “progresistas”. También de superar la durísima transformación que EEUU (luego de derrotar al imperio soviético) imponía en el mundo -con sus socios europeos- a los países dependientes y colonizados como Argentina. Se administraba y con ello la sociedad -que venía de soportar formidables golpes sociales- y procesos hiperinflacionarios, se conformaba. Hasta que llegó al gobierno Néstor Kirchner buscando reconstruir el país luego del desastre al que fue llevado por el radical Fernando de la Rúa (con López Murphy, Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Hermes Binner, Rubén Giustiniani, José Luis Machinea, Domingo Cavallo…). La política nacional sufrió un quiebre de lo que se vivió hasta ese momento. Algunos entendieron lo que sucedía y otros no. Reutemann (y Obeid) estuvieron entre los segundos. Mostraron en el peor de los momentos que soportaba el Gobierno nacional su encolumnamiento ideológico junto a lo más granado de los responsables de los gobiernos de Menem y de la Rúa. Pero como nada es casual, sino causal, la posición de Reutemann lo hizo mostrar tal cual era. En toda su dimensión e ideología. En el año 1986 se iba a realizar la interna peronista para elegir el candidato a intentente (por el peronismo) de la Ciudad de Santa Fe. Administraba la ciudad el médico peronista Tomás Camilo Berdat, que integraba el grupo partidario con el diputado nacional Rubén Ignacio Cardoso (“el buscapies” o “el mesías”); pero las diferencias internas entre ellos ya eran muy evidentes e irreconciliables. No lograban determinar a quién impulsar como candidato por el sector; Berdat ya no confiaba en Cardoso. Éste, impulsó al médico Rodolfo Milessi; y el presidente de la Cámara de Diputados (José Antonio Reyes) intentó postularse, pero su pelea personal con Cardoso se lo impidió (meses más tarde “alguien” proveyó de información reservada para que Reyes fuera denunciado ante la justicia…). Una tarde, tomando café en un bar de la zona sur santafesina, uno de los hermanos dueños de Canal 13 (de la familia Bobbio) le propuso al intendente Berdat que el candidato podría ser Reutemann (había estado casado con Mimicha Bobbio). La respuesta fue contundente: “si ese es un gorila”. Los posteriores intentos del ex-cuñado de Reutemann por convencer a Berdat sobre las virtudes del ex–piloto (y aprovechar su popular imagen), no alcanzaron. El tema quedó como una anécdota. Pero ese era el calificativo que los políticos tenían del ex-corredor. En el año 2009, el Grupo Clarín decidió que el candidato que mejor los representaba para la presidencia era Reutemann. Y a favor de su figura comenzaron a “trabajar”. Hacia fines de ese mismo año, el senador santafesino se reunió en un hotel porteño con representantes de grupos económicos exportadores, que le ofrecieron el dinero “que necesite, yá”, para lanzarse en la campaña presidencial. Varios dirigentes peronistas -contrarios al Gobierno nacional- tomaron posición privada y pública junto a Reutemann. El operador de un poderoso grupo financiero suizo -el economista Aleman-, que mantiene relaciones con Reutemann (ambos son suizo-alemanes), le recomendó ir posicionándose ante la sociedad como “el candidato de todos”, y alejándose del peronismo “clásico”. En medio de todo ello, Reutemann, en sus viajes a EEUU y Europa (por temas personales y/o de salud…), mantuvo contactos con sectores (políticos y financieros) interesados en su llegada a la presidencia en el 2011. Mientras tanto desde Clarín y de la derecha argentina buscaban construir operaciones políticas, para acercarse a Reutemann (para "asesorarlo"). Lo que ellos no sabían era que el ex-corredor, supo estrechar una relación de lujo a nivel internacional. Nada más y nada menos que con Henry Kissinger, a partir de un reservadísimo encuentro en tierras uruguayas años atrás. Ello le ha permitido conocer (y recibir) datos profundos de la realidad nacional e internacional. Un influyente estadounidense este don Henry que no por casualidad, sino por causalidad, con el arribo de la democracia Argentina, se transformó en columnista de... Clarín. Un Kissinger que supo darle apoyo fundamental a Jorge Rafael Videla y a José Alfredo Martínez de Hoz. También a Carlos Menem más tarde; y que en sus visitas al país, supo encontrarse con el clarinestista... Héctor Magnetto. Más todavía: en ambientes porteños se ha comentado que el estadounidense participaría (a través de un tercero, Goldman Sachs ?) en las acciones del Grupo Clarín. Es bueno tener presente que el Consenso de Washington (década de los ´90) dio por terminada y superada la etapa de las dictaduras militares y con el reinado del liberalismo, las sociedades debían ser “orientadas” por los grupos comunicacionales. Clarín, que había sido cómplice (con sus silencios o desinformación) de la dictadura de 1976-83, decidió asumír su responsabilidad en ese nuevo diseño imperial. Vaya paradoja, le correspondió a Menem (el descubridor de Reutemann político...) el abrirle la puerta al zarpazo informatico del Grupo Clarín (para que pudiera comprar otros medios, hasta ese momento prohibido). A la par de ello Menem (con apoyo mediático), desarrolló de una política económica (post-dictadura y post-liberalización), conducente a la “patria sojera”, de la mano del Secretario de Agricultura, Felipe Sola, y del Ingº Héctor Huergo en el INTA (*). Para cualquiera que analiza a los protagonistas en forma individual son simples "coincidencias" o "casualidades" en cuanto a sus posiciones ideológicas. Pero lejos de ello, sintetizan toda una ideología para el país: hacer una Argentina -“granero del mundo” del siglo 21-, con una sociedad colonizada y hambreada. Un proyecto de país en el que convergen Clarín (La Nación, La Prensa...), políticos (sin distinción de partidos), los agronegocios, los exportadores y el diseño USA. Como se puede comprender... todo tiene que ver con todo y los unos con los otros se van posicionado de manera clara en la vida argentina. Para ello nada mejor que tener memoria y comprender que no existen las coincidencias en cuanto a dónde se ubican Reuteman, Kissinger, Solá...

 

 

(+): Carlos Funes fue en 1974 designado por Juan Perón (después de su discurso en Plaza de Mayo contra la juventud) el encargado de contactar a Montoneros y organizar las reuniones con ellos y tratar de reestablecer el diálogo. Estaba relacionado con el peronistas cordobés Bercovich Rodríguez y con la UOM. Fue un estratega de la política que llevó al primer triunfo a Reutemann. (*): El Ingº Héctor Huergo luego de marcharse del INTA fue designado responsable del Suplemento... Clarín Rural.

 
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